Dzerjinskii escribió:Quizás hago mal en intervenir
No compañero Dzerjinski su opinión y su interés en el tema es bienvenido.
Dzerjinskii escribió:Las facciones locales del gran capital latinoamericano, que luego del fracaso de los proyectos nacionales surgidos de la crisis del 30 y la guerra, habían claudicado a la prepotencia norteamericana llegando a ser cómplices de las dictaduras genocidas y aceptando ser socios minoritarios de los monopolios; hoy ven la posibilidad de reforzar sus posiciones gracias a la disputa entre los bloques imperialistas que les ofrece una mayor variedad y cantidad de socios con los que negociar, más aun, cuando una nueva crisis pone en jaque a los monopolios. Condiciones similares que los hicieron envalentonarse en los años 30 y pensar un proyecto de capitalismo autónomo están hoy presentes, pero los días de aventuras juveniles pasaron para nuestros burgueses nacionales y el estado actual de asociación y dependencia con los monopolios no les permite más que negociar mejores condiciones aprovechando el momento.
Esto es válido para países más desarrollado de latinoamérica, en Ecuador "los proyectos nacionales surgidos de la crisis del 30 y la guerra" fueron completamente inexistentes, compañero Dzerjinski creo que generaliza la experiencia del peronismo en Argentina, si estudia bien la historia del Ecuador, vera que un proyecto tal nunca existió, y que lo más parecido fue la dictadura "nacionalista revolucionaria" de Rodríguez Lara en los años 70, la cual (y esto debe tenerse muy en mente) fue asesorada por el ala socialdemócrata de la oficialidad brasileña y hasta ahora tiene un gran peso en el ejército ecuatoriano.
Dzerjinskii escribió:La situación se complica aun más cuando la asociación ha sido desigual y con distintos bloques, en mi país por ejemplo están los que usufructúan el mercado de la soja asociados con china, los que monopolizan los servicios públicos asociados con lo europeos, los que todavía siguen ligados con EEUU en la industria manufacturera, los que negocian con Canadá en la minería y la celulosa etc. etc. estos intereses se reflejan en la situación política, los partidos tradicionales explotan, enemigos históricos se hacen aliados y alianzas y contra alianzas se suceden.
En Ecuador la "crisis de los partidos" esta más condicionada por la decrepitud y muerte de varios de los líderes históricos del partidismo burgués de los últimos 30 años, en tal razón el proceso actual de "revolución ciudadana" es una acción en la cual el Estado se articula como partido político de la clase burguesa para asegurar el recambio generacional de los cuadros de la burguesía.
Dzerjinskii escribió:Hasta aquí la situación por arriba, la lucha entre bloques imperialistas y facciones burguesas, pero lo determinante de la cuestión es que la otra contradicción fundamental del sistema capitalista se ha agudizado acicateada por una nueva crisis del sistema que ya no puede ocultarse. Así que como si fuera poco surge la discusión sobre cual es la nueva estrategia de explotación y dominación que debe remplazar al liberalismo.... Así, los industriales se disfrazan de populares recordando lo importancia de generar empleo, mientras los agroexportadores se atrincheran en discursos de defensa de la propiedad privada ante las retenciones a las exportaciones y el sector financiero añora la paridad cambiaria exaltando la inseguridad y la necesidad de más policía negando que la miseria sea la principal causa de la delincuencia.
De esta forma partidos de derecha y de izquierda de matriz burguesa se rasgan las vestiduras, como en la cuestión internacional halcones y las palomas empiezan a esgrimir sus argumentos tratando de ganar legitimidad, pero al fin y al cabo todos defienden el capitalismo.
Completamente de acuerdo, el actual "giro a la izquierda" más que un proceso político es un diseño político encaminado a garantizar una transición "suave" para salir del neoliberalismo sin poner en peligro la dictadura burguesa.
Dzerjinskii escribió:¿Que podemos hacer los trabajadores? En principio la idea de que cuanto peor mejor es un gran error. Si alguna facción burguesa, aunque sea por intereses mezquinos, agita las banderas de la democracia, los derechos humanos y toma medidas para reactivar el mercado interno asumiendo aunque sea tibiamente una postura que limita a los monopolios y al capital financiero internacional, no hay que desestabilizarla.
Los Marxistas Leninistas preferimos obreros trabajando y amontonados en las fabricas y no mendigando asistencia social. La miseria no hace política, se vende y no puede ser imputada por esto, es más que comprensible. Y si esto va acompañado de un discurso oficial que dice defender la democracia y los derechos humanos mucho mejor ya que a la hora de reprimir su costo político será mayor que para las otras facciones burguesas que siembran el odio a los pobres y piden a gritos “mano dura”.
Por esto son preferibles los gobiernos “populares” que hoy se presentan en gran parte de América Latina pero a no confiarse y ser ingenuos. Ya la historia nos demostró como la burguesía puede cerrar filas y ejecutar genocidios planificados cuando las estrategias populistas se les empiezan a ir de las manos, y como los que gritaban discursos antiimperialistas vendieron sus empresas y al pueblo por unas cuantas acciones en una transnacional.
Si entiendo bien compañero, usted afirma que cuando la situación obliga a la burguesía a hacer concesiones los revolucionarios debemos aprovechar y explotar al máximos estas concesiones, si es así estoy de acuerdo. Pero usted parece confundido respecto a algo, en primer lugar tomemos como ejemplo lo que sucede respecto a la libertad de organización en el Ecuador.
- La ley de seguridad de 1978 crea el marco de un partidismo burgués siguiendo el modelo aplicado en la República Federal Alemana, dejando de "facto" a toda las organizaciones populares y de izquierda en la ilegalidad. Además esta ley declara a toda reunión de "una o más personas" (?!) que aboguen por causas "nacionalistas, humanistas, laborales..." como grupo sedicioso.
- Tras la derrota de las huelgas generales de 1982 por parte del democrata cristiano Oswaldo Huartado y el período de guerra sucia de Febres Cordero, el socialdemocrata Rodrigo Borja lanza las leyes de la maquila y anti-sindicales con las cuales se destruye el sindicalismo en el sector privado, pues estas leyes ponen graves límites para que los trabajadores puedan organizarse.
- Toda la década del 90 es una campaña continúa contra el sindicalismo público.
- La constitución de 1998 declara ilegales las huelgas en el sector público.
- La constitución de 2008 amplia esta prohibición, pues ya no son ilegales solo las huelgas en el sector público, sino también todo aquello que se considere "servicio básico" con lo cual prácticamente se prohibe la huelga a nivel general.
- La constitucióin de 2008 declara que el estado "garantizará la alternabilidad y equidad" en los sindicatos, liquidando la autonomías de las organizaciones de trabajadores, que según la constitución deberán someterse a lo que el estado burgués considera "alternabilidad y equidad".
- Se aprueba la ley del magisterio que desconoce todas las conquistas conseguidas por el sindicatos de maestros UNE.
- Esta por aprobarse una ley de educación superior que desconoce el principio de autonomía universitaria, el libre ingreso y limita seriamente la libertad política de los estudiantes al interior de las universidades. Como primera muestra en la Universidad Central de Quito el rector pro-gobiernista ha declarados nulas las elecciones de la Federación de Estudiantes (FEUE) siendo que la FEUE es una organización de estudiantes y no parte del sistema administrativo de la Universidad y el rectorado tiene jurisdicción, pero sin embargo, eso no vale, el rector dice que las elecciones son nulas.
Como ve compañero Dzerjinski el actual gobierno no ha hecho concesiones a las masas trabajadoras, y no ha roto la continuidad de la política burguesa en estos últimos 30 años, entonces porque los trabajadores "no deben desestabilizarlos". Compañero una cosa es la retórica del gobierna, que se declara socialista, y otra su política, y sus acciones.
Dzerjinskii escribió:Ni la intransigencia trostkysta y su agitación permanente, ni la confianza en alguna facción nacionalista burguesa por más progresista que parezca nos va a conducir al socialismo.
Compañero Dzerjinski si quiere llamarme trostkista pues mejor digalo, y no se ande con subterfugios, aparte que eso ya haría llamativo mi record aquí en rebeldemule, pues otros me han acusado de "estalinista".
Dzerjinskii escribió:La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, pero con astucia y sin principismos heroicos.
Completamente de acuerdo.
Dzerjinskii escribió:Maquiavelo también le sirve a los revolucionarios.
No entiendo bien esta parte. ¿por favor explíquese mejor?
Dzerjinskii escribió:Hoy con Correa mañana lo presionamos por “izquierda” y pasado lo apoyamos ante las facciones más fascistas… las tácticas son variables la estrategia es una sola acumular fuerzas para el asalto insurreccional y la dictadura del proletariado.
Para nada de acuerdo. Lo principal debe ser una política independiente de clase obrera. Lo que usted propone es ponernos detrás de la burguesía.
Saludos Fraternos Compañero.