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CHOMSKY, Noam

Aquí recopilamos toda clase de material relacionado con un tema o un director concretos.

CHOMSKY, Noam

Nota Mar Abr 11, 2006 4:19 am
Noam Chomsky

Portada
(IMDb | Wikipedia | Página personal)


Biografía

    Noam Chomsky (1928 - ) estadounidense, lingüista y profesor del prestigioso y selectivo Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Como lingüista se le reconoce internacionalmente por crear la Gramática transformacional y generativa considerada (junto con el estructuralismo saussureano) la principal contribución al campo de la lingüística teórica durante el Siglo XX, es Doctor Honoris Causa de una treintena de universidades y un peso pesado entre la intelectualidad, no por nada se le considera el intelectual vivo más importante del mundo.

    Aunque, por supuesto (y sin desmerecer su contribución a la lengua), es su faceta de militante político la que nos interesa en este foro.

    Empezó criticando duramente la guerra de Vietnam cuando nadie se molestaba en hacerlo, desde entonces, Chomsky ha sido un importante analista de la sociedad, la economía y la política mundial, centrándose (por motivos evidentes) en la política exterior norteamericana. La injerencia (cuando no directamente la implicación en mayor o menor medida) de la Casa Blanca en Israel, Indonesia o Nicaragua son recurrentes en sus numerosas conferencias, asi mismo denuncia también todo lo contrario, es decir, el desinterés y el "mirar para otro lado" en África o los Balcanes.

    Es también muy conocida su labor por desenmascarar la manipulación en los numerosos medios de comunicación norteamericanos, según él, el único periódico que dice la verdad es el Wall Street Journal. Su compromiso con la libertad de expresión es absoluto, lo que le ha llevado a ser identificado con algunas teorías (que ha rechazado públicamente muchas veces) cuando lo que él defendía era el derecho a expresarlas.

    Reconoce sus simpatías por el anarcosindicalismo y el proyecto libertario de la Barcelona del 36, aunque no es que sea un anarquista como muchos quieren ver, digamos que es un posibilista. Apoya a los Demócratas cuando las encuestas empatan con los Republicanos y a los Verdes y otras fuerzas minoritarias cuando la victoria Demócrata es segura.

    Sin mitomanías, sus análisis son certeros, tanto que es un enemigo declarado de los reaccionarios estadounidenses que lo tachan de traidor, manipulador y antiamericano (el paquete completo), tiene su propio apartado en la sección Antiliberales de liberalismo.org, junto a Michael Moore y Rigoberta Menchú.




Documentales

    Portada
    Numan Nature: Justive vs Power. The Chomsky-Foucault Debate
    Televisión. (Países Bajos, 1971)
    Dirección: Fons Elders
    A principios de la década de 1970, Fons Elders condujo el International Philosophers Project, una serie de debates entre los filósofos más destacados de la época: Alfred Ayer y Ame Naess, John Eccles y Karl Popper, Leszek Kolakowski y Henri Lefebvre...
    Portada
    Cine documental. (Canadá, 1992)
    Dirección: Mark Achbar, Peter Wintonick
    Documental que explora la vida política e ideas de Noam Chomsky, lingüista, intelectual y activista político. Se presenta la tesis de Chomsky que muestra a los medios de comunicación como instituciones con ánimo de lucro que sirven a los intereses...
    Portada
    Cine documental. (Japón, EEUU de América, 1992)
    Dirección: John Junkerman
    Este revelador documental cubre una serie de conferencias dadas en la primavera de 2002 por Noam Chomsky, el lingüista y filósofo político del MIT. Hay también extractos tomados de una entrevista en su oficina en Cambridge. Después del 11S publicó...
    Portada
    Charlas, conferencias y entrevistas. (EEUU de América, 2003)
    Ponente: John Junkerman
    Una conferencia del reputado lingüista, teórico anarquista y analista político Noam Chomsky realizada el 6 de febrero de 2002 en la Universidad de Harvard. Chomsky reflexiona sobre el concepto de terrorismo, ahonda en la doble moral a la hora de...
    Portada
    Noam Chomsky: Rebel Without a Pause
    Cine documental. (Canadá, 2003)
    Dirección: Will Pascoe
    Este documental hace un seguimiento por diversas conferencias y charlas de Noam Chomsky, y expone algunos de sus temas preferidos: La guerra contra el terrorismo, Oriente Medio, los halcones en el poder, el pasado de Sadam como amigo de EEUU...
    Portada
    On Power, Dissent, and Racism: A Discussion with Noam Chomsky.
    Cine documental. (EEUU de América, 2003)
    Dirección: Nicolas Rossier
    Chomsky reflexiona con riguroso análisis sobre las motivaciones del 11-S y sus consecuencias en el sistema internacional. Parte de la idea de que necesitamos pensar de manera global si queremos comprender el mundo de hoy en día. Define terrorismo...
    Portada
    Is the Man Who Is Tall Happy?: An Animated Conversation with Noam Chomsky
    Cine documental. (Francia, 2013)
    Dirección: Michel Gondry
    La película muestra la vida y el trabajo de uno de los padres de la lingüística moderna a través de complejas conversaciones con él y utilizando ilustraciones dibujadas por el mismo Gondry. De la misma forma, el documental también se adentra en algunas de...
    Portada
    Cine documental. (EEUU de América, 2015)
    Dirección: Peter D. Hutchison, Kelly Nyks, Jared P. Scott
    La conversación definitiva con Noam Chomsky, ampliamente considerado como el intelectual vivo más importante, sobre la característica que define nuestra época: la concentración deliberada de la riqueza y el poder en manos de unos pocos elegidos...




Biblioteca

    Portada
    Biblioteca. (EEUU de América, 1928)
    Es un lingüista, filósofo y activista estadounidense. Profesor emérito de Lingüística en el MIT y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX. Es un activismo político, caracterizado por una fuerte crítica del capitalismo...




Charlas, conferencias, entrevistas

    Portada
    Charlas, conferencias y entrevistas. (EEUU de América, 2006)
    Ponente: Noam Chomsky
    Conferencia de Noam Chomsky enmarcada en la coyuntura de la guerra contra el terrorismo. Son analizadas la estrategia del miedo implementada por los EEUU en connivencia con los medios de comunicación para disponer de la aquiescencia de la población...
    Portada
    Noam Chomsky and Howard Zinn on Iraq, Vietnam, Activism and History
    Televisión. (EEUU de América, 2003)
    Una entrevista conjunta con estos dos pesos pesados de la izquierda de EEUU, dos perros viejos que afrontan la política actual desde su experiencia vital, haciendonos ver que la historia se repite con demasiada frecuencia bajo los mismos esquemas...

Nota Mar Abr 11, 2006 3:40 pm
Primera Entrevista a Noam Chomsky sobre su último libro "Estados Fracasados: El Abuso de Poder y la Agresión a la Democracia"

¿Estados Unidos o Estados Fallidos?

Para Democracy Now! en Inglés.

Traducido del inglés para Rebelión por Bárbara Maseda, periodista y miembro del Equipo de Servicios de Traductores e Intérpretes (ESTI)

La transcripción de la siguiente entrevista a Noam Chomsky se publicó el pasado viernes 31 de marzo en Democracy Now!. El profesor Chomsky respondió interrogantes sobre su nuevo libro Failed States: The Abuse of Power and the Assault on Democracy (Estados Fracasados: El Abuso de Poder y la Agresión a la Democracia), en el cual expone, entre otros elementos, el derrotero que debe tomar inmediatamente Estados Unidos para no transformarse de un Estado Villano en un Estado Fracasado, una agenda que tendría que incluir la firma de los protocolos de Kyoto; permitir que la ONU desempeñe su papel en la arena internacional; aceptar la jurisdicción de un Tribunal Criminal Internacional y un Tribunal Mundial; combatir el terrorismo mediante soluciones de corte diplomático y económico en lugar del uso de la guerra; y disminuir los gastos militares para reorientar esos fondos hacia la esfera social.

Primera parte / Segunda parte

Nota Lun Jul 03, 2006 5:06 pm
Magnífica la aportación de este hombre al conocimiento mundial, aunque a veces te genera una impotencia terrible.

Muchas gracias, Ivanjoe.

Ah, y aprovecho para enviar un saludo al foro. :P
Cierra los ojos y verás.

Nota Mar Jul 04, 2006 8:07 am
Otro video pero sin subtitulos:

Noam Chomsky - Globalisation.mpg

Nota Mar Jul 04, 2006 1:49 pm
Aquí dejo un artículo aparecido hace algún tiempo en Rebelión, el cual me parece una de las opiniones más certeras y justas sobre el mítico Chomsky.

Una crítica desde la izquierda rusa
Superar a Chomsky

Ilya Ioffe
Left.ru.

Traducido del ruso para Rebelión por Andrés Urruti

Cualquier conversación sobre la izquierda radical occidental contemporánea no tiene ningún sentido si no se menciona el nombre de Noam Chomsky. Chomsky no sólo es la figura central del movimiento de izquierda en Occidente, es su gurú, pontífice, padre espiritual –ningún calificativo sería excesivo. Entender a Chomsky significa entender la mentalidad de la inmensa mayoría de los que se incluyen en las filas de los “luchadores contra el sistema” en Occidente, especialmente en los EEUU.

Por otra parte, si intentáramos definir la posición político-ideológica de Chomsky, su credo ideológico, el hacerlo no resultaría en absoluto tan sencillo como podría parecer a primera vista. Podríamos, claro está, utilizar para esa definición conceptos comunes como “izquierdista”, “radical”, “defensor de la justicia”, “antiimperialista”, etc. Pero, estaremos de acuerdo en que, hablando de una figura de la categoría de Noam Chomsky, todo eso sería claramente insuficiente. Se precisaría una caracterización más exacta, en el contexto de las principales corrientes ideológicas de los tiempos modernos.

Dirijámonos en busca de ayuda a los colegas y correligionarios de Chomsky, los intelectuales occidentales de tendencia de izquierda. Robert McChesney ,en el prólogo a una de sus obras caracteriza a Chomsky “como anarquista o, más exactamente, como social-libertario”. No se, pero para mí la palabra “anarquista” siempre se asocia en mi mente con los nombres de Kropotkin, Bakunin, “batko” Makhnó (N del T: “batko” es un apelativo que significa padrecito, jefe), en fin, con los anarquistas españoles, que combatieron hombro con hombro con los comunistas contra el fascismo en la guerra civil de los años 30 del siglo pasado. No soy capaz de imaginarme en el rol de anarquista, aún forzando el entendimiento, a un próspero y competente profesor de fama mundial, sueldo considerable, cátedra en el MIT (N del T: Massachussets Institute of Technology) y columna periódica en el “New York Times”. En cuanto a la especificación “social-libertario”, no parece que nos facilite las cosas, pues, en esa categoría se podrían inscribir, a gusto del consumidor, desde Lenin hasta Novodvorskaya (N del T: política rusa, fundadora del partido “disidente” Unión Democrática en 1988).

Probemos a abordar el tema desde otra perspectiva y reflexionemos acerca de cual es el género en el que se pueden clasificar los trabajos políticos de Chomsky. Se puede objetar que el concepto “género” no es, en absoluto, aplicable a los trabajos científicos del venerable profesor, sino que es más bien adecuado para el examen de las novedades literarias, e incluso para los anuncios de la programación televisiva. Es posible que así sea la cosa, pero, así y todo intentaremos analizar la obra de Chomsky desde esa posición, tanto más cuanto que, como justamente advirtió en un artículo anterior Stephen Gowans (http://left.ru/2005/3/govans120.phtml), el empleo de imágenes literarias y fuertes metáforas no es, en modo alguno, ajeno al análisis de Chomsky.

Alguna vez, hace mucho tiempo, allá por los años 70 u 80 del siglo pasado, el ídolo de la “inteligentsia” antisoviética fue, como es conocido, Aleksandr Isayevich Solzhenitsyn. Entonces le llamaban “profeta”, y en el plano de su talento literario se le colocaba al mismo nivel de Tolstói y Dostoievski. Y hete aquí que, cuando finalmente empezó a venirse abajo el maldito telón de acero, y brotó a chorros la fuente de la “glasnost” (N del T: transparencia, concepto asociado a la “perestroika” de la época Gorbachov), yo, como muchos otros ansiosos ciudadanos soviéticos, tuve la ocasión de leer la obra del gran genio. La impresión fue, para decirlo suavemente, de desencanto: quedó claro que allí no había ni rastro ni de Tolstói ni de Dostoievski; había, en cambio, una especie de estilo seudo-popular, unos personajes planos y romos, y una línea argumental previsible. En resumen: prosa aldeana para pobres. Cuando compartí mis reflexiones, a cuenta de esto, con gente conocida, recibí una respuesta cargada de indignación: “¡Tu no entiendes ni jota! ¡A Solzhenitsyn no se le puede medir por los raseros habituales de las lecciones escolares de literatura! ¡Solzhenitsyn es la literatura del hecho! Tu lee con atención lo que describe en el monumental “Archipiélago Gulag”, se te pondrán los pelos de punta. ¡No me vengas con estilísticas, cuando los mismos hechos te tiran de los pies, como una escalera mecánica!” Y leí con atención... Realmente, me llegó hasta el alma. Siniestras historias de campos, millones, decenas de millones de víctimas –cifras cósmicas- ¿cómo va uno a quedarse indiferente? ¡No vas a comparar con esto al miserable Rodia Raskólnikov [N del T: protagonista de “Crimen y castigo” de Dostoievski] con su hachita y su viejecilla asesinada; aquí actúa el despiadado Moloc comunista, hablamos de millones! Bueno, la verdad es que alguno intentó objetar tímidamente que tan enorme “Gulag” como el descrito por Solzhenitsyn sería imposible, no ya de mantener, sino incluso de vigilar por nadie, ni siquiera por el estado más rico...Pero le taparon la boca rápidamente: “¡Pero que disparates sueltas, que los malditos rojos no son capaces de eso...uh, uh, alimañas!”.

Y mira por donde, que al poco tiempo abre Gorbachov los archivos y se aclaran las auténticas dimensiones de las “atrocidades bolcheviques”, y queda en evidencia que la creación inmortal de Solzhenitsyn no es ninguna “literatura del hecho”, sino más bien literatura fantástica, y, por tanto, acientífica.

Pero, ¿a qué venía esta digresión lírica? A que, una vez conocidos los trabajos de Chomsky, he llegado a la conclusión de que la gran mayoría de ellos se podrían justamente incluir en la “literatura del hecho”. La obra de Noam Chomsky es magnífica literatura del hecho, un trabajo concienzudo, documentado de forma escrupulosa, libre de la tendencia al amarillismo, la mentira y el autobombo “a lo Solzhenitsyn”. Es, si se puede expresar así, “realismo antiimperialista”. Todo el que quiera ver el auténtico rostro del capitalismo contemporáneo, sin maquillajes propagandísticos ni tergiversaciones manipuladoras, está obligado a leer a Chomsky. Todo el que quiera comprender que se oculta tras los mitos fundamentales del imperialismo contemporáneo, como “milagro económico”, “restauración de la democracia”, “intervenciones humanitarias”, “guerra contra el terror”, “apertura de nuevos mercados”, está obligado a leer a Chomsky. En el terreno de la alfabetización antiimperialista los libros de Chomsky deben ser, para todo izquierdista que se precie, su asignatura obligatoria de “Introducción al imperialismo”.

Un aspecto mucho más problemático de la enseñanza de Chomsky es su programa positivo, su, digámoslo así, “proyecto de brillante futuro”. Y aquí topamos de lleno con la cuestión con la que empezábamos nuestra conversación: el problema de la identificación de las posiciones sociopolíticas de Chomsky. Cualquier convencido partidario de la democracia occidental puede presentar la actividad de Chomsky como ejemplo de la infinita tolerancia y libertad de pensamiento del Occidente liberal, en contraposición a los regímenes totalitarios tipo URSS, donde la disidencia política, por decirlo suavemente, no se aplaudía, precisamente. “Mirad” -diría- “el hombre vive aquí, denigra de todas las formas posibles el “maldito imperialismo americano”, lanza críticas destructivas contra los círculos gobernantes, y no pasa nada, trabaja como profesor tranquilamente, edita libros, publica en los principales periódicos, recorre todo el mundo, y no tiene por qué temer a nadie. ¿Podría permitirse todo eso bajo el totalitarismo? Por tanto, ¡viva la gran democracia americana!” Semejante línea de pensamiento, si lleva a algún sitio, apenas lo hace parcialmente. Si, Chomsky, efectivamente puede ser considerado un disidente, pero el caso es que es un disidente dentro del sistema. Recordemos que, por ejemplo, los “disidentes” soviéticos, o al menos los más conocidos entre ellos, eran, por principio, enemigos del sistema social existente en la URSS, y, en la lucha con este sistema, a veces se dirigían directamente, en busca de ayuda, al enemigo de su país en la guerra fría y exhortándole a inmiscuirse en sus asuntos por todos los medios. Chomsky nunca se ha permitido nada semejante, y si se lo hubiera permitido, evidentemente habría sido fulminantemente expulsado de su puesto de profesor en el MIT, y aún sufrido peores consecuencias. Con aquellos que se enfrentaron en serio al Tío Sam, en los USA se ha actuado bastante brutalmente; el FBI y la CIA no se quedan cruzados de brazos.

Además, Chomsky, según expresa el ya citado McChesney, siempre “ha sido, por principios, un abierto y consecuente adversario de los estados y partidos comunistas y leninistas”, es decir, que, respecto a la cuestión principal, no había divergencia entre él y las fuerzas dirigentes de su país. El proyecto soviético no podía, en ninguna medida, servir como alternativa para Chomsky al capitalismo criticado con tanto ahínco por él. La oposición de Chomsky al actual rumbo de las élites gobernantes de EEUU es la oposición del antiguo buen liberalismo de Mill, John Dewey, e incluso Adam Smith, con su crítica de la “ruin máxima de los propietarios”, frente al cruel neoliberalismo de Milton Friedman, Von Hayek, Reagan y el FMI. Chomsky critica el capitalismo contemporáneo, ante todo, justamente por el olvido de las ideas del “verdadero” liberalismo, por la traición y desfiguración de los ideales del auténtico mercado libre, la libertad personal y la democracia. Ruego que se me entienda correctamente, no me propongo en absoluto reprochar a Chomsky su lealtad a la idea liberal, la cual, sin duda, ocupa un lugar de honor en la herencia espiritual de la humanidad, y que fue, en su tiempo, uno de los factores fundamentales del desarrollo del movimiento revolucionario en Occidente. El problema está en que, junto con los aspectos positivos del liberalismo clásico, Chomsky hereda sus cualidades negativas, como la irresponsabilidad, la bonachonería y la fe ciega en el progreso.

Semejante aproximación acrítica a los dogmas liberales encuentra su reflejo en la valoración de Chomsky de los principales acontecimientos de nuestros días. Así, no es raro encontrar en sus libros o entrevistas, en relación con el desarrollo de la situación sociopolítica en el mundo, declaraciones optimistas absolutamente infundadas, las cuales contrastan fuertemente con el brillante análisis crítico expuesto en, literalmente, el párrafo previo. Por ejemplo, él describe la situación en el Irak ocupado, aporta datos terribles sobre sus resultados para el pueblo iraquí, y, a la vez, declara que, en comparación con la que montaron los americanos en Vietnam, se aprecia un gran progreso: las víctimas y las crueldades son incomparablemente menores, y todo gracias a los esfuerzos y creciente influencia de la opinión pública amante de la paz. Sorprende que un analista tan experto no comprenda que la resistencia en Vietnam fue más fuerte, en varios órdenes, que en Irak, en buena medida porque los vietnamitas recibían apoyo de la URSS y China, mientras que Irak se encuentra en completa soledad. Por eso las acciones bélicas tuvieron, en el primer caso, un carácter más encarnizado y cruel, obligando a los ocupantes a llevar a cabo pasos más desesperados y exterminar en cantidades incalculables a la población civil.

Stephen Gowans ha “pillado” hábilmente a Chomsky por su inconsecuencia en la crítica a la agresión de EEUU en Irak, citando su afirmación de que “el mundo está mejor sin Saddam Hussein”. En esta frase se refleja toda esa izquierda occidental con su falsificado, irresponsable, y muy afectado “antiimperialismo” y su ahistórica aproximación, derivada de lo anterior, al análisis de los fenómenos sociales. Gowans, con absoluta justicia, apunta al completo sinsentido del mismo planteamiento de la cuestión, de si el mundo está mejor o peor por la caída del régimen de Saddam en Irak. Plantear la cuestión de ese modo es posible sólo ignorando completamente las circunstancias históricas concretas que acompañaron la creación, existencia y derrumbamiento del Irak de Hussein. Los regímenes nacionalistas, similares al de Saddam, aparecieron en el mundo árabe, como en todo el llamado “tercer mundo”, en el proceso de interacción con la civilización occidental, como reacción a la expansión de Occidente y su proyecto colonialista. Su nacimiento no puede explicarse, de ninguna manera, como algo consustancial a la cultura política árabe. El mismo fenómeno del nacionalismo es fruto del desarrollo del capitalismo en Europa, y el modelo de estado nacional fue uno de los principales productos de exportación de Occidente al mundo en vías de desarrollo. El régimen de Saddam cumplió dos funciones sustanciales: en primer lugar, permitió la existencia conjunta en el marco de un solo país de tres comunidades diferentes, que tenían un pasado largo y sangriento de deudas mutuas; en segundo lugar, fue un potente factor de equilibrio estratégico en toda la región del Próximo Oriente, conteniendo la presión del destacamento de vanguardia del colonialismo occidental- el sionismo israelí. La eliminación violenta de este régimen condujo a la descomposición de la sociedad iraquí, y, como consecuencia, provocó masivos sufrimientos al pueblo y una enorme cantidad de víctimas humanas. Parece ser que una significativa mayoría de los iraquíes resultaron ser víctimas, no de la acción directa de las fuerzas de ocupación angloamericanas, sino del caos y los procesos de desintegración puestos en marcha por el desmantelamiento del orden social existente.

El aplastamiento de Irak condujo a la quiebra del equilibrio de fuerzas establecido en las últimas décadas en el Próximo Oriente; ahora no hay, de hecho, ni un solo estado árabe en condiciones de oponerse a la hegemonía israelí. Aparte de eso, no estaría de más recordar a todos los celadores de la “democracia” y los “derechos humanos”, que la resolución de la cuestión sobre la eliminación o no eliminación del poder de Saddam es una prerrogativa sólo del pueblo iraquí, en ningún caso del “mundo”, esté el susodicho mejor o peor.

Es significativa la actitud de Chomsky hacia otro importante problema: el conflicto palestino-israelí. Por una parte interviene como uno de los más consecuentes críticos del sionismo y de su apoyo por el imperialismo USA. Pero cuando se llega al punto de plantear vías concretas para la resolución del problema palestino, Chomsky interviene como partidario de la opción de los dos estados, rechazando categóricamente la posibilidad de la fundación de un único estado democrático de todos los ciudadanos en Palestina/Israel.

En entrevista concedida a Znet el 30 de marzo de 2004 declaró: “ La legítima propuesta de un estado laico democrático no ha surgido ni de un solo grupo social palestino (ni, se sobreentiende, israelí). Se puede hablar de ella de manera abstracta, en tanto que sería algo “deseable”. Pero no es realista en absoluto. No tiene ningún apoyo internacional significativo, y, dentro de Israel, hay una casi unánime oposición... Los que ahora abogan por un estado laico democrático, desde mi punto de vista, hacen el juego a las fuerzas más extremistas y despiadadas de Israel y EEUU”.

Evidentemente, Chomsky, que, habitualmente tiene su punto fuerte en el aspecto de aportación de hechos, en este caso concreto, falta a la verdad. “La propuesta un estado laico democrático” ha partido en el pasado, reiteradamente, desde las principales organizaciones palestinas, y hasta principios de los años 70 del pasado siglo un único estado democrático en todo el territorio entre el mar y el Jordán era uno de los puntos fundamentales del programa de la OLP , como quedó reflejado en su Carta desde 1968. Otro tema es si las propuestas de esta organización resultan para Chomsky “legítimas”, tanto más, si ellas están en irreconciliable contradicción con las posiciones del Washington oficial y su cliente favorito.

Un cuadro parecido se observa con respecto a la famosa “falta de realismo”. Si como realismo de una determinada idea política entendemos su concordancia con las posiciones de los poderosos de este mundo, entonces, por principio, no tiene sentido la empresa de intentar cambiar el status quo existente. ¿Para qué tratar de conseguir derechos iguales para los palestinos o una resolución justa al problema de los refugiados, si “dentro de Israel hay una casi unánime oposición”? Mucho más sencillo es seguir mareando la perdiz y mantener infinitas discusiones razonables sobre la “creación de dos estados”, tanto más, cuanto que a semejante planteamiento del problema ni siquiera Sharon tiene nada que objetar. ¡Y eso es “realista”!

Asombra especialmente que un liberal tan convencido, un defensor de la democracia y la igualdad de derechos civiles como Chomsky parece que debería apoyar el proyecto de un único estado democrático en Palestina. Pero él renuncia a hacerlo, manifestando de paso, aunque sea de forma indirecta, pero bien definida, un apoyo al régimen racista sionista. Es posible que él esté aplicando autocensura a sus opiniones, temiendo expresarse más resueltamente acerca de una cuestión tan grave. Pero también puede ser que, acercándose a cierta línea roja, se detenga , porque percibe que, como persona del sistema, simplemente no puede traspasarla sin sufrir daños en sus propias carnes.

En mi opinión, la izquierda contemporánea está obligada a tomar conciencia de las limitaciones y el sustancial carácter antirrevolucionario del “noamchomskysmo”.La auténtica izquierda, y aún más en Rusia, no está en el mismo camino que Chomsky. La frecuente utilización en sus trabajos de conceptos como “lucha de clases”, “solidaridad”, “igualdad” no nos debe inducir a error. Su igualdad es la igualdad de los jugadores libres en el “verdadero” mercado, su solidaridad es la solidaridad de los individuos aislados persiguiendo intereses personales, su lucha de clases es la indignada retórica “antiimperialista”, en combinación con el oportunismo y la conciliación en las cuestiones “malditas”, las más fundamentales. La herencia de Chomsky necesita reflexión crítica y superación. Noam Chomsky es el puerto que hay que superar necesariamente en el camino a la cumbre resplandeciente de la liberación del yugo del capital. Quedarse en ese puerto significa renunciar a la lucha ulterior y viajar, en definitiva, a ninguna parte.


Nota Sab Jul 08, 2006 10:27 pm
rubiera escribió:Aquí dejo un artículo aparecido hace algún tiempo en Rebelión, el cual me parece una de las opiniones más certeras y justas sobre el mítico Chomsky.


Ya leí hace tiempo este artículo y superar a Chomsky me pareció el enunciado más apropiado que podía esperar.

Pasa mucho con las mitomanías, parece que con un activista-estrella hay suficiente, y no es así, el propio Chomsky invita a cualquiera a seguir investigando, escribiendo y desenmascarando farsas, incluídas las suyas.

Pasa también con otras personalidades mas o menos mediáticas como Michael Moore o Azagra, que son muy criticados por gente que tira de la misma cuerda, cuando en realidad, en vez de criticar deberían ponerse las pilas, trabajar y superar esos defectos que encuentran tan inadmisibles.

Nota Dom Jul 09, 2006 12:01 am
La crítica de este artículo no es para nada destructiva a la personalidad de Chomsky, incluso se le trata bastante bien justificándolo hasta cierto punto:
Es posible que él esté aplicando autocensura a sus opiniones, temiendo expresarse más resueltamente acerca de una cuestión tan grave. Pero también puede ser que, acercándose a cierta línea roja, se detenga , porque percibe que, como persona del sistema, simplemente no puede traspasarla sin sufrir daños en sus propias carnes.

Pero eso sí, esa es la crítica que se debe esperar que haga un marxista, como también se le debe hacer a Moore, que es muy anti-Bush pero muy pro-Demócrata. El artículo invita a leer a Chomsky, pero aclara que Chomsky es un liberal y no precisamente un marxista, por lo que no basta que denuncie y explique los mecanismos histórico-socio-económicos de desarrollo del imperialismo sin proponer soluciones, y por lo tanto es necesario criticarlo para demostrar que es superable.

Nota Dom Jul 09, 2006 8:59 am
Muy interesante el artículo "Superar a Chomsky", y muy de acuerdo con Ivanjoe y rubiera.

Saludos.

Nota Mar Jul 18, 2006 1:26 pm
rubiera escribió:La crítica de este artículo no es para nada destructiva a la personalidad de Chomsky, incluso se le trata bastante bien justificándolo hasta cierto punto


No me refería al artículo, la reflexión la hacía sobre mi propio mensaje.

Nota Vie Sep 01, 2006 3:33 pm
Añadido el documental Poder, disidencia y racismo (este hammurabi es una mina) ;)

Imagen

eLink de eMule documental.Noam.Chomsky.Poder.disidencia.y.racismo.DVDRIP.english.(spanish.sub).d...or.hammurabi.avi  [700.19 Mb]

Buena calidad y los subtítulos parece que están bien.

Nota Lun Dic 11, 2006 6:56 am
Malas Noticias. Tengo los dos cds del tv-rip de Manufacturing Consent con los subtitulos incrustados y también me bajé el cd 1 del dvd-rip. Y me di cuenta de una cosa. Aparte de la calidad, al tv-rip le falta unos 20 minutos (tv-rip 1h.00m.48s, dvd-rip 1h.22m). Entre lo que falta esta una parte (no se si todo) del debate Chomsky-Foucault, que si esta en el extra no sería tan grabe, pero además faltan otras cosas, otros reportajes, etc, y solamente comparando los primeros 20 minutos del dvd-rip. Después hay que ver el resto del cd 1 y todo el cd 2
Raúl
Raúl

Nota Lun Dic 11, 2006 8:38 pm
Hace ya cierto tiempo me decidí a crear los subtítulos definitivos para la versión entera, que en total dura 2 horas y 47 minutos.
La cuestión era extraer los subtítulos que hay en la versión corta, sincronizarlos con el largo y además crear los nuevos subtítulos de las partes extras del largo, para esta última parte se necesitaba un nivel de inglés elevado, al final lo dejé pensando "seguro que alguien saca unos subtítulos en algún otro idioma y sólo tocaría traducirlo", iluso de mi, casi dos años después seguimos igual.

Incluso hace poco me he bajado un nuevo rip desde chomskytorrents.com de 2 GB, con la esperanza de que fuera un DVD y hubiese algún subtítulo, pero na de na.

Movido por la curiosidad del momento he visto esto:
http://www.geocities.com/dspichtinger/Uni/consent.htm

Al final este documental va a ser mi espina clavada.

Nota Mié Dic 13, 2006 6:48 pm
Pues al final he visto una transcripción en inglés de la versión larga, sólo está la primera parte, pero algo es algo.

http://www.zmag.org/chomsky/mc/index.cfm

Me voy a poner a ello, pero tardaré bastante tiempo.

Nota Mié Dic 13, 2006 7:42 pm
Hola Piramo:
Te cuento que yo estaba haciendo los subtítulos del dvd-rip copiando los de tv-rip, hasta que me di cuenta que faltaba un montón de partes. Hice los primeros 20 minutos del dvd-rip. Los primeros 10 están casi completos, los segundos 10 por la mitad. Como mi inglés es casi nulo, abandone el proyecto, pero si vos vas a poder hacer las partes que faltan te puedo mandar lo que tengo y tratar de ir avanzando en ese dvd1 con las partes que si están traducidas. Así es menos trabajo para vos. Pasame un mail por mp donde pueda mandártelo.
Si están la trascripción en inglés del dvd 1, que raro que no este de la segunda parte, no?
Raúl

Nota Dom May 13, 2007 11:28 am
rubiera escribió:
Es posible que él esté aplicando autocensura a sus opiniones, temiendo expresarse más resueltamente acerca de una cuestión tan grave. Pero también puede ser que, acercándose a cierta línea roja, se detenga , porque percibe que, como persona del sistema, simplemente no puede traspasarla sin sufrir daños en sus propias carnes.

Pero eso sí, esa es la crítica que se debe esperar que haga un marxista, como también se le debe hacer a Moore, que es muy anti-Bush pero muy pro-Demócrata. El artículo invita a leer a Chomsky, pero aclara que Chomsky es un liberal y no precisamente un marxista, por lo que no basta que denuncie y explique los mecanismos histórico-socio-económicos de desarrollo del imperialismo sin proponer soluciones, y por lo tanto es necesario criticarlo para demostrar que es superable.


Siempre he tenido problemas con la critica, pues se le asocia a dos posiciones antagonicas: La critica constructiva y la destructiva.

En mi opinion, destruir a Chomsky (y a los seudo-izquierdistas) en los EE.UU., es simplemente destruir las pocas voces criticas en el corazon del imperialismo... es simplemente impulsar, estimular y alimentar aun mas al estado cuasi-fascista latente y nasciente. Lamentablemente en ese pais existen todavia menos representantes interesados en hacerce cargo de luchar... sino mas bien existe una marcada tendencia a seguir en el sistema cueste lo que cueste.

Si se destruye a Chomsky, entonces quien quedara? Quizas sea justamente ese apoyo tacito a ese "intelectual" una de las pocas posibilidades de esperanza? Sirve de algo marginar a los pocos intelectuales americanos?

Salud

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