RebeldeMule

Movimiento 15M (2011)

Aquí recopilamos toda clase de material relacionado con un tema o un director de cine concretos.

Movimiento 15M (2011)

Nota Dom Jun 05, 2011 5:29 pm
Movimiento 15M
(España, 2011)



Introducción

    [propia, en 2018] El 15M fue un movimiento popular de dirección política clasemediana (posuniversitarios precarizados) y base urbana que arrancó en España en el marco de las movilizaciones globales derivadas de la crisis económica de 2008 (Primavera Árabe, revuelta islandesa, Syntagma griega, Occupy...). Su formato de acción consistió en la ocupación masiva de plazas centrales de las capitales, sobre todo metropolitanas, y el asentamiento duradero de campamentos. El 15M no fue sin embargo un momento puntual de cuatro o cinco meses de duración (mayo-octubre), sino el epicentro de un ciclo de impulso democratizador que arrancó mucho antes, desde la propia crisis (2008), con las protestas por la vivienda y contra los desahucios, y que se extendió hasta la creación y declive del partido Podemos, heredero orgánico del movimiento (extinguido pues entre 2016 y 2017). Se puede decir que el 15M da nombre por metonimia a todo el ciclo, como pasa con el otro mayo, el del 68. A su fracaso ha correspondido un ciclo recesivo, como es costumbre; un reflejo autoritario que posiblemente anticipe el final de los regímenes demoliberales surgidos tras la II Guerra Mundial.

El comité de Rebeldemule, el 5 de junio de 2011, en el siguiente comunicado escribió:Desde el domingo, cuando la plataforma Democracia Real Ya convocó movilizaciones en numerosas ciudades del estado español, se está dando un fenómeno de protesta y descontento que se ha materializado en más de cincuenta acampadas organizadas de forma casi espontánea a través de las redes sociales. Un fenómeno que ha empezado ya a salir de las fronteras españolas.

Gente en paro, estudiantes, personas con trabajos precarios, mayores con pensiones míseras… Víctimas de la explotación y la opresión del sistema se reúnen en asambleas, comparten sus hallazgos, enriquecen el debate y se solidarizan unos con otros para dar forma a estos actos reivindicativos que han quedado fuera de siglas, partidos, sindicatos o figuras de prestigio. ¿Cuál es el papel que debemos adoptar como anticapitalistas ante esto?

Desde Rebeldemule creemos que no podemos permanecer al margen de estas movilizaciones y que, desde la izquierda, debemos sumarnos a todas las personas que están tomando la calle. Que debemos participar y trabajar para evitar que este movimiento quede en castillos en el aire como le gustaría al capital, sino que sea el comienzo de algo firme y peligroso. Y la participación no debería ser un intento de medrar o acaparar para nuestras organizaciones, no debe ser una forma de salir en las fotos. Ante una demostración de poder y voluntad popular, nuestro papel está en las asambleas, construyendo juntos, llevando a ellas nuestras perspectivas. Nuestra concepción de un mundo más justo que no pasa por unos brochazos de pintura en la pared del sistema capitalista electoralista, sino por la destrucción, desde la base, de los cimientos de ese mismo sistema. Y deberemos hacerlo como un individuo más, despojados de banderas, porque todo intento de apropiarnos de estas luchas será respondido, comprensiblemente, con el rechazo, la indiferencia y la marginación.

Desde Rebeldemule os animamos a informaros y participar de las movilizaciones de vuestro entorno y queremos brindar todo nuestro apoyo a los manifestantes, así como nuestra solidaridad con las personas que han sido desalojadas y/o detenidas en las diversas protestas. Hemos establecido el Twitter de la web como punto de difusión de las protestas y queremos ir compartiendo el material del foro que resulte útil en cada momento. Y es que si hay algo que ha demostrado este movimiento es que la lucha está en la calle, pero la red es su retaguardia virtual, donde se coordina y obtiene fuerzas.





La crisis económica

    Portada
    Largometrajes de ficción. (EEUU de América, 2011)
    Dirección: J.C. Chandor
    Crónica de la vida de ocho trabajadores de un poderoso banco de inversión durante las 24 horas previas al inicio de la crisis financiera de 2008....
    Portada
    Χρεοκρατία / Debtocracy
    Cine documental. (Grecia, 2011)
    Dirección: Katerina Kitidi, Aris Chatzistefanou
    Documental realizado por un grupo de jóvenes periodistas griegos que analiza la crisis económica vivida en Grecia desde un punto de vista totalmente crítico y en el que trata no sólo de explicar lo sucedido, y buscar sus responsables, sino buscar...
    Portada
    Cine documental. (Grecia, 2012)
    Dirección: Aris Chatzistefanou, Katerina Kitidi
    Catastroika es una fundamentada denuncia del fracaso de las políticas neoliberales puestas en práctica durante las últimas dos décadas en Occidente, un recorrido por siete países y una larga serie de entrevistas analizan los resultados de las medidas...
    Portada
    Cine documental. (España, 2012)
    Dirección: Jose Mespina
    ¿Cuándo comienza a gestarse esta crisis? Proponemos un viaje a través de la historia reciente de Islandia y España para intentar explicar cómo dos 'ejemplos' de esplendor económico pueden llegar a convertirse en estados fallidos...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 2014)
    Dirección: Jaime Rosales
    Natalia y Carlos son dos jóvenes enamorados que luchan por sobrevivir en la España actual. Sus limitados recursos les impiden satisfacer sus deseos. No tienen grandes ambiciones porque no albergan grandes esperanzas...
    Portada
    Cine documental. (España, 2014)
    Dirección: Icíar Bollaín
    El desempleo en España, disparado tras la crisis de 2008, ha forzado a centenares de miles de trabajadores, jóvenes y no jóvenes, de diversa cualificación, a desplazarse. Aquí el caso de los emigrados a Edimburgo (Reino Unido)...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 2014)
    Dirección: Carlos Vermut
    Luis, profesor de literatura en paro, trata de hacer realidad el último deseo de su hija Alicia, una niña de 12 años enferma de cáncer terminal: tener el vestido oficial de la serie japonesa de dibujos animados 'Mágical Girl Yukiko'...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 2015)
    Dirección: Juan Miguel del Castillo
    Jerez de la Frontera, 2012. Rocío, una madre soltera y sin trabajo, no recibe ningún tipo de ayuda ni subsidio. Vive con su hijo de ocho años en un piso cuyo alquiler no paga desde hace meses, de modo que el dueño la amenaza con echarla a la calle...




Filmografía que homenajea al movimiento

    Portada
    Cine documental. (España, 2011)
    Dirección: Adriano Morán
    Documental sobre los veinticinco días de acampada del movimiento 15 de Mayo en la Puerta del Sol. Dividido en nueve capítulos...
    Portada
    Cine documental. (España, 2012)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Arranca con la confluencia de los manifestantes del 15M en la Puerta del Sol (Madrid) y sigue la construcción de la Acampada Sol, una especie de ciudad paralela asamblearia. Después de dar fe de lo ocurrido, describe el final de la experiencia...
    Portada
    Cine documental. (España, 2013)
    Dirección: Stéphane M. Grueso
    La visión del llamado "movimiento 15M" por uno de sus integrantes...
    Portada
    Cine documental. (España, 2014)
    Dirección: Marcos M. Merino
    Mayo de 2012. España sufre la peor crisis económica de los últimos 70 años. Más de 4.000 mineros declaran una huelga indefinida contra los recortes históricos aprobados por el gobierno...
    Portada
    Cine documental. (España, 2014)
    Dirección: Amparo Fortuny
    Documental que recoge testimonios de los estudiantes del IES Lluís Vives, protagonistas de las movilizaciones en defensa de la enseñanza pública de calidad. Ellos eclosionaron la Primavera Valenciana...
    Portada
    Cine documental. (España, 2016)
    Dirección: Carlos Beltrán, Juan Carlos Galera, Nelo Herraiz
    Documental sobre los efectos sociales de crisis económica de 2008 y algunas experiencias contrasistémicas en España: el movimiento por la vivienda, el municipalismo de Marinaleda y las Marchas de la Dignidad de 2014...
    Portada
    Cine documental. (España, 2016)
    Dirección: Fernando León de Aranoa
    Este documental adentra al espectador en los debates internos de Podemos, el partido que lidera Pablo Iglesias, en el momento clave de su fundación y de la creación de su estructura orgánica, reflejando los tropiezos, los éxitos, las contradicciones...




La digna lucha contra los desahucios (alimentada por el 15M, pero previa a él)

    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 2016)
    Dirección: Eduard Cortés
    Tras perder su casa por no poder pagarla, un joven matrimonio, con una hija de diez años, se muda a casa de los padres de ella, pero esa vivienda también se verá amenazada por el embargo del banco, al haber servido como aval de la hipoteca de la hija...
    Portada
    José A. Cillero, Manuela López
    Cine documental. (España, 2016)
    Vídeo de difusión de resultados de la investigación 'Procesos de desahucio y salud', realizado por la Escuela Andaluza de Salud Pública, en colaboración con el Grupo Stop Desahucios Granada-15M...




Prensa orgánica del movimiento

    Portada
    Biblioteca. (España, 2011)
    Noticias de las acampadas estatales y del extranjero, manifiestos, actualidad del Movimiento 15 de Mayo, asambleas, acciones y concentraciones reivindicativas: lee de primera mano lo que hacemos y pensamos los indignados...
    Portada
    Biblioteca. (España, 2012)
    Asambleas del movimiento ciudadano crean un periódico impreso en rotativa. Este rotativo, que nace a partir de un proyecto presentado en la Asamblea Popular de Villaverde y que a día de hoy ya ha sido aprobado por doce asambleas del movimiento...




Análisis (en forma de ponencias)

    Portada
    Ponencias y diálogos. (España, 2008)
    Ponente: Montserrat Galcerán, Isidro López, Carlos Prieto, Javier Toret, Emmanuel Rodríguez, CGT, Ahorcados por la Hipoteca, ESC Atelier Occupato, Tomás Herreros
    Encuentro en Madrid de militantes y organizaciones sobre la crisis sistémica desencadenada en 2008 y las articulaciones populares que pueden contraprogramarla...
    Portada
    Ponencias y diálogos. (España, 2014)
    Ponente: Isidro López, Emmanuel Rodríguez, Julián Vadillo, Dolors Marín Silvestre, Pablo Carmona, Javier Toret
    Un repaso por algunas de las grandes revoluciones europeas: el paso de la época feudal al capitalismo, la Comuna de París, la Revolución Rusa, la Revolución española de 1936, los mayos del 68 y las presentes: la toma de las plazas y el 15M...
    Portada
    Ponencias y diálogos. (España, 2017)
    Ponente: Adriana Razquin, Ernesto García, Isa Serra, Isidro López, Celia Mayer, Pablo César Carmona
    Curso organizado por Nociones Comunes en la librería Traficantes de Sueños de Madrid sobre el ciclo político más importante de la historia reciente desde los años setenta del siglo pasado, lo que llamamos el ciclo 15M-Podemos...




:str: Vídeos:

    Tertulia: Lecciones del 15M y el futuro del movimiento (En La Tuerka, 2 de junio de 2011)


    Algunas intervenciones en asamblea (Acampada de Valencia, 1 de junio de 2011)




Relacionado:


Nota Lun Jun 06, 2011 1:55 pm
Aquí, una de las aportaciones críticas que el movimiento necesita (mientras siga siendo asambleario, seguirá siendo receptivo, porque sus derivas dependerán de la participación de todos). A destacar que Manuel Delgado la expuso en la propia acampada de Plaza de Catalunya, prestándose al diálogo en vez de despotricar por las esquinas. Una pena que no se grabara la intervención.



15M: El peligro ciudadanista




Manuel Delgado

El Cor de les Aparences // 21 de mayo de 2011




Todo el mundo parece interesado en esclarecer qué tipo de fenómeno se está produciendo estos días en las ciudades españolas, en plazas como estas, en las que personas como nosotros expresamos nuestro descontento ante la situación que padecemos. Me gustaría profundamente decir y creer que estamos ante un movimiento cuya característica principal, y la fuente de la inquietud que parece generar, tiene que ver con la dificultad a la hora de someterlo a una tipificación clara, resultado de su renuncia a los principios de identidad e identificación propios de un sistema que exige que sus interlocutores se presenten siempre como instancias orgánicas inconfundibles con las que se posible negociar. Un poco, si se me permite, a la manera de aquella canción de La Polla Records que seguro que muchos conocéis: “¡No somos nada! / ¡No somos nada! / Quieres identificarnos, tienes un problema”. Pero eso es lo que me gustaría pensar y decir, pero no estoy seguro de poder hacerlo sin sentir que estoy haciéndoos una concesión injusta, cuyo objetivo sería sólo el de obtener vuestro aplauso.

En realidad, lo que pienso –y temo– es que esta movilización se pueda homologar como un episodio más de lo que podríamos llamar el movimientismo ciudadanista. El ciudadanismo es la ideología que ha venido a administrar y atemperar los restos del izquierdismo de clase media, pero también de buena parte de lo que ha sobrevivido del movimiento obrero. El ciudadanismo se concreta en un conjunto de movimientos de reforma ética del capitalismo, que aspiran a aliviar sus efectos mediante una agudización de los valores democráticos abstractos y un aumento en las competencias estatales que la hagan posible, entendiendo de algún modo que la explotación, la exclusión y el abuso no son factores estructurantes, sino meros accidentes o contingencias de un sistema de dominación al que se cree posible mejorar moralmente. El ciudadanismo no impugna el capitalismo, sino sus “excesos” y su carencia de escrúpulos.

El ciudadanismo suele concretarse en movilizaciones masivas destinadas a denunciar determinadas situaciones consideradas injustas, pero sobre todo inmorales, y lo hace proponiendo estructuras de acción y organización lábiles, basadas en sentimientos colectivos mucho más que en ideas, con un énfasis especial en la dimensión performativa y con frecuencia “artística” o festiva. Prescindiendo de cualquier referencia a la clase social como criterio clasificatorio, remite en todo momento a un difusa ecumene de individuos a los que unen no sus intereses, sino sus juicios morales de condena o aprobación.

Los movimientos sociales ciudadanistas no dejan de ser revitalizaciones del viejo humanismo subjetivista, pero aportan como relativa novedad su predilección un circunstancialismo militante, ejercido por individuos o colectivos que se reúnen y actúan al servicio de causas muy concretas, en momentos puntuales y en escenarios específicos, renunciando a toda organicidad o estructuración duraderas, a toda adscripción doctrinal clara y a cualquier cosa que se parezca a un proyecto de transformación o emancipación social que vaya más allá de un vitalismo más bien borroso, acuerdo de heterogeneidades inconmensurables que, no obstante, asumen articulaciones cooperativas momentáneas en aras a la consecución de objetivos compartidos.

Esas formas de movilización prefieren modalidades no convencionales y espontáneas de activismo, protagonizadas por individuos conscientes y motivados, pero desafiliados, que viven la ilusión de que han podido escapar por unos momentos de sus raíces estructurales, desvinculados de las instituciones, que renuncian o reniegan de cualquier cosa que se parezca a un encuadramiento organizativo o doctrinal, que proceden y regresan luego a una especie de nada aestructuda y que se prestan por unos días u horas como elementos primarios de uniones volátiles, pero potentes, basadas en una mezcla efervescente de emoción, impaciencia y convicción, sin banderas, sin himnos, sin líderes, sin centro, movilizaciones alternativas sin alternativas que se fundan en principios abstractos de índole esencialmente moral y para las que la conceptualización de lo colectivo es complicada, cuando no imposible.

No sé si será casual que una de las figuras predilectas para ese individualismo comunitarista o de ese comunitarismo individualista, basado en la sintonía sobrevenida entre sujetos, sea la de la red. Entonces uno piensa en las virtudes de internet y las formas de sociabilidad que propicia, paradigma de relación reticular, paraíso donde se ha podido hacer palpable por fin la utopía de una sociedad de individuos desanclados y sin cuerpo, en un universo de instantaneidades, una solidaridad empática basada en el diálogo y el acuerdo sincrónico entre personas individuales con un alto nivel de exigencia ética consigo mismas y con el mundo.

Entre otros efectos, este tipo de concepciones de la acción política al margen de la política se traduce en la institucionalización de la asamblea como instrumento por antonomasia de y para los acuerdos entre individuos que no aceptan ser representados por nada ni por nadie. Esta forma radical de parlamentarismo se conforma como órgano inorgánico cuyos componentes se pasan el tiempo negociando y discutiendo entre sí, pero que tienen graves dificultades con negociar o discutir con cualquier instancia exterior, porque en realidad no tienen nada que ofrecer que no sea su autenticidad comunitaria y que es más intralocutora que interlocutora.

El activismo de este tipo de movimientos se expresa de modo análogo: generación de pequeñas o grandes burbujas de lucidez e impaciencia colectivas, que operan como espasmos en relación y contra determinadas circunstancias consideradas inaceptables, iniciativas de apropiación del espacio público que pueden ser especialmente espectaculares, que ponen el acento en la creatividad y que toman prestados elementos procedentes de la fiesta popular o de la performance artística. Se trata, por tanto, de movilizaciones derivadas de campañas específicas, para las que pueden establecerse mecanismos e instancias de coordinación provisionales que se desactivan después..., hasta la próxima oportunidad en la que nuevas coordenadas y asuntos las vuelvan a generar poco menos que de la nada. Cada oportunidad movilizadora instaura así una verdad comunicacional intensamente vivida, una exaltación en la que la pesadilla de las relaciones de producción, las dependencias familiares y los servilismos estructurales que conforman nuestra vida cotidiana se ha desvanecido por unos momentos o incluso días.

Se genera así, durante el lapso en que la movilización se producem una especie de refugio en que vivir una emancipación en última instancia ilusoria de la gravitación de las clases y los enclasamientos, una victoria momentánea de la realidad como construcción interpersonal sobre lo real como experiencia objetiva del mundo.

Lo que quiero con mi intervención es advertir del peligro de que, en efecto, la gran movilización en marcha estos días devenga un ejemplo de este tipo de grandes convulsiones colectivas inspiradas y orientadas por lo que en la práctica puede ser una mera crítica ética del orden económico y político que padecemos, estructurado vagamente en torno a una no menos vaga denuncia de una entidad abstracta, casi metafísica, que es “el sistema”. En Barcelona hemos conocido varios ejemplos de este tipo de movilización tan potente como efímera, que se han desvanecido en la nada en cuanto los medios de comunicación han dejado de atender el colorista espectáculo que deparaban. Desde luego el movimiento contra la guerra de Iraq en 2003 sería un paradigma de ello, pero también lo serían las movilizaciones estudiantiles contra el plan Bolonia en marzo de 2009, que alcanzaron puntas importantes de dramatismo social, pero que, al cabo de unas semanas de su algidez en el desalojo del rectorado de la Universitat de Barcelona, se extinguieron sin dejar tras de sí otra cosa que un vacio y una inanidad de las que todavía somos víctimas en las universidades catalanas.

Así pues se plantea como urgente la cuestión de qué hacer cuanto la intensidad de la emoción colectiva que nos reúne ahora y aquí se vaya amortiguando y cuando –y no quepa duda de que esto ocurrirá dentro de unos días– los medios de comunicación dejen de considerarnos “interesantes” y los políticos de expresar una cierta simpatía y comprensión ante el malestar que nos congrega esta mañana. Es la discusión política y la imaginación colectiva a las que, estos días y en esta y otras plazas, les corresponde concebir y organizar un camino que convierta este escándalo ante lo que pasa y nos pasa en energía histórica.

Nota Lun Jun 06, 2011 4:26 pm
fuente: http://madrid.tomalaplaza.net/2011/06/0 ... do-en-sol/



¿Qué está pasando en Sol?


Imagen



    Texto leído en la Asamblea General de la Acampada Sol de hoy viernes 4 de junio, escrito por individualidades. El texto fue leído durante toda la tarde en vagones del Metro de Madrid, acción que os invitamos a realizar a todas (que además es normalmente recompensado con sonoros aplausos). También os animamos a imprimirlo en formato cartel para vuestros barrios, o a difundirlo por internet tanto como querais adjunto va en formato pdf: http://madrid.tomalaplaza.net/files/2011/06/QUE-ESTÁ-PASANDO-EN-SOL1.pdf ).


YA NO SOMOS PORTADA. Hace una semana nos queríais por lo que os contaban los medios de comunicación y, ahora, nos criticáis por lo que os cuentan esos mismos medios. Los problemas sociales que ahora utilizan para deslegitimarnos, son los mismos que ya existían la primera semana de acampada, los mismos que ya existían antes de que llegásemos a Sol, los mismos por los que estamos aquí luchando.

NOS PEDÍS SOLUCIONES. La solución que damos ante estos problemas también sigue siendo la misma que cuando llegamos: la participación inclusiva de todas las personas en la construcción del cambio que queremos.

TODAS LAS PERSONAS: El ama de casa cuyo trabajo no se reconoce legalmente. La persona sobre la que se ejerce violencia por vivir libremente su sexualidad. El autónomo que ha sido desahuciado y debe seguir pagando la hipoteca. La migrante a la que le piden papeles para tener trabajo y trabajo para tener papeles. El estudiante cuyo único futuro es una beca que nunca le permitirá emanciparse. Aquella persona a la cual el sistema enferma ocultando su existencia y condenando su visibilidad. La parada que no puede acceder a una vivienda. El trabajador que debe hacer horas extras no remuneradas por miedo a perder su empleo…

EL MIEDO. Todas aquellas personas que por miedo no somos libres, todas distintas pero todas con el mismo miedo. En Sol hemos sustituido el miedo mutuo por el apoyo mutuo. Hemos unificado nuestras luchas para combatir el miedo que nos impone el sistema. Pero esto requiere tiempo.

EL TIEMPO. Habíamos interiorizado sus prisas, sus ritmos, su velocidad. BASTA. Vamos despacio porque vamos lejos. Vamos despacio porque queremos ir todas juntas. Vamos despacio porque queremos hacerlo bien. Vamos despacio porque el camino es igual de importante que el resultado.


ENTONCES, ¿QUÉ ES LO QUE HA CAMBIADO?

QUE HEMOS CRECIDO, QUE ESTAMOS EN TODOS LOS BARRIOS Y MUNICIPIOS DE MADRID, EN MILES DE CIUDADES DEL MUNDO, QUE ESTAMOS AÚN MÁS INDIGNADAS Y MÁS UNIDAS, QUE SUS MENTIRAS NO NOS CIEGAN, QUE SU MANIPULACIÓN NO NOS FRENA, QUE SU VIOLENCIA NOS HA HECHO MÁS FUERTES, QUE, AHORA MÁS QUE NUNCA, NO NOS REPRESENTAN. QUE YA NO SOMOS PORTADA PERO POR FIN ESTAMOS ESCRIBIENDO LA PRIMERA PÁGINA DE NUESTRAS PROPIAS VIDAS.

APAGA LA TELE, CIERRA EL PERIÓDICO Y COMIENZA A ESCRIBIR TU PROPIA HISTORIA, QUE ES LA DE TODAS.


Con cariño: Quienes escribieron el texto, quienes estén de acuerdo y quienes lo difundan.

Nota Vie Jun 10, 2011 9:27 am
Agustín García Calvo, a los acampados: "Sois la alegría de lo inesperado"

Jueves, 26 de Mayo de 2011
http://www.massalamanca.es/yo-informo/3 ... radoq.html

Nos hacemos eco del discurso que Agustín García Calvo, escritor zamorano, realizó en la Puerta del Sol de Madrid, enviado por uno de los asistentes.

Agustín García Calvo, poeta zamorano, realizó el siguiente discurso en la Puerta del Sol de Madrid. He aquí la intervención del escritor zamorano, el poeta del pueblo, el pasado 19 de mayo apoyando la acampada de Sol.

Además del texto transcrito, aquí está el enlace para escucharlo: http://www.editoriallucina.es/cms/agust ... l-sol.html

"LA ALEGRÍA DE LO INESPERADO"

"Sois la alegría, es la alegría de lo inesperado, de lo no previsto, ni por parte de las autoridades y gobiernos, ni por parte de los partidos de cualquier color, verdaderamente imprevisto: vosotros mismos o casi todos, hace unos pocos meses o semanas, tampoco lo preveíais que pudiera surgir. Aunque esto es así, la alegría es lo inesperado y no hay otra alegría, no hay futuro, como repetiré ahora, sin embargo voy a decir algo que parece contradictorio, que es que yo estaba esperando esto desde hace cuarenta y tantos años, cuarentayséis. [vivas y aplausos]

Os cuento un poco cómo: por los años sesenta, como habéis oído los más jóvenes, empezó a levantarse por el mundo una oleada principalmente de estudiantes en las universidades, cámpuses y sitios así de Tokio, California… el sesentaycinco, en febrero, esa oleada llegó a Madrid; yo me dejé arrastrar por ella con mucha alegría, me costara lo que me costara; como sabéis, la ola después siguió en Alemania con Rudi Dutschke el Rojo y después finalmente en Francia, con el famoso mayo francés, donde fue más o menos terminando la ola. Os voy a decir cómo entiendo yo que aquello del año 65 se relaciona con esto. Tal vez alguno de los más viejos o no tan viejos os lo podrán decir (que aquí seguramente incluso los padres de los más viejos de vosotros eran en aquel entonces estudiantes en la ciudad universitaria de Madrid, corriendo conmigo delante de los guardias, que entonces se llamaban los grises...), pero por mi parte os lo voy a decir: es que en aquellos años en el mundo avanzado o “primero” se estaba estableciendo un régimen, un régimen del poder, que es justamente éste mismo que ahora estáis padeciendo conmigo… Me callo un poco mientras... [Mucho jaleo. Una voz: “¡No te calles, sigue!”] …se estaba estableciendo este régimen, que es el que hoy estáis padeciendo conmigo, y que es, para decirlo brevemente, el régimen, la forma de poder en que el Estado, la gobernación, la administración estatal está del todo confundida con el capital, con las finanzas, con la inversión financiera: enteramente confundida. [Aplausos, gritos.] Por tanto, se puede decir que es el Régimen del Dinero, simplificando, y por tanto yo creo que muchos de vosotros por lo bajo estáis sospechando que es contra eso principalmente contra lo que os levantáis, contra lo que sentís ganas de gritar, de decir lo único que el pueblo sabe, que es decir ¡NO! [Aplausos largos. Voces: “ahí está”.]



Por tanto, aquello que me arrebató a mis treintaynueve años, hace cuarenta y seis, es lo mismo que ahora llega a su culminación, a su casi vejez: el régimen del estado-capital, el régimen del dinero, efectivamente da señas él mismo de estar cansado, con cosas como los cuentos de la larguísima crisis y cualesquiera otros que os lleguen, y con las cifras y estadísticas con las que cada día tratan de entreteneros para que no sintáis, no os deis cuenta de lo que está pasando por detrás de las cifras y de los nombres que gobiernos o partidos sacan para eso, para teneros entretenidos precisamente. De manera que es bastante lógico que me encuentre entre vosotros en este momento de, más que madurez, envejecimiento del régimen, como me encontraba en sus comienzos. Para mí el levantamiento de los estudiantes por el mundo en el 65 obedecía a que se daban cuenta de lo que nos venía encima; ahora vosotros habéis tenido mucha más cantidad de sufrimiento directo de lo que el régimen es, aunque lo llaméis con diferentes nombres a este sufrimiento, y por tanto es, al mismo tiempo que inesperado, lógico que os estéis levantando y voceando contra ello.



Yo puedo contaros más, pero tampoco querría, por ponerme aquí a colaborar a mi manera con este levantamiento, como quiera que lo llaméis, no querría parecer que vengo a dar consejo, pero, a pesar de que no quiero parecer tal cosa, os voy a adelantar un par de ocurrencias que me vienen, ocurrencias negativas sobre todo. Lo primero es no contar para nada con el Estado sea cual sea: ninguna forma de organización estatal. [Aplausos y revuelo.] Es un error que por lo que veo muchos de vosotros percibís sin que haga mucha falta decíroslo. Por tanto, y a consecuencia y a continuación, tampoco se puede utilizar para nada la Democracia, ni el nombre de ‘democracia’. Lo siento, esto ya veo que no despierta tan inmediatos aplausos, pero sin embargo tengo que insistir en ello. Ya comprendo que lo de elegir lemas como “Democracia real ya” puede ser, por parte de quien lo inventara, una táctica, una táctica para no dar demasiado la cara, porque parecería que decir de frente y de inmediato “¡No a cualquier Estado, democrático o no!”, podría sonar mal y esta timidez o modestia puede esplicarlo, pero yo creo que es hora de irse desprendiendo de este engaño. La Democracia es un trampantojo, es un engaño para lo que nos queda de pueblo vivo y de gente; lo era ya desde que se inventó entre los antiguos griegos en Atenas y otros sitios. Es un trampantojo que está fundado sobre todo en esta confusión que el nombre mismo denuncia: demo y kratos. Kratos es poder y Demo se supone que es pueblo, y, sea lo que sea de los avatares de cualquier historia, nunca el pueblo puede tener el poder: el poder está contra el pueblo. [Bravos.] Esto es una cosa demasiado clara, pero hay que entenderla. [Aplausos y vivas.] De manera que supongo que esta contradicción que está ínsita en el propio nombre de la democracia os anima mucho más a entenderlo de veras. El régimen democrático es simplemente el más avanzado, el más perfecto, el que ha dado mejores resultados, el que ha llegado a producir el Régimen del Bienestar en el que nos dicen que vivimos; es simplemente eso, pero al mismo tiempo no deja de ser el Poder, el de siempre. Por el contrario, cuanto más perfecto, cuanto más avanzado, está más avanzado en sus trucos para engañar y por tanto en el manejo de la mentira, que es esencial para cualquier Poder. Esto espero que lo entendáis también bien: sin mentira no se sostiene ninguna forma de Poder. La mentira es el hacer creer, la fe, y ése es el cimiento, el fundamento para cualquier estado. De manera que, si alguno de vosotros tiene la ilusión de acceder a una democracia mejor, pues le pediría que se fuera desengañando de ese camino. No es por ahí, no es por ahí, y si vuestro levantamiento llegara a alcanzar un carácter organizado, en definitiva semejante al de la propia administración del Estado, estaría ya con ello mismo perdido, no estaría haciendo más que repetir otra vez la misma historia con otros colores y perfeccionada justamente porque ha asimilado el levantamiento, porque ha asimilado la protesta, que es la manera en que a través de revoluciones siempre fracasadas los estados han venido avanzando; es lo que justamente les hace falta, porque para seguir siendo el mismo como lo es, el Dinero no puede menos de cambiar, cambiar para seguir igual: éste es el gran truco que tenéis encima. Cuando os sugiero o os pido la renuncia a ideas de otro estado mejor, de otro poder mejor y os recuerdo que… [Jaleo grande en la plaza.]



…ya voy a terminar para que os entretengáis con otras cosas a lo mejor más divertidas que yo. Cuando estoy atreviéndome a recomendaros el desengaño de cualquier forma de poder, y por tanto estoy borrando de la lista algunas de las reivindicaciones que vuestros dirigentes han establecido y divulgado, al mismo tiempo os estoy desengañando de otra cosa, que es el Futuro, el Futuro: éste es el enemigo. Comprendéis bien que al rechazar vuestro levantamiento como intención de encontrar otro régimen mejor, estoy desengañándoos de el futuro. El futuro es eso con que os engañan, a los viejos también, pero sobre todo a los más jóvenes, cada día: os dicen “tenéis mucho futuro” o “tenéis que haceros un futuro”, “cada uno tiene que hacerse su futuro” y eso es justamente, aunque no lo digan, una resignación a la muerte, a la muerte futura. El futuro es eso; por tanto, el futuro es el que necesita el Capital; el dinero no es más que crédito, es decir, futuro, fe en el futuro; si no pudiera echar cuentas, ni habría Banca ni habría presupuestos estatales. El futuro es de ellos, es su arma. Por tanto, nunca dejéis que os suene como algo bendito o beneficioso: debe sonaros justamente a muerte, que es lo que es el futuro. Lo que estemos haciendo aquí, lo que estéis haciendo aquí, ello dirá lo que da de sí, pero no tenemos futuro; no tenemos futuro porque eso es propio de las Empresas, de las finanzas y del Capital. ¡No tenéis futuro!: esto es lo que hace falta ser valientes para denunciar.

Os voy a dejar ya, no voy a hacer más sugerencias por ahora. Una cosa mucho más práctica y de momento: desearía por supuesto que después de las famosas elecciones de… del 22, que estorban mucho (ya lo habréis visto cómo no sólo los Medios os enredan junto con la cuestión de las elecciones, que no tienen nada que hacer, sino que muchos de vosotros perdéis una gran parte de vuestro tiempo pensando cuál es lo que hay que hacer respecto a votar o no votar y votar por acá o votar por allá), es un estorbo formidable… de manera que mi deseo sería que, cuando pase ese coñazo, esa estupidez de las votaciones, sigáis vivos, sigáis vivos y más o menos juntos los unos con los otros. [Aplausos.] Y en ese caso me atrevería a sugeriros una táctica de momento (seguir haciendo las asambleas aquí es probablemente un error que no puede sostenerse mucho): desde luego en esto, en una rebelión como ésta, como ya creo que todos sabéis, no puede haber otro Órgano ni decisivo ni representativo más que las asambleas. Y os lo voy a decir enseguida por qué [Aplausos]: no puede haberlo porque las asambleas como ésta misma tienen esta gran ventaja: que no se sabe cuántos son, están entrando y saliendo, y nunca se pueden contar, y por tanto nunca pueden votar, como hacen los demócratas, porque no se sabe ni cuántos son ni cabe estadística ni cabe cómputo ninguno. Esto es lo que a una gran asamblea la acerca a ser eso de pueblo, que no existe pero que lo hay, y que es lo que queda por debajo de las personas, que ésas, sí, se cuentan en número de almas y en número de votos, pero lo que queda por debajo, no. Así que no renunciar nunca a las asambleas. Tal vez una dispersión.



Ahora me dirijo un poco a la parte de vosotros que son estudiantes más o menos y que me tocan más de cerca: una de las tareas más inmediatas sería ocupar las escuelas y facultades... [Aplausos.] Y termino diciéndoos por qué: porque hace mucho tiempo bajo el Régimen del Bienestar, bajo este régimen que padecemos, los centros de enseñanza, las Universidades, han quedado reducidas a una sola condición real, que es la examinación: examinar, todo lo demás son cuentos. [Aplausos.] Tienen que examinar para producir por ese camino futuros funcionarios tanto del Capital como del Estado o de la Universidad misma, que es también una parte de esos implementos del Estado.

Por tanto y para dejaros, mi sugerencia va en este sentido: ocupación de los centros, hacerlos reconocer que no están ahí ni para enseñar ni para investigar ni para nada, que están ahí para examinar, examinaros y producir así futuros funcionarios, están creando vuestro futuro, en eso no nos engañan, y por tanto la acción más inmediata ¿cuál puede ser?: pues naturalmente la destrucción, el boicoteo de los exámenes en curso; por ejemplo, los que ahora acaban de empezar en mayo mismo. Es algo de corazón. [Aplausos.] Con esto que a lo mejor lo primero os puede parecer un poco descabellado, pero que, si os dejáis pensarlo, a lo mejor no tanto, recordando que la sumisión a los exámenes es simplemente sumisión al futuro, que nosotros no tenemos futuro, y recordando que los centros en los que estáis metidos están destinados solamente a eso, a la fabricación de futuro y números de funcionarios, tal vez no os parezca tan insensata la propuesta. Pero os parezca o no, con esto ya me despido, volviendo a repetiros la alegría que esto tan inesperado me ha traído y que al mismo tiempo estaba esperando desde el año ’65. ¡Salud! [¡GRACIAS!]"

Nota Vie Jun 10, 2011 9:50 am
MISCELÁNEA: AYN RAND, LOS EXTRAÑOS VÍNCULOS DEL 15M Y LAS SECTAS QUE LO HABITAN
Por Marat
http://marat-asaltarloscielos.blogspot. ... ranos.html

1.-Viaje desde una rusa ultraliberal hasta la Fundación Éveris y los indignados emprendedores:

Hace apenas 15 días, el 25 de Mayo pasado, un inteligente artículo titulado “Tomar el té con Ayn Rand”(1), publicado por uno de los principales editorialistas de “Le Monde” y hombre de izquierdas, Sylvain Cypel, apuntaba al modo en que la ultraderecha ultraliberal USA, organizada en el movimiento Tea Party había resucitado a uno de sus iconos intelectuales más reaccionarios: la filósofa objetivista Ayn Rand.

Inicia el autor el artículo preguntando al lector si conoce al personaje. Si la pregunta la hubiera hecho en la red y no en papel muy probablemente se hubiera sorprendido de la cantidad de entradas que hay en Google con su nombre. Y no es raro que aparezca en enlaces y páginas vinculadas a la cuestión de “Democracia Real Ya”, los indignados y el 15m. Si no me creen hagan una prueba tan sencilla como colocar el nombre de la filósofa rusa junto a los 3 conceptos desde hace unas semanas tan de moda en el Estado español. Encontrarán que no sólo aparecen ambas referencias –filósofa y movimiento- en páginas que comparten con los indignados la crítica política al sistema desde un lado abiertamente liberal sino también en otras con referencias ideológicas más progresistas. Como muestra sirva un botón (2) del modo en que el pensamiento de una mujer profundamente reaccionaria y que al final de su vida había muerto casi olvidada se recupera tanto para ser fuente de pensamiento liberal reaccionario como para influir dentro de causas aparentemente muy distantes y distintas. La explicación esa que quizá no lo sean tanto.

TÓMENSE LAS REFERENCIAS A AYN RAND Y A LOS INDIGNADOS COMO MERO EJEMPLO DE LA CORRIENTE IDEOLÓGICA, CADA VEZ MÁS A LA VISTA, QUE SUBAYECE EN ESTE MOVIMIENTO QUE CUANDO HABLA DEL “SISTEMA” SE REFIERE AL POLÍTICO Y MUY RARA VEZ AL ECONÓMICO-SOCIAL. Por lo demás no creo que la mayoría de sus componentes haya oído hablar de Ayn Rand o sepa distinguir entre su pensamiento y el de otros minarquistas (partidarios del Estado mínimo y que no toque a la economía) o del pensamiento de neoliberales como Von Mises o Hayeck. Pero el caso es que sin conocerlos la mayoría de ellos –o cuando menos algunos de los que controlan unas asambleas cada vez más cuestionadas en horizontalidad y democracia directa- culpan a los políticos, al Estado y muy poco al capitalismo. Y en esto están totalmente de acuerdo con esa corriente de pensamiento.

Ayn Rand, en su nombre real Alisa Zinovievna Rosenbaum, rusa y profundamente anticomunista, escribió varias obras –en las que destacan “El Manantial” y “La rebelión de Atlas”- que definen su ideología individualista, radicalmente liberal en lo económico y profundamente antiestatista. En ellas se encuentran ideas del tipo:
1.- “El capitalismo no es meramente "práctico", sino que es el único sistema moral de la historia”. “Toda interferencia gubernamental en la economía consiste en conceder un beneficio no ganado, extraído por la fuerza, a algunos hombres a expensas de otros”. Tengo la impresión de que esto es algo que comparte el señor señor Tomasz Szabelewski, una de las personas que ha aparecido en los medios como uno de los portavoces del movimiento de los indignados 15m y al que vemos en su intervención en el Informe Semanal de Televisión Española (TVE) del pasado 4 de Junio (3) ¿Qué hace el señor Tomasz Szabelewski participando como portavoz de los “indignados” y siendo a su vez un Bussines Consultant de Éveris (4), la todopoderosa empresa multinacional cuya Fundación presentó su famoso informe TRANSFORMA ESPAÑA, auténtica declaración de guerra en sus propuestas contra los trabajadores españoles y de presión política a un gobierno de por sí fácilmente presionable? Por cierto, las relaciones laborales en Éveris son tratadas en un foro cuyo título no parece dar demasiadas esperanzas a un candidato a trabajador de la misma: TRABAJO BASURA. INFO (5) ¿Estará el señor Tomasz Szabelewski intentando crear una sección sindical para aliviar estas cuestiones? Por el discurso asindical del movimiento 15m no creo.

Imagen


Quiero recordar que en un artículo anterior (6) me preguntaba porqué tanto la Fundación Éveris como los indignados daban tanta importancia a lo que hasta el momento es el tercer problema para los españoles -los partidos políticos y el Gobierno- a mucha distancia de los dos primeros –la situación económica y el paro- Ahora ya empiezan a encajarme las cuestiones. Ya entiendo porqué Éveris coincidía con los indignados en 2 de sus 4 puntos de consenso de mínimos:
    · La Reforma de la Ley Electoral
    · Separación efectiva de poderes públicos

Se llama división del trabajo: los indignados se encargan de debilitar y deslegitimar al poder político del Estado –en plan Ayn Rand-, único poder que algún día podría llegar en alianza con los trabajadores a oponerse al capital, y Éveris de hacer las propuestas económicas, de relaciones laborales y hasta de reforma del mundo sindical en el sentido necesario, obviamente el ultraliberal, también en plan muy Ayn Rand. El largo brazo de los globalizadores ultraliberales se da la mano con la dirigencia real de las asambleas.

Estoy seguro de que el “indignado” señor Tomasz Szabelewski compartirá con su jefe, el señor Eduardo Serra aquella idea que la antiestatista, liberal radical y procapitalista rusa expresó en su día: “Cuando digo "Capitalismo", quiero decir Capitalismo completo, puro, incontrolado, no regulado, laissez-faire. Con una completa separación del Estado y de la economía del mismo modo y por las mismas razones por las que existe separación entre el Estado y la Iglesia” Bueno, como el Estado español y el polaco son acendradamente católicos, quizá ambos señores no compartan la idea de "separación entre el Estado y la Iglesia”. Y es que el ateismo de la señora Rand, el punto más positivo de su personalidad extravagante, es una cosa secundaria. En tocando a los bolsillos el único Dios verdadero es el capital.
Y del mismo modo se entiende tanta fobia desde los productos del 15m –DRY y su versión campera de los indignados- hacia la presencia, sin ocultarse ante el movimiento, de sindicatos, organizaciones y partidos de izquierda, su declaración constante de su carácter apartidista y asindical y aquella afirmación del famoso manifiesto de “unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores...Unos tenemos ideologías bien definidas- sí pero cuáles-, otros nos consideramos apolíticos” (lo de apolíticos no lo digo yo, lo dice el manifiesto de DRY, así que no volvamos con la cantinela de siempre. Apolíticos de derechas, que son de toda la vida los que dicen que son políticos).
Es cierto lo de "unos más progresistas y otros más conservadores” pero los conservadores megáfono en mano, controlando el cotarro y haciendo de portavoces y los progresistas con mordaza o soportando abucheos cada vez que se expresan en las horizontales asambleas. Por cierto, ¿cuándo se eligió portavoz ante el programa Informe Semanal al poco horizontal señor Tomasz Szabelewski? Habrá sido este señor alumno del señor Punset, bien ligado a la Fundación Éveris o sólo admirador ideológico?

2.-“La justificación moral del capitalismo yace en que es el único sistema consonante con la naturaleza racional del hombre, que protege la supervivencia del hombre como hombre y que su principio gobernante es la justicia” . Con esta idea de Ayn Rand debe coincidir el empresario, emprendedor, candidato electoral por el Partido Pirata (anarcocapitalista), hombre muy bien relacionado con los USA y querellante contra la actuación del Conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, Felipe Puig, por la brutal actuación de los mossos en la Plaza de Catalunya el 27 de Mayo pasado. Me refiero a la persona de Ángel Badía (no confundir con el también amigo de los indignados y secretario ejecutivo del PP en Zaragoza, Lorenzo Abadía), también conocido como Angeloso. Una visita a la “modesta” presentación de su“curriculum vitae” nos aclarará algo más del personaje (7).

Por cierto la alusión que hace Ángel Badía a haber sido “invitado por el Gobierno de USA que apoya a gente como yo –él- dentro de sus fronteras, para que desarrolle sus facultades mentales en pro de un mejor bienestar de sus congéneres” ¿tendrá algo que ver el entorno de organizaciones del tipo Movimiento Mundial para la Democracia (World Movement for Democraci), una de las organizaciones tapadera de las “revoluciones naranja”? Lo digo porque Democracia Real Ya prepara una convocatoria mundial el 15 de Octubre). Por cierto, el “Manual del Diplomático para la ayuda al desarrollo de la democracia” (http://www.ccd21.org/pdf/manual_del_diplomatico.pdf) que también habla de “democracia real”, dedicándola un capítulo entero en relación a la “revolución naranja” de Ucrania, y que se dedica a mangonear en el mundo entero para preparar regímenes económicos (que es lo que cuenta) y políticos a su gusto, la incluye como organización principal de referencia.
El Movimiento Mundial para la Democracia tiene enlace al portal Universia (destinado a los universitarios) del Banco de Santander (8) ¿Será que el Santander y los banqueros no se sienten concernidos con protestas “democráticas” que se centran básicamente en reformas técnicas del sistema político-electoral y no en cuestiones de defensa de los derechos económicos y sociales de los trabajadores hoy atacados por el capitalismo global?

Los donantes del colectivo de organizaciones que se presentan dentro del “Manual del Diplomático” y que tan altruistamente defienden las democracias en el mundo son muchos: entre ellos la Fundación Calouste Gulbenkian, muy activa en Portugal, la Fundación Ford, la Freedom House, el National Democratic Institute (que tiene proyectos en funcionamiento sobre el uso de Internet para sus causas “democráticas” en el mundo), el Centro Internacional para la Empresa Privada (CIPE, en sus siglas en inglés), muy activo en la fabricación de democracias “atadas y bien atadas” tras las revoluciones árabes, la Fundación Rockefeller y el Fondo de los Hermanos Rockefeller.

2.-Del espíritu sectario, las comisiones de espiritualidad, los chakras y la posición de loto mirando al Sol: Todo movimiento colectivo, como toda posición política, incluso en lo puramente personal, conlleva una carga de necesaria emocionalidad porque razón y emoción no son mundos divorciados. Ya lo expresaba el revolucionario marxista Antonio Gramsci en aquello de “frente al pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad”. Sin una carga de deseo no hay proyecto que salga adelante, ya sea éste político o de cualquier otra índole.

Pero de ahí al fomento constante del discurso mitopoético, de la espiritualidad khármica, del frikismo mítico, de la fuerte conexión en el hiperactivismo nacido de la red con los grupos conspiranoicos, va algo más que un paso. Van siete vueltas al Planeta y 30.000 pasadas de rosca.

Entiendo incluso la emoción de una generación que, al no haber podido incorporarse al mercado de trabajo y generar desde él una conciencia de clase, ha visto prolongarse la adolescencia y la juventud, conformando un mundo simbólico propio e interclasista en el que los valores de la lucha de clases no entran y sí lo hacen una autopercepción de lo que están viviendo –su momento en las acampadas- como algo heroico, que no lo es, que rompe con cualquier tradición de luchas heredada y que se recarga de una emoción y un simbolismo propio.

Cuando lo que se encuentra cada vez con mayor presencia en la red y en las plazas es un lenguaje verbal y físico (brazos alzados al padre Sol, posición de loto,...) de sectas como Zeitgeist (9), el Partido Humanista (10), otras sectas de diseño New Agee (11), los espiritualistas místicos (12), los zumbados conspiranoicos (13), lo que se está pretendiendo es una dimisión de la Razón ilustrada que inspiró todas las revoluciones democráticas y obreras desde 1789 para abrir paso a un concepto mítico y atemporal, a una catarsis emocional y puramente esotérica que rompa con todas las trayectorias de los aprendizajes anteriores de transformación social. De este modo se entienden “argumentos” del tipo:
· “Las divisiones ideológicas están superadas”
· “Nosotros triunfaremos donde vosotros habéis fracasado”
, como si eso no lo hubiera escuchado cada generación que se enfrentó a cambiar el mundo de la inmediatamente posterior, como si los cambios sociales no fueran el irónico resultado de una síntesis dialéctica entre estabilidad y revolución...

El listado de conexiones entre el movimiento 15m con el frikismo del supermercado de sectas espirituales, los conspiranoicos de las teorías más peregrinas y el quietismo pseudooriental es inagotable. Invito a quien tenga tiempo y ganas a hacer una investigación a fondo sobre la cuestión.

La elección del momento no es banal. Cuando la crisis global del capitalismo ha arruinado certezas y convicciones para dejar paso a angustiosas dudas y temores personales y colectivos, cuando la crisis de la izquierda reformista y revolucionaria es tal que ambas se baten en retirada frente al avance mundial de la reacción, la puntilla de la razón para la transformación social, económica y política parece querer darla un falso revival de postmodernidad que no es sino antimodernidad, antirazón pseudorreligiosa, ideologismo extraño desconectado de cualquier base material de la realidad.

Vuelven a hacerse ciertas, como siempre lo fueron, las palabras de Marx sobre la religión, reeditada hoy en forma de supercherías iluministas para mentes y corazones atribulados: “la religión (...) es conciencia invertida del mundo, porque ellos son un mundo al revés. La religión es la teoría universal de este mundo, su compendio enciclopédico, su lógica popularizada, su pundonor espiritualista, su entusiasmo, su sanción moral, su complemento solemne, su base general de consuelo y justificación. Es la realización fantástica de la esencia humana, puesto que la esencia humana no existe en la realidad. Por tanto, la lucha contra la religión es indirectamente una lucha contra ese mundo al que le da su aroma espiritual” (K. Marx. “Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel”. 1844)

3.-El drama de una izquierda atrapada entre el interrogante del qué hacer y un movimiento que busca su destrucción:

Si algún hilo discursivo dominante puede encontrarse en este movimiento es, por encima de cualquier propuesta, la crítica a los presupuestos ideológicos de la izquierda. Desde sus activistas más destacados se estructura un argumentario consistente en el rechazo a la vigencia de las ideologías, y más en concreto de las ideologías de la izquierda transformadora y revolucionaria, en la negación no de los partidos del sistema sino de todos los partidos existentes –excepto sus curiosas conexiones con las diferentes banderas partidarias liberales (Plataforma Democracia Participativa y otros) anarcocapitalistas (Partido Pirata), de UpyD, Ciudadanos,...-, en el rechazo a poner en primer lugar los objetivos de derechos económicos y sociales de los trabajadores que somos la inmensa mayoría de la sociedad. En este sentido es llamativo que en el entorno de los sectores más derechistas de este movimiento se oiga y lea ya la expresión “partitocracia”, muy utilizada en su día por un filósofo reaccionario como Gustavo Bueno o Gonzalo Fernández de la Mora, uno de los ideólogos de cabecera del franquismo.

Considerar las propuestas de la izquierda como históricamente superadas, dirigistas (cuando la mano que mece la cuna indignada lo es de un modo muy claro) su organización como jerárquica y burocrática (cuando hay una clara jerarquía que va desde los poderes en la sombra, hasta los controladores del desarrollo de las asambleas, pasando por portavoces de dudosa legitimidad democrática y su estructura horizontal es un despliegue de burocratismo comisionista impresionante e ineficaz) o profesional (cuando hay dirigentes, que no simples portavoces del movimiento cuya dedicación full time hace pensar que no son simples parados) es otra parte del discurso indignado.

El rechazo a que los miembros de la izquierda puedan identificarse como tal, con sus banderas y símbolos o a dar la palabra a organizaciones populares y de izquierda en sus acampadas, como le sucedió a los representantes de la Asamblea Popular de Sevilla en la concentración del movimiento 15m en este ciudad, y como sucede todos los días en distintas “asambleas horizontales” de los campistas, es una más de las manifestaciones de cómo se trata al sector progresista y de izquierdas dentro de este movimiento.

Y sin embargo, la mayor parte de la izquierda aún continúa con el síndrome de Estocolmo hacia un movimiento destinado a desmovilizarla y a atraparla en un quietismo destinado a discutir eternamente sobre comisiones, consensos, continuar bajo las setas (puede que los elfos estén en ellas pero los trolls sólo las visitan para ver que nada se les escapa) o ir a los barrios (donde el movimiento ya se está desinflando desde sus segundas asambleas barriales), cultivos de huertos en las plazas o debates eternos sobre el sexo de los ángeles y los demonios familiares.

Cuando en las plazas ya sólo va quedando lo más pintoresco y extravagante vemos a la izquierda proponer mejoras organizativas, criticar las ineficacias de los procesos de debate político, discutir sobre la mejor forma de dar continuidad al movimiento o, en el mejor de los casos, proponer un discurso más decididamente crítico con el sistema económico y social.
La mayoría de los grupos de la izquierda se muestran incapaces para comprender que la incompetencia del movimiento no es mera inmadurez del mismo sino estilizada estrategia para frenar las movilizaciones populares contra los nuevos recortes de derechos económicos y sociales en marcha e imposibilitar la recuperación del espíritu de lucha reiniciado a partir del 27 de Enero de este año en todo el Estado español. Convertir a la izquierda política, social y sindical en nave varada es uno de los objetivos principales de quienes diseñaron este movimiento, que no es nacional y que no acaba ni termina aquí sino que tiene un diseño mundial global.
Aunque cada día surgen más voces críticas con el 15m y sus núcleos duros tanto en el Estado español como en el extranjero –las duras críticas del KKE (Partido Comunista de Grecia) sobre la Democracia Real Ya de su país indican que hay quienes han comprendido lo que en realidad se está buscando (14)- falta una visión más clara, de fondo y unitaria de las izquierdas presentes en este movimiento acerca de su naturaleza y de sus objetivos reales. Puede que cuando esta se imponga finalmente el coste que la izquierda deba de pagar le resulte muy caro de asumir.

NOTAS:
(1) http://www.lemonde.fr/ameriques/article ... _3222.html
(2) http://globalistareporter.blogspot.com/ ... chive.html y también http://ventadirecta.wordpress.com/2011/ ... ciarealya/ y además http://www.cotilleando.com/f7/indignaos ... nas-50192/
(3) http://www.rtve.es/alacarta/videos/info ... s/1120745/ Vean las declaraciones y la imagen de portavoz del 15m, indignado encorbatado y trajeado de Tomasz Szabelewski a partir del minuto 05:22 del programa
(4) http://es.linkedin.com/in/tomaszszabelewski Llamativamente, ayer Tomasz Szabelewski quitó su foto de su perfil profesional en lindekin pero sigue teniéndola aquí (http://www.goldenline.pl/tomasz-szabelewski), por lo que sus vínculos con Éveris siguen siendo indiscutibles. Cuando usted pincha en el sitio web de la empresa en la que actualmente trabaja Tomasz Szabelewski, ¡oh sorpresa!: http://www.everis.com/global/en-US/home ... /home.aspx
(5) http://www.trabajobasura.info/directorio/everis.html
(6) http://marat-asaltarloscielos.blogspot. ... ursos.html
(7) http://www.angelbadia.com/ Disculpen la total ausencia de acentos en la autopresentación del personaje. De mis erratas soy responsable yo. De las ajenas no.
(Creador del primer portal de noticias en Español, IslaTortuga en el año 1996 -El Espacio Libre de Internet- y de la primera aplicacion en PHP en Español, Divermap, ademas de otros muchos sitios punteros de la Internet Hispana desde el año 95). En su momento fui luchador puntero en los temas para conseguir una tarifa plana telefonica en España para un acceso a Internet asequible y anteriormente ejerci el noble arte del Hacking en su mas pura conviccion (entrar en sistemas, demostrar su vulnerabilidad al dueño y no destrozar, ni chantajear al mismo).
Soy Español de Nacimiento y Americano por Residencia.
Hace ya varios años (En Junio del 99) me vine a vivir a Houston (Texas en los USA) por temas personales y profesionales, invitado por el Gobierno de USA que apoya a gente como yo dentro de sus fronteras, para que desarrolle sus facultades mentales en pro de un mejor bienestar de sus congeneres. En esta ciudad me doctore como Doctor en Tecnologias de la Informacion a traves de la prestigiosa Universidad Phoenix Online.
Vivo en las afueras de Houston con un permiso de residencia especial el cual solo poseen unas 300.000 personas. Este permiso solo lo tiene este numero muy limitado de personas en todos los Estados Unidos de America, y me fue concedido debido a mi capacidad intelectual. Segun Mensa, la organizacion internacional de la Inteligencia, estoy comprendido en el 5% de la poblacion mas inteligente del planeta. Ademas durante el tiempo de obtencion de mi permiso de residencia especial americano, tambien se me concedio la Visa de Plata China para la entrada en dicho pais cada vez que asi lo desee, y el titulo de Joven Prominente Extranjero de las Juventudes Comunistas de TianJin -traduccion literal desde el idioma Chino. Dicho titulo se basa en el sistema politico de ese pais y no se endorsa a mi ideologia politica- para poder acceder a beneficios comerciales y personales mucho mayores que la mayoria de los nacidos en aquel pais. Si a todo esto le sumamos mi residencia Mexicana por matrimonio, se puede decir que voy bien servido a nivel de relaciones Internacionales.

En la actualidad realizo mi trabajo profesional con empresas -algunas de mi propiedad- y organismos sin animo de lucro en Pro de la cultura Española e Hispana fuera de las fronteras de mi pais. Tambien soy el Project Manager de mis empresas (Dos Americanas (Aunque la principal es Monbad Multimedia y una Española, Negolan) y de algunas de mis socios, y hasta hace un tiempo me he dedicado a viajar con mi portatil bajo el brazo, entre varias partes del mundo, donde tenemos o interesaba tener relaciones comerciales. Esto conllevaba que el verme en persona era algo asi como dificil... muchos de mis colaboradores, ni me conocen en persona - igual hasta podria ser un avatar virtual de algun otro :-)
(8) http://www1.universia.net/CatalogaXXI/C ... index.html
(9) http://elmodelozeitgeist.blogspot.com/2 ... on-de.html
(10) http://www.partidohumanista.es/noticias ... miento-15m
(11) http://www.unidiversidaddeluz.com/2011/ ... ri-y-eeuu/ y también http://www.proyectonuevaera.com/?p=3267
(12) http://www.viaje-iniciatico.com/adiestr ... -es-ahora/
(13) http://contraperiodismomatrix.ning.com/ ... e=activity y también http://calalberche_org.nireblog.com/pos ... e-cataluna
(14) http://es.kke.gr/news/news2011/2011-06- ... -syntaksis]

Nota Mié Jun 15, 2011 10:17 am
fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/el-s ... tinosotros



El sistema es antinosotros



Manuel M. Navarrete

Kaos en la Red | 14 de junio de 2011




Nos ha cogido por sorpresa. Demasiadas veces nos habíamos lamentado: se rebelan en Francia, se rebelan en Grecia; hasta en Portugal se rebelan; pero, aquí, nada. Y, de pronto, apareció esto.

Un mes antes vimos a aquellos "Jóvenes sin futuro, sin casa, sin curro, sin pensión pero sin miedo", apaleados por la policía madrileña. Y otros pocos meses atrás, en Barcelona, jóvenes activistas descolgaban en la Plaza de Cataluña aquel emblemático cartel: "La banca nos asfixia, la patronal nos explota, los políticos nos mienten, CCOO y UGT nos venden".

Algo se adivinaba en el horizonte y algunos comenzamos a pegar como locos carteles de aquella enigmática convocatoria: "Democracia Real Ya". Aunque no todos estaban tan convencidos. Izquierda Unida, recelosa, nos tapó muchos de los carteles (que, por cierto, habíamos pagado de nuestro propio bolsillo), centrada, cómo no, en la campaña electoral de turno.

Pero la manifestación del 15-M resultó ser un éxito sin precedentes, demostrándonos dos cosas. La primera, que hoy en día la difusión de las convocatorias funciona mejor vía internet que a través de la cartelería callejera (aunque, por supuesto, una cosa no quite la otra). La segunda, que las convocatorias tienen más éxito si privilegiamos menos el merchandising de las diferentes sectas de la izquierda y más la unidad en torno a una serie de objetivos básicos.

Tras las acampadas y el auge mediático, ahora muchos se plantean el futuro de esta movilización popular (y también su presente). Pero, en general, se tienden a ocultar determinados lados del problema, ya sean los aspectos positivos o los negativos, en función de la postura previa de quien se expresa. Creemos sin embargo necesario analizar de forma ponderada todos los hechos, todos los lados del poliedro, antes de posicionarnos.

Entre los aspectos positivos del movimiento, habría que resaltar la deslegitimación de la democracia burguesa que el mismo ha supuesto, con la extensión de lemas como "lo llaman democracia y no lo es". Junto al espectacular acceso al poder municipal por parte de la izquierda abertzale, el 15-M ha supuesto el mayor tortazo contra la cara del régimen de los últimos años, ofreciendo, además, una alternativa a las elecciones, en forma de movilización popular en la calle que, en no pocas ocasiones, ha reivindicado la democracia popular o directa y que, recordemos, tuvo la desfachatez de "declarar ilegal" a la Junta Electoral que dictaba su desalojo, y de desobedecerla.

Hemos visto a la población echada a la calle y organizada de manera semi-espontánea, gritando contra los banqueros, y esto, además, ha supuesto un acicate que podría provocar el contagio de las movilizaciones a otros países de Europa. Además, las ocho propuestas oficiales de Democracia Real Ya, a pesar de ser evidentemente socialdemócratas (y probablemente redactadas por ATTAC), son un interesante punto de partida, si no para una nueva organización política (que, obviamente, debería basarse en presupuestos anticapitalistas, y no solamente antineoliberales), sí para un movimiento social amplio y de masas.

Por otro lado, las comisiones de barrio surgidas al calor de este movimiento aspiran a reflotar el tejido social perdido con la desarticulación del poderoso movimiento vecinal de los años 70, planteándose incluso la posibilidad de establecer una gestión paralela en los barrios, lo cual, en los eventuales periodos de gran polarización social que tal vez estén por venir, podría desembocar en el surgimiento de un doble poder.

Pero los aspectos negativos no tienen menos peso que los positivos. Desde el principio, una considerable parte de los participantes en las acampadas, manifestaciones y asambleas han tenido como objetivo prioritario "des-economizar" el movimiento, es decir, impedir que en el mismo se hable una sola palabra acerca de economía (banca, vivienda, paro, presupuesto militar, etcétera), proponiendo que la lucha se centre en unas pocas reivindicaciones de marcado carácter institucional.

Entre ellas, la única comestible sería la derogación de la ley electoral (que, efectivamente, fomenta el bipartidismo). Por lo demás, estaríamos ante la lucha por "la división de poderes" y otras abstracciones similares, tremendamente coincidentes con el programa de UPyD. También coincide sobremanera con el programa de este partido (y con los discursos de Primo de Rivera) aquel hito de la demagogia que afirma que "no somos de izquierdas ni de derechas, somos p’alante".

Aparte estarían los prejuicios y los silbidos contra banderas republicanas, intolerables y rayanos en el fascismo. Con respecto a la prohibición de las siglas políticas, efectivamente un aspecto negativo, creemos que lo triste es que haya sido necesario. De lo contrario, con nuestra habitual guerra de siglas, lo habríamos destruido todo. Lo cual debería hacernos reflexionar. Con todo, efectivamente sería más sensato y justo que los partidos se comprometieran a situarse al final de las manifestaciones, dejando la cabecera para las pancartas unitarias.

Por otro lado, estamos ante un movimiento que, en ocasiones, recurre a consignas que reflejan un nivel de conciencia de clase muy retrasado. A veces se desviven porque los políticos se bajen el sueldo, incomprensiblemente, cuando lo lógico en nuestra situación sería empezar reclamando que nos los suban a nosotros (y sin tener en cuenta que los auténticos ricos de este país no son los políticos, sino los grandes empresarios, banqueros, reyezuelos, etcétera). En otras ocasiones, la toman con los "chorizos" y con los casos de corrupción, como si el problema no fueran las reglas, sino que no se cumplen. Evidentemente, tenemos muchísimo trabajo que hacer.

Otro problema serían las divisiones internas del movimiento. ¿Quiénes son los acampados, quién es DRY, quién el 15-M? Resumiendo, estamos ante una compleja lucha de poderes dentro del movimiento 15-M, del que diferentes sectores se reclaman legítimos herederos. DRY no deja de ser una vanguardia autoproclamada y de estructura cerrada y poco incluyente, pero, no obstante, en no pocas ocasiones estamos apoyando a esta plataforma en contra de los acampados, a menudo lumpen sin mayores objetivos que la rebeldía juvenil pasajera y "anti-política".

En semejante tablero de ajedrez, nuestra posición es la siguiente: respetamos a aquellos compañeros que deciden no participar, ante el escaso respeto que en ocasiones los "buenos" de Brecht (que luchan unos pocos días) están mostrando ante "los imprescindibles"; pero, no obstante, pensamos que hay que participar en este movimiento con toda la generosidad posible.

Hay que conectar este movimiento con las luchas, para darle continuidad. Hay que trasladar el poder a las comisiones (barriales, laborales y otras). Quienes esperen una revolución pura, que no albergue contradicciones y prejuicios en su interior, pueden esperar sentados hasta el día de su muerte. Las revueltas son gritos de desesperación. Nuestra tarea es darles coherencia. Pero con paciencia, no como determinados elementos a los que, en la comisión de mi barrio, he visto proponer directamente la “nacionalización de la producción bajo control obrero”, para incomprensión generalizada y vergüenza de quienes compartimos con ellos tradición política pero aspiramos a hacer un trabajo sensato y gradual, en el que no guiemos a la gente sino que la acompañemos y trabajemos con ella. Porque no saben trabajar con la gente "normal" (cuya existencia olvidaron hace demasiado tiempo) y no han aprendido nada de aquel ingenioso lema del 15-M que reza "no somos antisistema; el sistema es anti-nosotros". Estamos trabajando con gente muy diversa, con caras nuevas, no con los cuatro rojos de siempre; y ese es precisamente el interés, la novedad de este movimiento.

La propia lógica y el devenir de la historia demostrarán que esto no es una revolución "para todos" (oxímoron donde los haya), que no todos remamos en la misma dirección y que si unos van "p'alante" otros, por simple lógica, van "p’atrás". Por ejemplo, si la CEOE propone reducir salarios o derechos laborales y los sindicatos se oponen, es materialmente imposible apoyar a ambas partes al mismo tiempo. Porque, dado que el sistema, realmente, "es antinosotros”, el movimiento se verá obligado a posicionarse, y todos sabemos en qué dirección lo hará.

El domingo 19 el 15-M va a demostrar que no se retira, sino que se expande y descentraliza; que la lucha no ha hecho más que comenzar. Tengamos paciencia, seamos generosos, construyamos poder popular en cada barrio, coordinemos la resistencia y consigamos que el 15-M haga historia.

Nota Sab Jul 16, 2011 9:46 pm
(Para otro apunte de Martín-Cabrera, ver aquí)






fuente: http://rebelion.org/noticia.php?id=132299


Los intelectuales y el 15-M: una modesta propuesta para autoabolirnos



Luis Martín-Cabrera

Rebelión // 16 de julio de 2011




Éste no es un artículo más sobre el futuro del movimiento 15-M, ni tampoco un diagnóstico teórico más certero que otros que circulan por la red. Ni predicción de futuro, ni análisis final: intento de apertura, leña para el fuego que alienta la rebelión y el cambio, modesta aportación de alguien que sólo quiere ser un obrero anónimo de la palabra.

En los últimos meses han corrido ríos de tinta sobre lo que es y no es el movimiento 15-M. De manera bienintencionada, pero no siempre generosa, algunos han querido ver en las asambleas de las plazas la confirmación de todas sus teorías: son comunistas, son ilustrados, es la multitud que se levanta sobre su suelo inmanente para abatir el capitalismo, hasta la colmena sin obreros ni reina. Otros, de manera menos bienintencionada, han gritado "son marionetas de Rubalcaba", "perroflautas" (¡qué mente fascista habrá inventado este neologismo!), "infiltrados de ETA". Y, por último, no pocos sectores de la izquierda, víctimas de teorías milenarias de la conspiración que dotan al poder de una racionalidad que por fortuna no tiene, han visto en el 15-M la consagración de Punset y sus discípulos de la nueva fe de los comunicadores de masas, la apoteosis del nuevo libro de estilo del capitalismo reinventado.

Es lógico, todos queremos tener razón, todos queremos ver en el 15-M la confirmación de nuestra visión del mundo y nuestros anhelos. Todos —y por todos aquí me refiero sobre todo a las y los intelectuales— queremos dar consejos, dirigir, mostrar: "por ahí no", "por aquí sí", "nuestra experiencia histórica dice que", "no seáis ingenuos". Publicamos incluso libros para decir, "esto ya os lo decíamos nosotros", "por fin la gente me hace caso" y no nos damos cuenta de que llenar las bibliotecas de nuevos libros no es cambiar la realidad, no nos damos cuenta de que hablando así, mirando así a la plaza, no somos más que entomólogos que diseccionan la insurrección como se destripa a un insecto. Me cuenta Ángeles Diez -mi socióloga de cabecera- que los más oportunistas o los más inconscientemente reaccionarios ya sueñan incluso con el momento en el que el 15-M dejará de existir en las plazas para existir sólo en las bibliotecas, mariposa disecada, pero, sobre todo, wishful thinking.

Sin embargo, ha llegado el momento de invertir la mirada, ha llegado la hora de suspender el goce infinito que proporciona el voyeurismo intelectual, dejemos por un minuto de mirar obsesivamente a la plaza, invirtamos el campo visual, mirémonos ahora a nosotros mismos mirando, o incluso mejor, dejemos de una vez por todas que el movimiento 15-M nos mire a nosotros, seamos objetos y no sólo sujetos del análisis. Para hacer esto podríamos empezar por leernos un libro ya clásico de Frances Fox Piven y Richard ClowardPoor People's Movements— sobre los éxitos y fracasos de los movimientos sociales en Estados Unidos. En este libro se puede leer cómo históricamente los movimientos sociales de base –el movimiento sindical en los años treinta o el movimiento de derechos civiles en los años sesenta- obtienen sus mayores conquistas en el momento de la insurrección y se apagan y pierden su fuerza cuando las dirigencias tratan de orientar y estructurar la protesta. Muchas veces con la mejor de las intenciones las y los dirigentes de estos movimientos, sacaron a la gente de la calle para encerrarlos en despachos, desconvocaron protestas para redactar estatutos y formar organizaciones que acabaron siendo cooptadas por unas elites que están siempre más tranquilas cuando saben con quién tienen que lidiar y cuánto vale un o una dirigente.

Las tesis de Fox Piven y Cloward son, por supuesto, más que discutibles; y si bien es cierto que a veces una organización potente, estructurada y vanguardista como el PCE durante la dictadura puede ser una herramienta de resistencia efectiva, muchas otras veces la "organización", "la estructura", los "líderes”, "la vanguardia del partido" y la "lista de demandas" pueden ser una manera de domesticar la insurrección (la propia historia de la dirigencia del PCE durante la transición no es ajena a esta catástrofe). En este sentido, los medios y los políticos se mueren de ganas por poner cara y precio a las y los líderes del 15-M, pero el movimiento ha hecho algo mucho más importante, ha robado la Política (con mayúscula y en femenino) a los políticos (con minúscula y en masculino) como se roba el fuego a los dioses, y de paso ha inventado nuevos lenguajes -"Democracia en construcción, perdonen las molestias"- y un nuevo tiempo de decisión afuera del tiempo acelerado de los mercados, "vamos despacio porque vamos lejos".

Esta nueva forma de la política no debe renegar de la fuerte tradición de lucha que hay en España y en otras partes, pero tampoco debe rendirle pleitesía, porque cuando menos ha creado, por derecho propio, un espacio —la asamblea— en el que se puede escuchar:


    - A un militante de una asociación de vecinos explicando cómo defendieron el cierre de una escuela pública en Carbanchel, porque las asociaciones de vecinos pueden ser una forma potente de organización basada en el conocimiento que da vivir con otras.

    - Una feminista explicando por qué el trabajo doméstico o el cuidado de los vulnerables lo hacen de manera no remunerada mayoritariamente las mujeres porque nuestras construcciones de género nos han convencido de que el trabajo doméstico no es trabajo y el cuidado es una inclinación natural de la mujer.

    - Dos militantes de las brigadas antirracistas explicando cómo intervienen para parar las detenciones y maltratos a los inmigrantes indocumentados; explicando qué es un CIE, un Centro de Internamiento para Extranjeros, un mini Guantánamo que debería también indignarnos.

    - Un grupo de estudiantes de Juventud Sin Futuro explicando que, mientras vivamos en un mundo capitalista, los jóvenes no pueden tener presente ni futuro, sólo pueden vivir el tiempo de la precariedad y la incertidumbre.

    - Alguien más habla de los bancos y de los políticos como ellos, y de las personas que están sentadas en la plaza como nosotras. Nosotras contra Ellos, la plaza, nosotras, contra ellos y su patriarcado capitalista.

    - Alguien que estuvo internado en un psiquiátrico habla de la necesidad de cuestionar la normalidad y las camisas de fuerza.

    - Alguien que pide un minuto de silencio por las y los desaparecidos del franquismo y cuenta que el edificio que tenemos en frente fue la Dirección General de Seguridad, un centro de tortura.


Todo esto y muchas otras cosas escuché un día en el debate alternativo del Estado de la nación en la Puerta del Sol, y eso sin asistir el primer día, cuando se debatieron las propuestas de economía, educación y salud. ¿No es esto en sí mismo un evento? ¿De verdad necesitamos insistir en "ordenar" esta explosión de Política por miedo al futuro?

Eduardo Hernández cuenta que en los pocos meses que el movimiento tiene de vida se han roto muchas de las convecciones burguesas que definían la esfera pública; ya no se aplaude al o a la que habla bien, al o a la que exhibe su capital cultural, o no se les aplaude sólo por eso, se apoya y se aplaude más a los y las que se ponen más nerviosos/as a las y los que carecen de capital cultural o de palabras y citas, para que puedan expresar lo que tienen que expresar con sus palabras que valen tanto o más que las de un profesor universitario.

Las y los que hablan en las plazas no son nadie, son Esther, Juan o como mucho Silvia de la asociación de vecinos de Vallecas. En las plazas los intelectuales tienen que esperar su turno como todo el mundo y carecen de apellidos y de currículo. Es lógico que muchos intelectuales se pongan nerviosos, acostumbrados como estamos a que nos den la palabra, la autoridad y el púlpito inmediatamente. Por eso resulta doblemente patético escuchar a Agustín García Calvo –con todo el respeto que nos merece su trayectoria— pontificando en la plaza y dando instrucciones a la asamblea para que no propongan nada, porque proponer es caer en el lenguaje del padre, del Estado, del orden que se trata de combatir. Si él mismo no puede ver que "lo que nos queda de pueblo", para usar un concepto suyo, son estas asambleas, es que debe de estar ciego o que debe de preferir los cenáculos libertarios que preside tan patriarcalmente.

Y García Calvo por desgracia no está solo en sus delirios iluministas, los intelectuales del manifiesto "Una ilusión compartida" asumen una posición igualmente iluminista y despótica al firmar un manifiesto que transpira un tufillo progre y oportunista que tira para atrás. ¿Pero cómo se puede firmar una manifiesto en plan vanguardia histórica cuando hasta hace tres días muchos de los firmantes apoyaban a un gobierno que ha implementado las medidas mas regresivas y reaccionarias de los últimos veinte años? ¿Cómo se puede hablar como si uno fuera promotor e inventor de una reconstrucción de la izquierda cuando el 15-M te ha pillado tomando copas en Cannes o disfrutando de las regalías de tu último libro por cortesía de la Ley Sinde que has defendido a capa y espada en tu columna semanal? Esta "ilusión compartida" debe de ser la de seguir siendo "izquierdistas profesionales", no sea que aquello del "no nos representan" también les alcance a ellos.

Otros con suficiente capital cultural para derrocharlo, como Fernando Savater, pueden permitirse directamente ejercer la violencia epistémica que les otorga su tribuna y hacer pasar por filosofía aseveraciones del tipo "el 15-M me ha servido de tontómetro para medir el nivel de estupidez y cinismo de algunos". Frente a tanta desfachatez y tanto despropósito sólo nos queda desclasarnos como intelectuales, escindirnos completamente de esta manada de déspotas iluminados y apóstoles de la banalidad y el oportunismo. De todas maneras, como intelectuales no somos más que mutiladas y mutilados. Ya Antonio Gramsci advirtió de que todo hombre es un intelectual, pues no existen hombres ni mujeres que no tengan ideas sobre el mundo en el que viven, pues sólo la separación artificial y violenta entre trabajo manual y trabajo intelectual ha hecho posible que existan intelectuales con el tiempo y los privilegios suficientes para dedicarse profesionalmente a pensar, leer y escribir.

Por eso, cuanto más avance el 15-M más necesario será abolirnos, no por "antiintelectualismo", sino porque lo más intelectual que podemos hacer ahora mismo es, aunque el ego se resienta, acudir a las asambleas, aportar lo que buenamente podamos a las comisiones con humildad, escuchar de tú a tú, hablar sin apellidos ni título y, como mucho, sentirnos orgullosas de lo que hacemos igual que un carpintero se siente orgulloso de la mesa que ha construido. Obreras de la palabra, no señores respetables, a cada cual según su necesidad, de cada cual según sus destrezas.

Nota Mié Oct 12, 2011 4:06 am
fuente: http://asambleasdetrabajadores.wordpres ... e-trabajo/



El paso fundamental del 15-M:

Asambleas en los centros de trabajo




Trabajadores por el 15 de Mayo

14 de septiembre de 2011




Resumen

No nos hemos querido andar con rodeos y en el mismo título ya hemos expresado lo que planteamos: que el movimiento asambleario del 15M se extienda también a los centros de trabajo.

Este planteamiento no es exclusivamente nuestro. Es un anhelo, una aspiración, que llevamos escuchando entre algunos participantes del 15M desde el inicio de las asambleas ciudadanas. Lo hemos podido leer en algunos foros, redes y en las posturas de algunas organizaciones, se ha aprobado en asambleas del 15M de manera aislada o en alguna comisión laboral. Incluso tenemos constancia de que ya se ha puesto en marcha en algunos centros de trabajo. Es decir, este artículo/propuesta que aquí presentamos pretende ser tan sólo un vehículo transmisor e impulsor de lo que como un rumor ya anda recorriendo esta hermosa revolución democrática y está brotando de manera espontánea en algunas partes, pero que sin embargo no ha tomado la fuerza necesaria para dar el salto definitivo.

Al igual que en su debido momento el movimiento 15M apostó por la formación de asambleas en los barrios y pueblos de nuestro país, ahora ha llegado el momento de dar un paso más, el paso más importante en la auto-organización social: acompañar y ampliar el movimiento surgido en barrios y pueblos constituyendo también asambleas allá donde se trabaja y explota a la mayoría de nuestra población, en la empresa, en los centros de trabajo y en el mundo laboral en general.


¿Quiénes lo planteamos?

Este planteamiento que lanzamos a los distintos medios y redes sociales no es el de ningún colectivo organizado o asociación, ni menos aún de un partido o sindicato. Es el conjunto de ideas en el que coincidimos algunos ciudadanos que venimos participando en el movimiento 15M desde sus orígenes y por ello, hemos visto necesario "arrimar el hombro" y aportar un grano de arena transcribiendo en este documento lo que por múltiples ámbitos ya se viene reclamando. Ni más ni menos. Somos unos participantes más de este movimiento, que con humildad e ilusión queremos provocar un efecto amplificador en torno a estas ideas fundamentales para que genere debate colectivo y favorezca su puesta en marcha.


¿A quién va dirigido?

Nuestro objetivo es impulsar con fuerza esta idea/experiencia aún en pañales. Queremos darle el empujón que le hace falta, para que se extienda, se debata colectivamente y pueda empezar a florecer. Por ello dirigimos este documento a los miles de simpatizantes que de alguna u otra manera han participado o participan en las actividades y asambleas del 15M, a los sindicalistas combativos de cualquier sindicato que simpatizan con este movimiento y que estarían dispuestos a involucrarse más en él, a las asociaciones u organizaciones de todo tipo, a todos los foros y redes sociales que dan energía a nuestro movimiento, y sobre todo a los trabajadores nacionales o extranjeros de nuestro país que aún no han dado el salto a la lucha organizada.


Extendamos la epidemia democrática, también al mundo laboral

Una bandera fundamental de nuestro movimiento es la lucha por una democracia real y participativa, donde los ciudadanos en general y los trabajadores en particular pasemos de ser objetos a sujetos, de mercancías a ciudadanos activos. No queremos una sociedad que funcione dividida en dos partes, por un lado una élite dirigente y manipuladora y por otro una gran masa social dirigida y manipulada. Buscamos una sociedad donde el protagonismo recaiga en todo el pueblo y no sólo en una casta política y/o económica. Apostamos por una sociedad donde cada cual pueda participar y aportar en el desarrollo de ésta, y en la que dejemos de ser meros espectadores tutelados para ser actores de una verdadera democracia. Y cuando hablamos de democracia y participación no sólo nos referimos a lo político, sino a todos los aspectos y ámbitos sociales, incluyendo el laboral. La democracia real y la vida participativa también deben crecer y contagiarse en el mundo laboral. Esta democracia profunda y real es uno de los objetivos que ha puesto en pie al movimiento 15M y choca frontalmente con la realidad que sufren actualmente los trabajadores en España.


La lucha obrera y sindical en nuestro país. Vaya panorama…

Detengámonos por un momento en la realidad de la afiliación sindical: en nuestro país tan sólo un 17% de la población activa es miembro de algún sindicato. No queremos menospreciar la influencia de los sindicatos, que va más allá de su porcentaje de afiliación (en Francia la afiliación es del 10% aproximadamente y eso no impide una gran capacidad de movilización y organización de huelgas). Sin embargo, ese porcentaje nos indica que quienes llevan el mayor peso y representatividad (para negociaciones incluidas) de la lucha por los derechos de los trabajadores son una pequeña minoría. Además, los dos sindicatos que aglutinan a más afiliados en nuestro país están secuestrados por una jerarquía burócrata y entreguista (algo que sí nos distancia de otros sindicatos como los franceses, griegos o portugueses). Es decir, en nuestros principales sindicatos la mayoría de sus afiliados no son requeridos para cumplir un papel participativo y activista, sino para ser una cuota más, un número más en sus censos. La vida democrática, participativa y reivindicativa en estos aparatos brilla por su ausencia. El restante de la fuerza laboral, que es alrededor de un 83%, ni siquiera pertenece a ninguna organización sindical, es decir, está al margen de cualquier organización que luche por sus derechos. Esta inmensa mayoría de nuestra población permanece como simple espectador a expensas de lo que los sindicatos hagan, o mejor dicho, de lo que las cúpulas sindicales hagan o dejen de hacer.

Este panorama en el ámbito laboral es una mala caricatura de lo que pudiéramos llamar verdadera democracia. Y las condiciones laborales de paro, subempleo, trabajo en negro, precariedad, pensiones insuficientes, alargamiento de la edad de jubilación, altísimo porcentaje de muertes en el trabajo, etc, etc, etc… que se viven en nuestro país son consecuencia directa de la situación actual de falta de democracia, desorganización y domesticación de la lucha obrera.


Hagamos pedazos este detestable consenso. ¡¡Queremos el disenso!!

Esta situación de control sobre la clase trabajadora no es nueva, la llevamos sufriendo varias décadas. En ella han participado y participan gobiernos, partidos, patronal, medios de comunicación y cúpulas sindicales. Con sus teatros de acercamiento y distanciamiento, beneficiándose unos y otros de intereses y prebendas, mantienen su perfecto acuerdo, su fórmula mágica, su "pactismo" continuo. Su Gran Consenso. Esto es lo que ha garantizado a los grandes capitalistas unos niveles de beneficio sin precedentes durante décadas y es lo que sostiene el modelo de explotación salvaje que sufrimos.

Lo que en este documento proponemos es romper este consenso. Romper esta telaraña de intereses, esta destructora calma pactada que tantos años hemos soportado. Proponemos construir el disenso poniendo en pie al movimiento obrero. Por muy estable e invulnerable que parezca esta maquinaria de control, nada es eterno. Y menos aún un sistema basado en una alta desigualdad e injusticia social.

El despertar del movimiento 15M ha roto esquemas y ha levantado esperanzas en millones, ha volatizado la apatía y la desilusión que pesaban como una roca, ha demostrado que la Historia no está escrita y que los pueblos en lucha pueden convertir en astillas el paradigma más sólido y transformarlo en otro totalmente distinto. No queremos pecar de triunfalismo, esto es sólo el principio, estamos comenzando a "gatear". Pero sí hay que subrayar lo que ya nadie puede negar: las cosas están cambiando y podemos cambiarlas aún más.


¿Asambleas del 15M en el trabajo? No quieren ni oír hablar del asunto

El capital utilizado para la especulación por la banca, los fondos de inversión o las agencias de rating, ha sido obtenido del esfuerzo del trabajador, las reservas del Estado con las que se pagan sueldos a políticos o subvenciones a sindicatos se han recaudado de la riqueza creada por el trabajo, las fortunas que esconde la gran patronal en paraísos fiscales las han producido el sudor de millones de obreros, las transacciones financieras internacionales se hacen con lo acumulado y extraído de la producción que soporta la clase trabajadora. Toda la riqueza material o inmaterial creada por el ser humano ha pasado por el proceso fundamental del trabajo. Que nadie crea que los grandes capitales acumulados, que la riqueza generada que circula planetariamente, proviene de innovadores e intangibles mecanismos macroeconómicos o de la llamada "ingeniería financiera". La economía financiera no existe en un mundo paralelo desconectado de la economía productiva; la economía financiera necesita para funcionar de la inyección de capitales que provienen de la producción, amasados y creados por el trabajo de los asalariados. Si uno persigue el rastro y busca el origen de estas majestuosas cantidades de dinero que se mueven dentro de un mismo país o cruzando fronteras con velocidad informática en manos de los llamados "mercados", descubrirá que éstas provienen de una actividad humana que comenzó en los albores del capitalismo hace varios siglos y que se llama trabajo. No vienen de otro sitio. No hay magia, no hay duros a cuatro pesetas, ni nuevas formas misteriosas de crear riqueza. Sólo nuevas formas de aumentar la explotación del trabajador.

El sistema capitalista no puede sostenerse sin la explotación del trabajador. Es su código genético, es la pieza sin la cual se derrumbaría. De la explotación obtiene la savia que le hace sobrevivir, crecer como la levadura y expandirse más y más sin límites, para continuar el ciclo de explotación. Por lo tanto eso es lo que lo hace fuerte y débil a la vez. Porque a la vez que crece y se expande, empobrece y hunde a la clase social que le da sentido. Es la lucha de la clase trabajadora lo que lo puede tumbar, ya que esta clase es, a la vez, la que lo sostiene.

Si realmente queremos construir una sociedad mejor, una sociedad con justicia social, entonces tenemos que pasar por el Rubicón, tenemos que dar el salto fundamental a la organización y lucha de los trabajadores.

El movimiento 15M hasta ahora ha provocado una gran sorpresa, quizá alguna inquietud en la elite política y económica de este país, hemos dado algunos arañazos al sistema, algún empujón. A la vez hemos levantado la esperanza y despertado la conciencia de cientos de miles. Pero todavía estamos muy lejos de un cambio real. Al movimiento 15M le falta la pierna que le haría avanzar grandes pasos hacia el cambio, nos referimos al movimiento obrero organizado. Esa es la gran bestia para el sistema.

Que en las empresas, centros de trabajo y mundo laboral en general comiencen a germinar y extenderse asambleas de trabajadores les causaría auténtico pavor. Es el paso del que no quieren ni oír hablar la elite económica y política de nuestro país. Pueden aceptar referéndum, pueden aceptar un cambio en la ley electoral, pueden aceptar banca pública, pueden aceptar que se graven con más impuestos a los que más tienen, pueden aceptar una ley de responsabilidad política. Hay países capitalistas neoliberales que tienen todo esto desde hace años. Lo que no pueden soportar, lo que es su talón de Aquiles, es que el pueblo trabajador comience a auto-organizarse, además de en los barrios, en sus centros de trabajo, y encima sin el control de gobiernos, partidos, patronal, medios de comunicación o cúpulas sindicales. Prefieren mil veces antes ceder una parte que poner en riesgo todo. Debemos aprovechar esta coyuntura inédita, esta efervescencia popular que estamos viviendo, para dar comienzo a la ruptura democrática del dominio sobre la clase trabajadora. Esto sí supondría el principio de un cambio real.


Algunos destellos ya alumbran el camino

Ya lo hemos comentado antes, no hemos sido los primeros en plantear la extensión del movimiento 15M al mundo del trabajo. Desde el seno del movimiento han emergido algunas experiencias que alumbran en el mismo sentido que nuestro documento. Como ejemplo podemos nombrar los acuerdos tomados en la comisión laboral de Sol o la propuesta y manifiesto de las comisiones de laboral hacia la huelga general.

Y ejemplos más importantes aún son las experiencias reales de asambleas en los centros de trabajo que han surgido al calor del movimiento, como: asamblea de investigadores del CSIC, asambleas de paradoso la asamblea de Educadores Indignados de Málaga. También hay experiencias surgidas anteriormente o desde otras circunstancias pero donde se han creado estrechos vínculos con el 15M, como la asamblea de trabajadores de la Biblioteca Nacional de España o las movilizaciones y asambleas de profesores por la Educación Pública de calidad.

Estos ejemplos eran desconocidos para nosotros hasta hace poco y es probable que además de éstos existan más iniciativas en este sentido. Es una labor fundamental de todos darlas a conocer dentro del movimiento para enriquecernos, tomar ejemplo, ganar experiencia y provocar una retroalimentación que nos dé fuerza en nuestro desarrollo.


Ante otro capitalismo otras formas de organizarse

Según la realidad de cada trabajo o de cada empresa así deben organizarse sus trabajadores. La variedad y la flexibilidad debe ser la filosofía de este movimiento, la fisonomía organizativa dependerá del desarrollo concreto y no se deben poner corsés al lugar o las formas en las que germinen las asambleas: una fábrica, una empresa, un supermercado, un puerto o cualquiera de las partes que forman la administración pública. Por ejemplo: una asamblea de trabajadores del Carrefour de Granada, una asamblea de pescadores de la cofradía de Carreira-Aguiño de Galicia o una asamblea de funcionarios de la Consellería d'Educació de Les Illes Balears. Son posibilidades que ponemos como ejemplos para aquellos que tienen bien definida su vida laboral, una clara conexión con su centro de trabajo.

Sin embargo, también existen otras formas. Nuestra sociedad es poliédrica, es mucho más compleja que hace 30 años y tenemos que abarcar sus distintas realidades. En nuestro país no tenemos la suerte de que todo el mundo tenga un trabajo digno ni que los que trabajan lo hagan permanentemente en la misma empresa u ocupación. Y es imprescindible contar con ese notable porcentaje de la masa trabajadora que vive en otras condiciones. El capitalismo ha ido mutando y con ello sus trabajadores. La realidad de este nuevo capitalismo neoliberal nos muestra un escenario de precariedad laboral, trabajo temporal, constante rotación de los trabajadores, idas y venidas desde el contrato al desempleo. En definitiva una nebulosa de temporalidad y paro no enraizada en una empresa determinada. ¿Cómo organizarnos en esta situación?

Ante esta pregunta tan sólo queremos apuntar dos sugerencias. Por un lado se nos presenta la realidad de los parados de larga duración o trabajadores en precario sin una profesión definida. Esta realidad requeriría de asambleas de parados/precarios (que ya han surgido en algunos lugares de nuestro país) y donde tratarían entre otros muchos temas el problema del paro y la precariedad estructural. Por otro lado tenemos la realidad de trabajadores con una ocupación concreta, una profesión concreta pero que viven en continua temporalidad, saltando de contrato temporal a contrato temporal, saltando de empresa en empresa o de chapuza en chapuza, pero siempre trabajando en su mismo oficio; o también podríamos incluir en este grupo a aquellos que están en pequeñas o medianas empresas con muy pocos trabajadores por lo que la viabilidad de organizarse en su centro de trabajo es complicada. Para esta realidad vemos conveniente el modelo mixto, que combina su enraizamiento por profesión con el de su localidad, el de su empleo con el de su zona de trabajo o residencia. Pudieran ser albañiles, jornaleros del campo, comerciales o trabajadores de hostelería. Por ejemplo: asamblea de albañiles de Utrera, asamblea de camareros de La Barceloneta o asamblea de comerciales de Vallecas.


Asambleas de trabajadores en conexión con las de barrios y pueblos

No se debe pensar que la formación de asambleas en los centros de trabajo puede debilitar o dividir las asambleas de barrios y pueblos. Simplemente se propone apostar por la organización de los cientos de miles de asalariados de nuestro país que simpatizan con este movimiento, ampliando así los espacios de participación ciudadana para poder intervenir en los problemas que les atañen, ya sea en su barrio o en su centro de trabajo. Extender el movimiento a los centros de trabajo va a permitir la incorporación de una parte importante de los simpatizantes con el movimiento que hasta ahora no habían podido participar activamente, debido a que las asambleas de barrios son durante sus horas laborales o porque les es casi imposible acudir a las reuniones después de llegar de trabajar a su residencia lejos del lugar de trabajo y muchos contando además con responsabilidades familiares. En definitiva, siempre va a ser mucho más fácil y práctico para muchos trabajadores organizar una asamblea en el lugar de trabajo entre aquellos que ya se conocen, que tienen los mismos horarios, se ven todos los días o que comparten mismos problemas. Esto facilitaría para muchos mantener la actividad asamblearia con la regularidad necesaria.

Además apostamos por una fuerte interconexión entre los dos tipos de asambleas. Las asambleas de trabajadores no deben estar desconectadas del resto de asambleas ya sean de otros trabajadores o de zona (barrios y pueblos). Todas deben tejer conjuntamente la red que forma el movimiento, en continuo apoyo y desarrollo mutuo, dando músculo a esta gran marea de protesta y movilización que define al 15M. Será necesario para las asambleas de trabajadores contar con la colaboración de las asambleas de zona en sus luchas particulares (de conflicto laboral). De la misma manera que para impedir desahucios han colaborado en solidaridad distintas asambleas de barrios, para acciones de conflicto laboral organizadas por asambleas de trabajadores también se debe apelar a la solidaridad de otras asambleas, ya sean de trabajadores o de zonas cercanas.


¿Sindicalista y a la vez participando en una asamblea del 15M en el trabajo?

El movimiento 15M no nace en un desierto. En España ha existido y existe una gran tradición de luchas sociales y producto de éstas existen muchas organizaciones en todos los ámbitos de nuestro país. Algunas mantienen su carácter reivindicativo y transformador, otras han sido asimiladas y han pasado a tener una actitud timorata y colaboradora con el status quo económico y político. Ya sean de un tipo o de otro, no podemos cerrar los ojos a esto y hay que considerar que en gran parte de los centros de trabajo de nuestro país existe alguna presencia sindical. Esto no lo debemos ver como un obstáculo. El movimiento 15M, en actual gestación y expansión, también tiene derecho a reproducirse allá donde sea necesario, y además vemos perfectamente posible convivir y compartir espacios con las organizaciones que ya existen. De igual manera que nuestro movimiento en los barrios y pueblos convive y comparte espacios con veteranas asociaciones vecinales sin conflicto ni rivalidad alguna e incluso en algunos casos con colaboración, planteamos una situación análoga para el ámbito laboral.

Y los afiliados sindicales, ¿podrían participar en una asamblea de trabajadores del 15M? El movimiento del 15M no es una opción partidista o sindical y debe mantener toda independencia respecto a partidos, sindicatos o asociación alguna. Esta cualidad ha sido garantía de su crecimiento y éxito. Pero esto no significa que se le deba prohibir la participación en una asamblea a una persona que a título individual se acerca al movimiento, por el simple hecho de estar afiliado a uno u otro sindicato. Lo importante es que las asambleas conserven su autonomía y sean soberanas, abiertas, con democracia horizontal y mantengan el espíritu asambleario. Manteniendo este carácter, todo el que quiera participar debe ser bienvenido. Incluso deseamos que aquellos sindicalistas honestos y combativos se animen a fortalecer este movimiento, ayuden con su valiosa experiencia y su necesario capital humano a desarrollar asambleas por todo el mapa productivo del país, dejando al margen estériles “etiquetismos” y enfrentamientos sindicales, y uniéndose con el resto de trabajadores (afiliados a otros sindicatos o a ninguno) a desarrollar la lucha trabajadora desde las bases. Vemos destacables en este sentido las posturas que sobre el 15M han mostrado algunos sindicalistas de base de CC.OO., al igual que otros guiños que han llegado desde otras organizaciones sindicales como la CGT, USTEA o la USO. Esperamos que estas simpatías se traduzcan en la voluntad sincera y honesta de potenciar el movimiento asambleario trabajador.


Funciones y alcances de una asamblea de trabajadores

Dentro del amplio abanico de funciones y temas de las que se dotan las asambleas del 15M, las de centro de trabajo o de trabajadores tampoco deben ponerse ningún límite. Hablemos y afrontemos todo lo que sea necesario y hagamos de la política un patrimonio de los ciudadanos en general y no algo restringido a ciertas organizaciones o líderes. Sin embargo, las asambleas de centro de trabajo marcan una diferencia, por estar recorridas por un asunto existencial y central para ellas: la situación laboral. En sus temas primordiales de discusión se abarcan problemas que van desde las condiciones laborales que hay en nuestro país (reforma laboral, seguridad en el trabajo, jubilación, pensiones, etc…) hasta los problemas concretos del centro de trabajo, del sector productivo o de los trabajadores componentes de la asamblea. Y obviamente en su forma de reivindicar y de actuar se presenta también el cariz laboral.

El hecho de no ser un sindicato no nos impide organizar protestas y formas de lucha en el trabajo, incluso llegando hasta la propia huelga. También en esto tenemos que romper con corsés y moldes en el ámbito laboral y no caer en el grave error de pensar que el derecho a organizarse, discutir y luchar en tu empresa está permitido única y exclusivamente a tal o cual sindicato. No. Es un derecho ciudadano, de todos los trabajadores y debemos ejercerlo.

Incluso mirando a horizontes más lejanos, el objetivo de organizar una huelga general, tema planteado en algunos debates de nuestro movimiento, sólo podría ser exitoso partiendo de un escenario de presencia consolidada en los centros de trabajo de nuestro país. No podemos pretender informar, agitar y movilizar al mundo laboral contando únicamente con movimiento asambleario en barrios y pueblos.


¿Y si empezamos ya?

Permítenos que cambiemos el estilo de redacción y ahora te tuteemos. Sí, y nos dirigimos directamente a ti, que nos lees: ¿y si hablas con tus compañeros del curro, de profesión o en paro, con aquellos que están cansados de esta situación, que sabes que simpatizan con este movimiento, con esos que han ido a alguna manifestación, que entran en los foros y redes sociales o incluso que han participado en alguna asamblea del 15M? Por ejemplo, en el momento del cafelito, del cigarrito fuera, en un descanso, en un hueco… ¿y si les planteas formar una asamblea de trabajadores? ¿Te parece algo iluso? ¿Crees que la gente pasa de todo, está en sus problemas y no se quiere pringar en estos asuntos? Hace pocos meses nadie daba un duro por la capacidad de respuesta y de movilización del pueblo español. Siendo el país con la tasa de paro más alta de la UE, éramos a la vez el menos luchador, el más sumiso. El país de borregos, vino y pandereta. Un país donde todo el mundo iba a lo suyo y nadie era capaz de organizarse y protestar. ¡¡Pues mira lo que se ha levantado, mira lo que es capaz de hacer ese mismo pueblo!! Medio mundo ha puesto los ojos en la revolución democrática comenzada. ¿Te parece entonces utópico que la gente responda y se formen asambleas en los trabajos? Creemos que ya ha llegado la hora de extender la explosión de democracia por el mundo laboral, por puertos y campos, por la administración y centros comerciales, por minas y fábricas, por bares y hoteles, por escuelas y universidades, por obras y talleres, por comisarías y cuarteles. ¿Quién dice que no se puede? Oye, compañera, oye, compañero, ¿y si empezamos ya?




Sobre esto,
Carlos Taibo, aquí, escribió:[...] Existe un acuerdo general sobre una de las carencias del movimiento: su escasa presencia en el mundo del trabajo.

Es, en efecto, una carencia importante, y creo que, además, se percibe como tal entre la mayoría de los integrantes del 15-M. Resulta innegable que la condición primigenia de éste -su naturaleza de movimiento interclasista que ha acogido mayoritariamente a jóvenes de clases medias en eventual proceso de desclasamiento- dificultaba un tanto su relación con el mundo del trabajo. Aún así, me parece que los vínculos con el sindicalismo resistente son fluidos y que la eventual convocatoria de una huelga general que afecte tanto a la producción como al consumo bien puede permitir que algunas de estas taras desaparezcan. Muchas de las posibilidades de acción del momento presente las recoge bien un documento que corre por ahí relativo a 'Asambleas en los centros de trabajo'.

Debo agregar que -y es un debate muy próximo- la presencia de inmigrantes en el 15-M es lamentablemente escasa. El movimiento muestra, por lo demás, una rotunda dimensión urbana que obliga a prestar atención con urgencia a su indispensable implantación en un mundo, el rural, que por fuerza tiene que ser objeto de muchas de nuestras inquietudes.



:arrow: Más información:


Re: Movimiento 15 de Mayo

Nota Jue May 10, 2012 2:08 am
Por el aniversario del movimiento de asambleas populares, dejamos un listado de cuentas de twitter para estar informados de las distintas celebraciones y otras actividades por venir.





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