Está claro que para gustos se hicieron los colores. Vale que para la buena de Melinda Gebbie hay algunas cosas -escorzos, sobre todo- que técnicamente le vienen grandes -no se pasa del underground a los tebeos de lujo en una hora-: pero los pequeños fallos de Lost Girls se ven compensados, a mi juicio, por el tratamiento del color, que, en mi opinión, es exquisito.
Voy a enfocarlo de esta manera: supongamos que la plástica de Lost Girls fuese horrible; pues aún así, sería más defendible que el de otras obras "serias" de Alan Moore. El trabajo de Dave Gibbons en Watchmen no va más allá del de un discípulo/imitador, por el lado plástico, de los viejos dibujantes de los tebeos de terror de la Warren -empezando por el gran José Ortiz (que luego dibujó "Hombre") a la cabeza-; no veo que una imitación tan aplicada deba recibir los elogios descomunales que recibe. El dibujo de Eddie Campbell en From Hell está bien, los rostros tienen expresividad y, en su imitación de las ilustraciones de prensa decimonónica, es adecuado: pero, francamente, en cuanto tiene que dibujar un plano general, Gibbons se pierde - hay una viñeta en la que, francamente, se sabe que hay un incendio porque lo dice el bocadillo. El dibujo de "V de Vendetta" no está mal para ser el típico dibujo abigarrado de las historietas inglesas, un típico dibujo al que alguno vemos encanto, pero que es un dibujo de destajistas. No entro en cuestiones de planificación y diseño de la página, dado que todas las obras más personales de Moore se parecen lo bastante en este aspecto -para bien- como para no suponer que mete mano en ello.
Así las cosas, el lado plástico de Lost Girls me parece mucho más defendible, teniendo en cuenta lo que se nos cuenta - un sueño que huye del horror de la guerra en una evocación de la pintura simbolista y fauvista, de la arquitectura modernista, de la literatura erótica decadentista... de todo lo que puede horrorizar a un satisfecho constructor de acorazados. Como pastiche inspirado en esos referentes, el tratamiento de "Lost Girls" me parece adecuado - y ya he dicho, cuando la técnica parece flaquear, uno lo perdona apreciando el color, totalmente insólito en estos tiempos de Adobee. Concediendo que una chica dibujada por Milo Manara -o por Romita padre- al fondo de una viñeta tiene más sensualidad que cualquier primer plano de "Lost Girls" -y es mucho conceder-, también creo que la comparación no procede. Salvando la distancias, es como criticar que las caras de Matisse no son las de Piero de la Francesca, o que no hay perspectiva en el arte bizantino.
De todas formas, yo soy de los que piensa que Marjane Satrapi dibuja bien, así que a lo peor soy un caso perdido.
Voy a enfocarlo de esta manera: supongamos que la plástica de Lost Girls fuese horrible; pues aún así, sería más defendible que el de otras obras "serias" de Alan Moore. El trabajo de Dave Gibbons en Watchmen no va más allá del de un discípulo/imitador, por el lado plástico, de los viejos dibujantes de los tebeos de terror de la Warren -empezando por el gran José Ortiz (que luego dibujó "Hombre") a la cabeza-; no veo que una imitación tan aplicada deba recibir los elogios descomunales que recibe. El dibujo de Eddie Campbell en From Hell está bien, los rostros tienen expresividad y, en su imitación de las ilustraciones de prensa decimonónica, es adecuado: pero, francamente, en cuanto tiene que dibujar un plano general, Gibbons se pierde - hay una viñeta en la que, francamente, se sabe que hay un incendio porque lo dice el bocadillo. El dibujo de "V de Vendetta" no está mal para ser el típico dibujo abigarrado de las historietas inglesas, un típico dibujo al que alguno vemos encanto, pero que es un dibujo de destajistas. No entro en cuestiones de planificación y diseño de la página, dado que todas las obras más personales de Moore se parecen lo bastante en este aspecto -para bien- como para no suponer que mete mano en ello.
Así las cosas, el lado plástico de Lost Girls me parece mucho más defendible, teniendo en cuenta lo que se nos cuenta - un sueño que huye del horror de la guerra en una evocación de la pintura simbolista y fauvista, de la arquitectura modernista, de la literatura erótica decadentista... de todo lo que puede horrorizar a un satisfecho constructor de acorazados. Como pastiche inspirado en esos referentes, el tratamiento de "Lost Girls" me parece adecuado - y ya he dicho, cuando la técnica parece flaquear, uno lo perdona apreciando el color, totalmente insólito en estos tiempos de Adobee. Concediendo que una chica dibujada por Milo Manara -o por Romita padre- al fondo de una viñeta tiene más sensualidad que cualquier primer plano de "Lost Girls" -y es mucho conceder-, también creo que la comparación no procede. Salvando la distancias, es como criticar que las caras de Matisse no son las de Piero de la Francesca, o que no hay perspectiva en el arte bizantino.
De todas formas, yo soy de los que piensa que Marjane Satrapi dibuja bien, así que a lo peor soy un caso perdido.
