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Recuperando memoria - Homenaje a los republicanos españoles

¡Los ritmos que acompañan la lucha!
Recuperando memoria
Concierto - Homenaje a los republicanos españoles
(España, 2004)

Portada
IMDb


Sinopsis:

    Han pasado unas fechas desde que el pasado 25 de junio de 2004, se celebró en Rivas-Vaciamadrid, una población cercana a Madrid, un concierto-homenaje a los republicanos españoles.

    Este concierto-homenaje fue organizado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, con la colaboración del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, la Fundación Contamíname y Evohé Producciones.

    "La intención de "Recuperando la memoria: Homenaje a los republicanos" es reunir a 600 personas que nacieron antes de que fuera proclamada la II República, el 14 de abril de 1931, y que alrededor de ellas se encuentren miles de personas que quieran rendirles su particular homenaje.

    Los republicanos y republicanas que construyeron nuestra primera democracia y que han sido víctimas de la guerra, de la represión franquista y del olvido institucional merecen este reconocimiento público.

    Debemos realizar todos los esfuerzos posibles por reconstruir la Historia hasta darles, a ellos y a sus familias, el lugar justo que les corresponde."

    Aunque en España desde hace más de 25 años disfrutamos de democracia, no se han promovido los actos de reconocimiento necesarios para aquellas personas que defendieron el Estado democráticamente establecido (la II República), ante el levantamiento militar llevado a cabo en 1936 por el general Franco.

    Con el triunfo de los golpistas, apoyados por la Alemania nazi y el Italia fascista, aquéllas mujeres y hombres que no murieron durante los tres años de guerra, que no murieron fusilados posteriormente durante los negros años de la postguerra y que no han fallecido posteriormente, fueron convocados por las citadas organizaciones, para un sencillo pero emotivo acto.

    El colectivo de españoles que vivió aquella época va siendo, evidentemente, cada vez más escaso, no en vano han pasado 65 años desde el fin de la contienda. El tiempo se va acabando para mostrarles nuestra gratitud.

    Por todo ello, actos como el organizado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, tiene un valor enorme, y contribuye a poner en evidencia lo que desde los más altos órganos del Gobierno de España, debería llevarse a cabo.

    Asistieron unos cientos de aquellos republicanos que todavía tenemos la suerte de que vivan y nos transmitan sus ideales, sus ganas de vivir y de avanzar hacia un mundo mejor.

    Desde esta revista, queremos hacer un pequeño homenaje a todos aquellos que en su momento tuvieron la valentía de enfrentarse a los fascistas que querían, y lo consiguieron durante unas decenas de años, parar el avance social, económico y cultural de este país.

Ficha técnica

    Idea original: Emilio Silva.
    Coordinación general: Belén Guerra, María Álvarez y Juan Manuel Llorca.
    Producción artística: Pedro Guerra y María Cabrerizo.
    Producción técnica: Carmen Peire.
    Realización: Diego Santos.
    Ayudante de realización: Maite Albelda.
    Edición y postproducción: Damián Ainstein.
    Grafismo: Cristian Perenyi.
    Postproducción de sonido: Francisco Valero.
    Coordinación homenajeados/as: Carlos Agüero, Santiago Macías, Emilio Silva, Pedro del Cura.
    Coordinación voluntarios: Ricardo García.





DVDRip - AVI (XviD+MP3) [1000 Mb]





Descargar audio del concierto





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    Dirección: Cristian Perenyi
    Semillas narra el viaje de cuatro de los 700 republicanos que, el pasado 25 de Junio, se trasladaron a Madrid para participar del homenaje que organizaron la Fundación Contamíname, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica...


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Nota Jue Mar 22, 2007 2:10 am
Una visión divergente...


Estrategia política y memoria (histórica) en el estado de mercado




María Toledano. Madrid, 1929. Periodista y escritora. Exiliada -junto con su familia- desde 1949. Formada en Francia e Italia, estudió Derecho y Filosofía, interesándose por el marxismo clásico, la teoría del estado y la sociología política. Militante antifranquista participó, desde las filas del PCE, en asociaciones y colectivos políticos. Ha colaborado en diferentes medios de comunicación. Ha sido redactora-jefe de Mundo Obrero. mariatoledano1 [arroba] yahoo.es

Rebelión // 27-07-2004




El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir.

- Michel de Montaigne



Llevamos ya una temporada larga a vueltas con la memoria (histórica) como si sacáramos del arcón de la nostalgia los recuerdos del abuelo republicano cada vez que los tiempos invitan a mostrar aquello que, en realidad, queremos ocultar. Este fenómeno de recuperación simbólica (política y psicológica) de la II República, de su tradición liberal de lucha por el progreso social, de sus descoloridas tricolores y de su talante democrático, está siendo organizado, con riqueza de medios materiales, desde las tranquilas orillas del pensamiento único. Poco importa que el evento en cuestión (el espectáculo capitalista gira al compás binario de acontecimientos programados por los poderes económicos y difundidos por su propaganda) sea una muestra antológica de fotografías de Robert Capa (con libro en tapa dura y tapa blanda, para todos los bolsillos), el aniversario de algún escritor olvidado y recuperado para distintas causas (Rafael Alberti, Manuel Azaña, Max Aub o María Zambrano por citar sólo algunos ejemplos recientes), una exposición sobre el exilio organizada por la Fundación Pablo Iglesias con sus discursos y carteles (que luego adornarán las casas de los bienpensantes junto al libro de Capa, se entiende) o un reciente e incalificable acto de desagravio sentimental (no político) con hilo musical de canciones protesta como el llevado a cabo por el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid (el interesado desconocimiento de algunos ediles es sólo comparable con el tamaño de su vanidad organizativa).

Este concierto-homenaje, en una noche de estrellas y pequeñas llamas de mechero que recordaron emotivos instantes de la Transición (cuando matamos a Franco de muerte natural: la reforma política sin reforma política, los Pactos de la Moncloa -aquella definitiva claudicación sindical-, la legitimación constitucional de la hereditaria monarquía franquista o la dinámica del consenso y el olvido puesta en marcha por las cúpulas de los partidos), refleja, con triste exactitud, la esencia de lo correcto que se ha instalado, de forma mayoritaria, en el proceso de recuperación de la memoria (histórica). Con total desprecio de lo sucedido, sin secuencia argumental ni justificación política, sin saber de qué se trataba en realidad -ya que los hechos concretos del pasado se escamotearon-, sin mencionar ni una sola vez -para qué- la adscripción ideológica de los combatientes homenajeados (comunista, anarquista o socialista, ente otras variantes de la izquierda), sepultando la identidad bajo el genérico y nada comprometedor “republicanos”, ignorando -como si fuera asunto menor- quiénes patrocinaron el evento, qué difusión mediática tuvo, quién le dio cobijo en sus ondas radiofónicas y, a modo de colofón, cuál ha sido la sorprendente trayectoria -cuando menos errática- de algunos de los participantes, el democrático ayuntamiento cubrió con brillantez el expediente, quedó bien con sus jóvenes votantes y alimentó la esperanza de una España mejor de la mano amable y mustia del presidente Rodríguez Z. Que el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid (anfitrión del festival) esté en estos momentos gobernado por Izquierda Unida refleja tan sólo el descontrol ideológico y político que preside la vida cotidiana de esa triste organización. Sirva como significativa anécdota la ovación que recibió Paco Ibáñez, instantes antes de arrancarse por enésima vez con su célebre versión musical del poema de Alberti, A galopar, cuando recordó que el franquismo había terminado el 14 de marzo del 2004. Imagino que el insigne trovador del Olimpia parisino -una de las referencias musicales de la izquierda durante las grises tardes de la dictadura- incluyó en su contabilidad los catorce años del PSOE.

Esta supuesta reparación emocional, en la que participan desde asociaciones hasta partidos políticos del ámbito de la socialdemocracia -¿quién está, en realidad, fuera del reformismo?-, está contando con la incorporación espontánea y activa de muchos artistas de variedades e intelectuales -del estelar elenco No a la Guerra- deseosos de reconquistar el tiempo perdido tras la oscuridad (para ellos, para todos) de dos furiosas y violentas legislaturas del PP, un período negro en el que, quizá, su proyección mediática como artistas progresistas -con la sustancial merma de ingresos económicos que eso representa- no ha sido como sus representantes deseaban. En fin, cosas que ocurren.

Tras la derrota electoral de PP, y coincidiendo -no deja de ser casualidad- con la boda real (la estudiada unión entre la católica monarquía hispana y una dinámica periodista formada en el singular universo PRISA-Sogecable), el PSOE se ha lanzado a una campaña de reivindicación de algunos de los valores de 1.931. La recuperación parcial e interesada de la memoria histórica (histérica y delirante en algunos casos) no es otra cosa que una enorme operación de maquillaje político, de relectura de un pasado marcado por el conflicto económico y militar (desde la lucha de clases a la lucha de trincheras) que ahora se presenta -gracias a la mediación del PSOE y sus satélites- como un conflicto de conciencias. En este sutil proceso recuperativo, la guerra de España (nombre preferible -por muchas razones- al de guerra civil) no es presentada como la expresión última, armas en mano, de la lucha de clases o como la resistencia de la república de trabajadores de todas clases contra el fascismo. En realidad, y al hilo del dulce revisionismo moral que se está instalando en el pensamiento colectivo, la guerra de 1936-1939 fue la consecuencia directa del empuje de los comunistas, anarquistas y demás fuerzas transformadoras que llevaron a la laica y burguesa república (una república moderada en sus planteamientos políticos y económicos aunque ambiciosa en la regeneración ética de la sociedad, algo parecido al no-programa de Rodríguez Z.) a una situación de caos, a una sovietización, que sólo pudo ser detenida -a golpe de crucifijo y fosa común- por el alzamiento militar.

En esta línea ideológica no sólo se encuentran los indescriptibles trabajos de los señores de la Cierva, Vidal o Moa, sino todo un conjunto de historiadores y analistas (con el rigor científico por bandera rojigualda) que justifican el golpe militar africanista debido a esta supuesta y mencionada radicalización. Resulta curioso contemplar cómo el revisionismo (en un sentido amplio y en cualquiera de sus variantes teóricas e ideológicas) ha penetrado en la mentalidad colectiva con instrumentos tan variados como eficaces. Desde la aceptación de que en los dos “bandos” enfrentados -como si la palabra “bando” no estuviera ya cargada de significado- hubo tropelías y crímenes comparables, hasta la idea extendida de forma transclasista y casi transideológica de que, en el fondo, la guerra de España (y por extensión cualquier guerra) es un triste suceso del pasado que es preferible olvidar, evitando remover las subterráneas turbulencias de épocas ajenas en beneficio de nuestra nueva y feliz realidad democrática construida, entre todos, con mucho esfuerzo. La comparación no es inocente. Si se destaca la crueldad de la guerra, la injusticia y las barbaridades cometidas por “ambos frentes”, se está insinuando que cualquier ataque a la línea de flotación de la democracia de mercado puede terminar con una involución del tipo que sea. De hecho, es costumbre nacional -como el bar y las tapas que tanto regocijo provocan en los turistas- que muchas conversaciones o debates políticos, en momentos de crispación electoral o tensión social, terminen con una invocación del estilo: “esto recuerda al 36”.

Sin pretender llevar a cabo una tipología del revisionismo y de sus formas más comunes (materia más amplia que este breve comentario) y descartando lo que podríamos llamar el pensamiento tradicional-conservador español y de la reacción, dentro del abanico del moderno revisionismo moral, existe una fuerte corriente alimentada por la socialdemocracia, en la cual se pueden reconocer propuestas interpretativas de carácter mediático que atraviesan a la historia pasada y reciente con el fin de instruir deleitando a las jóvenes generaciones al tiempo que se reconstruye -de paso- la historia real. Sin pretender hacer un listado exhaustivo (se podría hacer), en esta línea pueden situarse fenómenos de apariencia dispar (aunque en el fondo responden a la misma lógica interna) como son la novela Soldados de Salamina (con una interpretación sui generis de los hechos y de las motivaciones) y la serie de TVE Cuéntame. Cuando se enarbola la bandera tricolor de la memoria (histórica) en lugar de hablar de la memoria de lucha de un pueblo, cuando se califica de histórico lo sucedido -apartándolo del presente-, se está produciendo ya un fenómeno de alteración consciente del proceso en beneficio de un definitivo corte epistemológico: un ejercicio de manipulación. Como dice Vidal-Beneyto, “el sepultamiento de la memoria política durante la transición, que se tradujo en una primera fase en una banalización de la dictadura, se ha transformado en una naturalización histórica del franquismo. El régimen del general Franco, se afirma, es un período más en la historia de España, un sistema autoritario necesario para poner fin al caos de la República, salvarnos del comunismo, modernizar el país, incorporarnos a Europa y proporcionarnos un rey demócrata”. Aunque la cita sea larga, la explicación que en ella se ofrece no deja lugar a dudas. Recordaba Bonaparte que una cabeza sin memoria era como una fortaleza sin guarnición. España es una cabeza sin memoria, o por mejor decir, un rabo de lagartija. Un pollo alocado al que le han cortado de un tajo, cimitarra africanista, la cabeza.

Si este proceso de desnaturalización ideológica del pasado reciente avanza, la construcción de una alternativa crítica será sólo una ilusión de café. Si la izquierda heredera de Octubre no consigue frenar el empuje de las huestes del pensamiento correcto -inclúyase aquí quizá por ignorancia, quizá por oportunismo, una parte sustancial de Izquierda Unida- en su desenfrenado camino hacia la asepsia histórica asistiremos, en un breve período de tiempo, a la pérdida total de la conciencia de sí de un pueblo. Por miedo e interés, por su natural deseo de situarse en la equidistancia de la componenda, con el fin de preservar los pactos con las fuerzas del franquismo aperturista -hoy llamada tecnocracia liberal-, la socialdemocracia escribe su pulcra historia a golpe de mentira y disfraz de raso. Bajo el manto de Soldados de Salamina y de Cuéntame, se esconde la otra historia de los perdedores. Esa historia que ninguna fuerza política mayoritaria tiene interés en contar.



fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=2511

Nota Sab Mar 24, 2007 1:42 pm
Está empezando a ser lamentable el poco respeto que se le tiene a la izquierda española sobre todo cuando estas críticas llegan de otros sectores de la izquierda.

¿Me puede explicar alguien qué hay de malo en que los partidos republicanos españoles, sobre todo el Partido Comunista de España, realice un homenaje a nuestros abuelos republicanos que lucharon en la guerra civil?

En España está muy mal visto que un partido político de izquierdas tenga más de 1 millón de votos, son mucho más respetados esos grupúsculos de 10 amigotes que se separan del PCE para formar su pequeño partido comunista, y que nadie les vota porque el pueblo llano no está a la altura de su filosofía ni su teoría política.

Cualquier movimiento del Partido Comunista de España y de la formación en la que participa, Izquierda Unida, es constantemente criticado por quienes se creen ser más de izquierdas, como el que pretende ser más papista que el papa.

Que alguien ajeno a la derecha pueda criticar este homenaje a los republicanos es vomitivo.

Me entra una auténtica envidia ver cómo en América los movimientos de izquierdas que tienen millones de simpatizantes son aplaudidos por todo progresista y, en España, son insultados sin descanso.

María Toledano escribió:Que el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid (anfitrión del festival) esté en estos momentos gobernado por Izquierda Unida refleja tan sólo el descontrol ideológico y político que preside la vida cotidiana de esa triste organización.

De verdad, sin palabras me quedo al leer este sinsentido.


En cuanto tenga un poco de tiempo ripearé un documental que viene con ese concierto, y el que quiera verlo que lo vea.

Nota Sab Mar 24, 2007 2:11 pm
¿Me puede explicar alguien qué hay de malo en que los partidos republicanos españoles, sobre todo el Partido Comunista de España, realice un homenaje a nuestros abuelos republicanos que lucharon en la guerra civil?


En la transición, y durante la rueda de prensa anunciando la legalización del PCE [pactada con el fascista Suárez], los componentes de la mesa, ante las cámaras, dijeron entre otras cosas esto:

«Si la Monarquía continúa obrando de manera decidida para establecer en nuestro país la democracia, estimamos que en unas futuras Cortes nuestro partido y las fuerzas democráticas podrían considerar la Monarquía como un régimen constitucional [...] Estamos convencidos de ser a la vez enérgicos y clarividentes defensores de la unidad de lo que es nuestra patria común [...] En tanto que representativa de ese Estado que nos reconoce, hemos decidido colocar hoy aquí, en la sala de reuniones del Comité Central, al lado de la bandera del partido, que sigue y seguirá siendo roja, la bandera del Estado español».

La mesa estaba presidida por una gran bandera borbónica roja y gualda idéntica a la que los golpistas de Franco enarbolaban en cada batalla donde masacraban a la milicia surgida del pueblo.

Ese pacto del vergonzoso silencio que el Partido "comunista" de España hizo durante la transición hace que todavía a día de hoy la memoria histórica se siga reivindicando por no reconocer la lucha de todos los represaliados durante el franquismo y que dicho partido silenció.

¿Estamos legitimados para criticar a este o a cualquier movimiento que se apropia "ahora" de una bandera republicana que en su día repudió?

Nota Sab Mar 24, 2007 5:06 pm
Que en la transición el PCE hizo la gran cagada del siglo es algo que ahora mismo no duda nadie. Que el PCE, de la mano de Carrillo que es el que pronunció esas palabras, pagó cara esa acción está a la vista de los resultados.

Pero hubo una reacción dentro del PCE en la que se rompió con la transición y se adoptaron las líneas históricas del partido, este cambio culminó con la expulsión del partido de Santiago Carrillo y sus seguidores.

La mejor de las pruebas que demuestran que Carrillo, al final de su vida, es un "traidor" del comunismo es que tras su expulsión del PCE fundó un partido, el PTE-UC, que al final se integró dentro del PSOE.

Rectificar es de sabios, dicen. Y el PCE lo ha hecho en ese tema.

Nota Sab Mar 24, 2007 7:41 pm
Efectivamente, rectificar es de sabios, y entiendo que este debate a los foreros "no españoles" les sonará a chino, pero es verdad que una corriente renovadora dentro del PCE asumió la condición republicana de dicho partido.

Ahora bien, muchas asociaciones memorialistas se crearon durante los años difíciles donde el pacto de silencio todavía estaba vigente. La ARMH [Asociación para la recuperación de la memoria histórica] y otras más, se vieron vapuleadas e incluso acusadas de estar en manos del PSOE por parte del "Foro por la memoria", asociación afín a IU/PCE, que milagrosamente ahora sí que se preocupa por los represaliados republicanos y enarbola orgullosamente la bandera tricolor, apropiándose como adalides de la causa la memoria histórica antifranquista [ahora, después de años de trabajo de los demás].

Yo soy de los que pienso que mejor "sumar" que "restar", pero veo con desilusión cómo una vez más los intereses partidistas son utilizados en contra de las demás fuerzas de izquierda que llevan años peleando, mientras el PCE bastante tenía con organizar las fiestas anuales en la casa de campo, donde, por cierto, las entradas el año pasado las vendían en el corte inglés...... sí, en estos grandes almacenes donde por pertenecer a un sindicato estás en la puta calle automáticamente.... ¿seguimos?

Nota Mar Abr 10, 2007 5:00 pm
Completamos el DVD con el documental "Semillas" que trae "Recuperando memoria".


Semillas narra el viaje de cuatro de los 700 republicanos que, el pasado 25 de Junio, se trasladaron a Madrid para participar del homenaje que organizaron la Fundación Contamíname, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, y del que participaron unas 20.000 personas.

El documental logra entretejer el relato de estas 4 biografías con testimonios históricos e intervenciones de los organizadores y de los participantes en el homenaje, para acabar dibujando un retrato inusual de los últimos 70 años de historia española. Constituye un alegato sólido a favor de la memoria histórica y contra los mecanismos que han construído el olvido de la República.


El primer enlace no es exactamente un documental, sino el vídeo del concierto.

Saludos.


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