A propósito de Llewyn Davis
Inside Llewyn Davis
Joel Coen, Ethan Coen (EE.UU. de América, Reino Unido, Francia; 2013) [Color, 104 min]

(wikipedia | filmaffinity)
Inside Llewyn Davis
Joel Coen, Ethan Coen (EE.UU. de América, Reino Unido, Francia; 2013) [Color, 104 min]

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Sinopsis:
- [fuente] Nueva York, año 1961. Llewyn Davis (Oscar Isaac) es un joven cantante de folk que vive de mala manera en el Greenwich Village. Con su guitarra a cuestas, sin casa fija y sin apenas dinero durante un gélido invierno, Llewyn lucha por ganarse la vida como músico. Sobrevive cantando en pequeños garitos a cambio de la voluntad del público y, sobre todo, gracias a la ayuda de unos pocos amigos que le prestan su sofá para pasar las frías noches. De los cafés del Village Llewyn decide viajar a Chicago buscando la oportunidad de hacer una prueba para el magnate de la música Bud Grossman.
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Javier Pulido, en "La balada del perdedor: a propósito de los hermanos Coen", en El Diario.es, el 2 de enero de 2014, escribió:[...] "A próposito de Llewyn Davis" huele a Nueva York por los cuatro costados; a ese Greenwich Village de 1961 cuyos escenarios estaban tomados por músicos de jazz y bluesmen y en cuyas calles todavía podía sentirse el regusto bohemio y drogota de los años de gloria del movimiento beat.
Aún tendrían que pasar unos meses para la eclosión de la escena folk y el advenimiento de todos esos cantautores politizados con la mochila llena de historias y acordes de sus lugares de origen. Trovadores acústicos como Dave Van Ronk se las apañaban con más oficio que suerte. Van Ronk se mudó al Village a principios de los 50 y ya no se quiso mover hasta su muerte. Además de músico, fue mentor de la generación folk y notable filósofo de barra. Sus memorias de la época están recogidas en The Mayor of MacDougal Street, crónica colorida y algo ácida de la antesala del revival folk de principios de los 60.
El libro fue a parar a manos de los Coen, que jugaron a imaginarse qué hubiera pasado si a Van Ronk le hubieran dado una paliza a la salida de una de sus actuaciones: un material de primera para urdir una de sus ácidas sátiras en torno a la cultura popular que se les dan tan bien. [...]
Elijah Wald, en "El mundo de Llewyn Davis", en El Séptimo Arte, el 28 de noviembre de 2013, escribió:El Greenwich Village de Llewyn Davis no es la boyante escena folk de donde salieron Peter, Paul and Mary, ni la que cambió el mundo cuando Dylan se pasó a la guitarra eléctrica. Es la escena folk tenebrosa antes de la llegada de los temas de éxito y del dinero, cuando un pequeño grupo de auténticos creyentes intercambiaban viejas canciones como si se tratara de un código secreto [...] Llewyn comparte el amor y el respeto que Van Ronk sentía por la auténtica música folclórica, las canciones creadas por obreros y campesinos que pasaban de cantante en cantante, pulidas por las mareas de la tradición oral. Para la generación de Van Ronk, esta trillada autenticidad contrastaba profundamente con las confecciones efímeras del mundo pop, y la decisión de tocar música folk era comparable a entrar en una orden religiosa, voto de pobreza incluido, ya que no había ninguna salida en Nueva York para alguien que sonara como un artista folclórico tradicional.
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En SensaCine se escribió:Años 60 en el universo de Greenwich Village. Un joven llamado Llewyn Davis sueña con escapar de la rutina y la mala vida llegando a convertirse en un músico respetado por el público. El frío de Nueva York comienza a apoderarse de su ser, junto con sus malas decisiones, no harán más que dificultar su ascensión hasta la cumbre. Davis se encuentra preparado para descubrir la auténtica supervivencia del hombre y afrontar su destino, un destino plagado de trabajos duros y muchos kilómetros a sus pies. Ayudado por sus amigos y con trabajos inestables a cambio de miserias, conseguirá mantenerse en alza y sobrevivir. Su vida cambia en el momento que realiza una audición para el gran músico Bud Grossman. Pero aún le queda mucho camino por delante, tendrá que persistir hasta que la vida le conceda una oportunidad que quizás nunca llegue.
Carlos Reviriego, en "Una alegre desesperanza", en SensaCine, escribió:Ocurre con los hermanos Coen que sus comedias son mejores que sus dramas, aunque sean estos últimos -"Fargo" (1996), "No es país para viejos" (2007), etc.- los que más público alcanzan. Pero este cronista está convencido de que el verdadero tono Coen, aquel que nos seduce y les convierte en maestros del cine contemporáneo, los encontramos en filmes merecedores de culto como "El gran Lebowski" (1998) o "Un tipo serio" (2009). Su última propuesta entra en esta categoría. La evocación musical de la escena del Greenwich Village neoyorquino en 1961, y que recorre cada fotograma de "A propósito de Llewyn Davis", destila un encanto y un humor extraordinarios. Los Coen invocan el pulso creativo y la atmósfera de bohemia musical que se vivía en el barrio neoyorquino justo antes de que la canción protesta de Bob Dylan prendiera con sus versos de fuego el escenario del folk tradicional. Concebido como un film circular, que empieza y termina en el mismo sitio y de la misma forma (un bluesman propina un puñetazo a un cantautor folk en las puertas del mítico Gaslight Cafe, que significó para Dylan lo que The Cavern para los Beatles), la odisea que emprende Llewyn Davis (un esplendoroso Oscar Isaac) en busca de un gato amarillo se empapa de la alegre desesperanza tan esencial para las comedias de los hermanos de Minnesota.
Para el anecdotario biográfico, cabe reseñar que el ficticio Llewyn Davis está ligeramente inspirado en Dave Van Ronk (cuyo tema "Green, Green Rocky Road" suena en la película), un músico a caballo entre los beats y los hippies, que no conoció la fama pero sí la admiración de sus colegas (empezando por Dylan, que le considera un verdadero mentor), pues la historia que nos cuenta el film vendría ser la cara B del éxito que conoció el autor de "Blowin'in the Wind", la historia oscura y olvidada, la que quedó fuera de la foto. Así, vagabundeando por calles y vagones de metro, dejándose caer en los sofás de amigos y tratando de cerrar un bolo con su manager, Llewyn Davis avanza (o da vueltas) con un solo propósito en mente: la búsqueda de la autenticidad. Este era de hecho el gran mantra entre los autores folk del período, que pasaba por devolver a la canción "moderna" aquello de genuino que tenía la canción tradicional, de manera que la estructura de la película se va desflorando como lo hace un tema folk, dejándose llevar por la repetición y la digresión, con un primer verso sobre el que se redunda pero que en cada mención adquiere un nuevo significado.
Estamos en verdad frente a un musical (el productor de las canciones es nada menos que T-Bone Burnett), en el sentido de que la película nos habla del valor de la música en la cultura popular, y de un periodo concreto cargado de mitología para la cultura y la historia norteamericanas. Más allá de que "Inside Llewyn Davis" añada otra encantadora crónica del loser americano a la filmografía coeniana, que como "O Brother!" (2000), su otro musical, relate un imposible regreso al hogar, la importancia de este film pasa por enmarcarnos en un periodo en el que algo había muerto pero lo nuevo todavía estaba naciendo, un tiempo en el que ser un músico con algo que decir era poco más que ser un grano en la arena, quizá como está ocurriendo ahora mismo en el mundo musical dominado por la tecnología y por Internet. La mayoría del humor de la película procede de hecho de las interpretaciones musicales, pero como el resto de la función, esa música no recibe un tratamiento reverencial por parte de los Coen, sino más bien forma parte de un tributo semiparódico, entre el encanto y el patetismo, con emulaciones caricaturescas de Peter, Paul and Mary, de Pete Seeger o de los Clancy Brothers, entre otros.
No deben asustarse los profanos en todo caso. Aunque la erudición y la pasión musical de los Coen fluya como un río por todo el filme -las referencias son vastísimas, con retratos que emulan al productor Albert Grossman, al compositor Doc Pomus, incluso al propio Bob Dylan, retratado apenas como una sombra o un espectro desenfocado-, en verdad estamos frente a una comedia perfectamente accesible y disfrutable por todo espectador. Los Coen se las apañan una vez más para convertir personajes que no son ni reales ni ficticios (sino un híbrido) en criaturas absolutamente coenianas, que podrían perfectamente pulular por cualquiera de sus films más diletantes y dados a la digresión. Es esta una película que abre sus puertas para ser habitada, para que vagabundeemos por sus espacios y tratemos de intimar con sus personajes. Es una película que invoca un espíritu a su manera tan absurdo (como todo entretiempo) como libre de nostalgias, el de un tiempo en el que los fantasmas de la América de Eisenhower convivían con el florecimiento de las libertades y la inminencia revolucionara. Sí, después de aquello, circa 1962, cuenta la leyenda que nada sería lo mismo.
A favor: Que los Coen entreguen otra obra secreta, delicada, rica en matices y significados alegóricos, con personajes memorables y una banda sonora para la posteridad.
En contra: El desdibujado personaje de Carey Mulligan, sin duda el más desafinado de la función.
- Otras referencias
- "Retrato del artista fracasado", por Judith Romero. El antepenúltimo mohicano.
- Estudio Joel y Ethan Coen. Sumario. Miradas de Cine. (anterior a esta película)
Ficha técnica
- Formato: Largometraje.
Otros títulos: Balada de un hombre común / A proposito di Davis.
Argumento: Dave Van Ronk (Memorias, The Mayor of MacDougall Street).
Guión: Joel Coen, Ethan Coen.
Fotografía: Bruno Delbonnel (Color).
Música (Temas): Bob Dylan / Wolfgang Amadeus Mozart / Tom Paxton / Frédéric Chopin / Ludwig van Beethoven / Gustav Mahler / Gary Davis...
Producción: Ethan Coen, Joel Coen, Scott Rudin, Catherine Farrell, Drew P. Houpt, Olivier Courson, Robert Graf, Ron Halpern.
Productora: CBS Films / StudioCanal (presents) / Anton Capital Entertainment (ACE) / Scott Rudin Productions / Mike Zoss Productions.
Reparto:
- Oscar Isaac (Llewyn Davis).
- Carey Mulligan (Jean Berkey).
- Justin Timberlake (Jim Berkey).
- Ethan Phillips (Mitch Gorfein).
- John Goodman (Roland Turner).
- Garrett Hedlund (Johnny Five).
- Adam Driver (Al Cody).
- F. Murray Abraham (Bud Grossman).
Premios:
- - 2013: Oscars: 2 nominaciones, mejor fotografía y mejor sonido.
- 2013: Globos de Oro: 3 nominaciones, mejor película, actor y canción.
- 2013: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado.
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Género:
- Comedia dramática, Musical, Road Movie / Música Folk, Beatnik, Greenwich Village.
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Inside.Llewyn.Davis.(2013).BD.MiniSD-TLF.mkv [795.68 Mb] 
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Inside.Llewyn.Davis.2013.720p.BluRay.DTS.x264-PublicHD
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Salud.
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