Copio una crítica que he enviado a los productores del documental. Att: Ivan (
stychack@gmail.com)
Me permito hacerles unos breves comentarios acerca del documental producido por ustedes y titulado “Genova libera”.
Desde hace ya varios siglos el capitalismo ha sido el modo de producción dominante que ha ido engendrado a lo largo de sus siglos una serie de efectos intrínsecos e inexorables a su forma de reproducción. Despojo, opresión, crisis de todo tipo y un largo etcétera.
El video documental que han producido dando a conocer las movilizaciones anti-cumbre de Génova quiere mostrar las inquietudes particularmente de 3 jóvenes que solo reflejan el aventurerismo político que no encaja en el estándar de consumo de la juventud (comparación entre el joven que consume cocaína y los anti-cumbres). Sin embargo, lo que dejan ver las actitudes de los “activistas” es el afán de protagonismo en una cumbre, repitiendo vácuamente el discurso del pobrismo y de demandas meramente funcionales al sistema capitalista, como por ejemplo, condonar la deuda externa a los países del 3er mundo.
Por otro lado, si enfocamos el discurso y la práctica desde el ámbito de la subsunción o dominación del capital, encontraremos que el documental no tiene nada de crítico, por el contrario, deja ver la ceguera de clase y de respuesta ante la posibilidad de la revolución. Lo anterior se desprende del análisis del patrón de consumo y actuación de lo que pretenden decirnos en el video, son el prototipo de activistas. Por un lado, encontramos la enajenación de los activistas en el preciso momento que hablan de libertad y de romper cadenas al consumir marihuana (no se pretende una crítica moral, sino una crítica real-concreta en torno a los patrones de enajenación).
Para comprender lo anterior y no quedarnos en una interpretación moral sobre la crítica al consumo de la marihuana, hemos de considerar algunos aspectos en torno a la dominación total del capital sobre los sujetos. En la introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, Marx concibió a la religión como “el opio del pueblo”. Dicho enunciado sirvió para expresar la realidad sometiente de las relaciones fetichizadas por la religión como forma de enajenación. La teoría de la dominación de Marx, esbozada en toda su producción teórica es piedra angular para comprender la sociedad capitalista. De allí que lancemos una crítica implacable a las formas que adquiere el “descontento social” y sobretodo de la juventud en nuestros días.
El sometimiento no es ya meramente ideológico, como Marx criticara en la introducción, sino es a partir de la dominación del capital de nuestros hábitos y objetos de consumo lo que configura la dominación real y concreta sobre los cuerpos de la humanidad.
Dominación que tiene su origen en el ámbito de la producción, sometiendo el cuerpo viviente de los trabajadores y que cierra su cadena, en el ciclo de consumo, reproduciendo así la dominación y la enajenación en la totalidad de reproducción social.
Otro punto que debemos considerar es la cotidianeidad. Sobretodo porque en el documental se hace referencia a los días de las cumbres como días “para cambiar el mundo”. Entender que la transformación radical de la realidad, del mundo, implica desde ya una forma concreta de ser-en-el-mundo, es decir, de andarse, comportarse y actuar en el mundo, es algo no tomado en cuenta por la mayoría de “activistas” que, en su mayoría, reproducen sin saberlo, la enajenación.
La cotidianeidad está plagada de relaciones fetichizadas, todas ellas enajenantes, que subordinan al sujeto al objeto. Es decir, la dominación se torna al revés de cómo debiera ser. El objeto pasa a ser sujeto y el sujeto pasa a ser objeto dominado. Este hecho, invisible ante nuestros ojos, es uno de los resultados y al mismo tiempo, condición del proceso de reproducción capitalista.
Es por los motivos anteriormente señalados que el documental “Génova Libera” solo plasma no a nivel crítico las acciones, actitudes y modos de ser de los “activistas”. Por el contrario, la lógica de argumentación, de diálogos y acciones que se desenvuelven en el documental son totalmente funcionales a la lógica del capital.
Finalmente, como notas para pensar las cumbres y anti-cumbres, hemos de señalar el carácter espectacular que se hace de ellas. Toda la maquinaria capitalista no deja de funcionar ni antes, ni durante, ni después de las cumbres, al contrario, el capital obtiene jugosas ganancias de este tipo de celebraciones y de contra-celebraciones o ¿a caso los restaurantes de todo tipo, junto a los albergues de todo tipo, como el despliegue de fuerzas de seguridad, vigilancia, control, compra de gases lacrimógenos, servicios de salud, compra de gasolina, comidas para los mandatarios, etc… no son sino procesos para efectivizar el valor del capital? ¿O a caso, somos tan ingenuos para pensar que las reuniones públicas, como son las cumbres, son las únicas y decisivas para organizar el mundo, no habiendo reuniones sin espectáculo y publicidad?
Iván (
stychack@gmail.com)