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AMELIO, Gianni

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AMELIO, Gianni

Nota Vie Jun 08, 2007 8:42 pm
Gianni Amelio

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(Wikipedia | IMDb)


Comenzó en el cine como operador y ayudante de dirección de muchas películas, en su mayoría con Gianni Puccini. Debutó tras la cámara en 1970 con "La fine del gioco" y realizó varios documentales. Su película policíaca "La morte al lavoro" (1978) le valió el premio FIPRESCI del Festival de Locarno y el mismo año rodó "Effetti speciali". La crítica valoró mucho "Colpire al cuore" (1983), presentada en la Mostra de Venecia, y "Porte aperte", a partir de una novela de Leonardo Sciascia, obtuvo la nominación al Oscar por las interpretaciones de dos de sus actores. Los extraordinarios resultados artísticos de "Niños robados" (1991), ganadora del Gran Premio Especial del jurado del Festival de Cannes, "Lamerica" (1994) y "Così ridevano" (1998), León de Oro de la Mostra de Venecia, le han consagrado como un autor de valor absoluto y de alcance internacional.

Nacho Cagiga, en "La vida que pasa", en Miradas de Cine, nº 63, 2007, escribió:Pocos autores cinematográficos han sabido contarnos el paso de la vida como Gianni Amelio. Dentro de las diversas tradiciones que surcan la historia del cine, en muy contadas ocasiones se nos habla del transcurrir de la vida. Es relativamente fácil encontrar cineastas que nos hablan del paso del tiempo, como Andrei Tarkovski, o del la recuperación de la memoria, como en el caso de Alain Resnais. Hay cineastas del yo, cineastas de la cotidianeidad, cineastas del amor. Pero, aunque parezca lo contrario, apenas hay un cine que tenga como tema central el discurrir de la vida, el flujo, la corriente humana dentro del devenir de la historia, del mundo. La filmografía de Gianni Amelio es, a pesar de las convenciones narrativas de las que parte, una rara avis que nos habla de la huella profunda que la vida deja en las existencias individuales.

Amelio parte de un cine de género, tal y como se concibió en el Hollywood clásico, al que une unas inquietudes políticas y sociales heredadas del neorealismo de una parte, y de las preocupaciones proletarias tal y como pudieron ser formuladas en el último gran movimiento europeo que puso a la clase obrera en el centro del relato, el free-cinema. Así su primer film, La fine del gioco (1970), nos remite claramente a la obra maestra de este movimiento fílmico británico, esto es, La soledad del corredor de fondo (The loneliness of the long distance runner, Tony Richardson, 1962). El adolescente, el joven, el niño, suele ser el protagonista prototípico de su cine. Lo es por partida doble, tanto por su inocencia, su visión virgen del mundo, todavía no adulterada por los estereotipos sociales, y también lo es porque en este momento de la vida, el que va de la segunda infancia a la primera juventud, con la adolescencia como la edad paradigmática, es cuando una cosmovisión se va a configurar, y, a partir de ella, se hace explícita de qué manera vamos a entender la vida que nos vamos a encontrar a posteriori. Ese momento crítico, cuando se pierde la inocencia, cuando surge la rebeldía, cuando comprendemos que a toda luz le corresponde una sombra, es el que más parece enamorar a Gianni Amelio. Es por eso también que muchos de sus protagonistas adultos son en el fondo como niños mayores, que miran con los ojos abiertos una realidad que les desmonta sus expectativas, y con cuya escrutadora mirada denotan la perplejidad de la que nace la lucidez.

Otra característica de su cinema es el viaje iniciático. Prácticamente todos sus relatos están marcados por un viaje físico donde el desplazamiento, convertido a menudo en exilio, en migración humana para mejorar las duras condiciones de vida, nos da la clave de nuestra propia identidad, al ponernos en relación con otros seres humanos cuyas existencias se mueven al nivel más básico de la supervivencia material, como les ocurría a los albaneses de Lamérica (Lamerica, Gianni Amelio, 1994), a los chinos de La stella che non c'è (Gianni Amelio, 2006), o a los italianos del sur en Así reían (Così ridevano, Gianni Amelio, 1998). Pero lejos de renunciar a lecturas más complejas, tampoco renuncia a mostrar las diferencias habidas entre personas que situadas a un mismo nivel económico o social se encuentran mermadas por deficiencias psíquicas o físicas, como le ocurre al chico protagonista de Las llaves de la casa (Le chiavi di casa, Gianni Amelio, 2004). Este film me parece especialmente válido para hablar de cómo Amelio trabaja el paso de la vida y cómo ese transcurrir actúa sobre nuestros corazones.

La historia de Las llaves de la casa nos propone un recorrido dramático que cambiará no ya las relaciones entre el padre y el hijo discapacitado, sino que pondrá en crisis la propia manera de entender la vida del padre, al hacerse consciente su incapacidad para darle a su hijo un futuro en el que pueda desarrollarse felizmente. La estructura dramática de los films de Amelio suelen seguir un arco dramático que empieza con un posiciamiento de alejamiento entre los personajes relacionados, para pasar a un progresivo conocimiento de las diferentes partes, no exento de choques y confrontaciones, pero que poco a poco irá permitiendo una síntesis de los diferentes planteamientos, que acercará irremediablemente a los personajes hasta un momento en que la comunicación se hará posible, en el que la utopía de la felicidad y el amor humanos se materializarán pasando de la potencia al acto, para que a continuación, en un final que suele tener una dimensión catártica, se entrevea la imposibilidad de que ese estado de gracia comunicativo continúe, cuando los sistemas socio-económicos y/o morales en los que nos movemos nos sigan convirtiendo en enemigos los unos de los otros. Sin embargo, tras ese final en el que Amelio suele recurrir a las lágrimas o al doloroso reconocimiento de nuestras limitaciones ante el fatalismo que la propia vida conlleva consigo, sus films suelen regalarnos un pequeño atisbo de esperanza, ya muy mermado y relativizado, pero que permite seguir teniendo fe en el devenir que se abre ante nosotros.

Con Il ladro di bambini (Il ladro di bambini, 1992), Amelio llega a su máxima expresión. La estructura de este film corresponde perfectamente a la descripción estructural de la que hemos hablado. En primer lugar la relación entre el carabinero y los dos niños, a los que tiene que transportar por media Italia, es de frío distanciamiento. En la medida que el viaje avanza, metáfora de la vida que pasa, esa relación se torna compleja y vemos cómo aparecen ante nuestros ojos correspondencias de amor-odio, de comprensión e incomprensión mútuas, tal y como en el fondo todos nos relacionamos con la gente que vamos conociendo en nuestro propio devenir existencial. Al final, la conexión se producirá, en la medida que el conocimiento sincero de todos se vaya liberando de los prejuicios impuestos por todo un sistema de valores culturales, y se vaya cediendo en favor de la igualdad humana, de ese sustrato humano del que todos participamos vengamos de donde vengamos. El radiante día de playa que pasan los tres juntos, conformando esa pequeña familia que ninguno de ellos había tendido antes, y que les enseña que la soledad en la que se encontraban hundidos puede ser vencida, habrá existido realmente, aunque sea algo tan frágil como lo es siempre la felicidad humana. El hecho de haber tenido ese fragmento de dicha, empero, será irreversible, y aunque al final se encuentren tan solos como se nos ha mostrado al principio, ya sabrán que existe la posibilidad de vivir de otra forma, y que en gran medida dependerá de ellos, de su capacidad de rebeldía ante el implacable autoritarismo inherente a toda convención social.

En cualquier caso, y más allá de la ventana abierta por el cine de Gianni Amelio para que corra el aire de la comunicación deseada, lo que trasciende por encima de ello es la señal que el paso de la vida (la vida y nada más) deja entre nosotros. Esa dimensión metafísica, lo agridulce, la mezcla de melancólica serenidad, casi podríamos decir zen, que nos presenta Amelio al recrear esa impronta que nos define por el simple hecho de vivir, más allá incluso de las experiencias habidas, se encuentra referida siempre en su cine de una manera muy física, gestual, retratada a flor de piel de sus personajes, mostrada en miradas, caricias, abrazos, lágrias y sonrisas de complicidad. De todo ello nos hablan el abrazo final de Las llaves de la casa, como único consuelo que les queda a sus personajes protagonistas, o el abrazo que el carabinero le regala al niño que puede sonreir casi por primera vez con la llama de la fraternidad en sus ojos. No importa finalmente hasta qué punto estas manifestaciones son efectivas, sino que son, que forman parte de esa vida que día a día conformamos, convirtiéndose en la prueba visible de que la vida pasa por nosotros más que nosotros por ella, y que tan sólo en estos momentos podemos decir que verdaderamente nos hacemos eco de ella, que dotamos de sentido a aquello que virtualmente somos, seres atrapados en el transcurrir espacio-temporal de un flujo telúrico en el que nuestra responsabilidad moral, la que aceptemos cada uno de nosotros, delimitará nuestras vidas.

Esa es la diferencia que todavía podemos marcar entre un cinema como el de Gianni Amelio, más cercano a cineastas no europeos modernos como Abbas Kiarostami, Hao Hsiao Hsien, o clásicos como Yasujiro Ozu o Ritwik Ghatak, frente a otras posturas más intelectualoides (más pretendidamente "europeas") como las de Peter Greenaway, Lars von Trier o Michael Hanecke, incapaces de hablar a un nivel emocional más primario. Además, Amelio logra conseguir esto sin renunciar tampoco a la representación de la realidad más directa, más transparente, y sin tantas coartadas culturales y espectaculares como las de otros cineastas europeos incapaces de entender la poesía y el misterio que habita en la vida que pasa. Toda una lección si queremos que el cine europeo salga de ese decorado de cartón-piedra culturalista en el que parecen querer encerrarnos.





Filmografía

    Portada
    La stella che non c'è
    Largometrajes de ficción. (Italia, 2006)
    Dirección: Gianni Amelio
    Vincenzo es un ingeniero italiano en unos altos hornos cuya fundición ha sido comprada por una empresa china. Una máquina defectuosa, cuyo uso supone un peligro para los trabajadores, le llevará hasta China....
    Portada
    Le chiavi di casa
    Largometrajes de ficción. (Italia, 2004)
    Dirección: Gianni Amelio
    Víctima de un parto traumático, Paolo tiene una minusvalía física y mental, y debe viajar a un hospital especial en Berlín para seguir su rehabilitación....
    Portada
    Così ridevano
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1998)
    Dirección: Gianni Amelio
    Giovanni y Pietro son dos hermanos sicilianos que emigran a Turín a finales de los 50 en búsqueda del trabajo que en el Sur no existía. Giovanni, el mayor, ambiciona un gran proyecto, aparentemente superior a sus fuerzas: él, analfabeto, quiere que...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1994)
    Dirección: Gianni Amelio
    Dos especuladores italianos, Fiore y Gino, han proyectado un gran negocio en la Albania de 1991. Encuentran un hombre del lugar como socio local, que será un compatriota que ha perdido la memoria y cree de estar en Sicilia, preparado para emigrar...
    Portada
    Il ladro di bambini
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1992)
    Dirección: Gianni Amelio
    En un barrio de Milán habitado por inmigrantes, donde reinan la miseria y la degradación, Rosetta, de once años, es obligada a prostituirse por su madre. Descubiertos in fraganti por la policía, la madre y el cliente terminan en la cárcel, mientras...
    Portada
    Porte aperte
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1990)
    Dirección: Gianni Amelio
    Palermo 1936. El empleado fascista Tommaso Scalia ha asesinado a la mujer, a un superior y a un colega. Al proceso lo espera por lo tanto pena de muerte. El juez Vito Di Francesco combate, contra la oposición de todos, para impedir la pena capital...
    Portada
    I ragazzi di via Panisperna
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1989)
    Dirección: Gianni Amelio
    Explora un período en la vida de del físico nuclear italiano Enrique Fermi (1901-1954), ganador del Premio Nobel, que contribuyó al desarrollo del proyecto Manhattan para la bomba atómica después de diseñar el primer reactor nuclear que funcionó...
    Portada
    Colpire al cuore
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1983)
    Dirección: Gianni Amelio
    Emilio, el hijo de Darío, un profesor de izquierdas, es un adolescente introvertido que se siente celoso de la relación que hay entre su padre y sus ex alumnos. Cuando uno de ellos, Sandro Ferrari, es asesinado en un tiroteo, Emilio va a la policía...
    Portada
    Il piccolo Archimede
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1979)
    Dirección: Gianni Amelio
    El profesor Heines, un crítico de arte inglés que vive en Toscana en los años 30 con su familia, se da cuenta de la increíble capacidad intelectual de Guido, hijo de un agricultor y huérfano de madre. Estimulado por el estudioso, el chico demuestra...
    Portada
    La morte al lavoro
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1978)
    Dirección: Gianni Amelio
    Un joven se muda a un apartamento donde el anterior inquilino, un actor, acaba de suicidarse. Hay una sala cuyos armarios están llenos de objetos de teatro y carteles de películas antiguas...
    Portada
    Effetti speciali
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1978)
    Dirección: Gianni Amelio
    Original película de suspense basada en una novela de Huxley cuyos protagonistas son un viejo director de películas de horror y un joven cinéfilo...
    Portada
    Televisión. (Italia, 1975)
    Dirección: Gianni Amelio
    Documental realizado en el set de rodaje de Novecento de Bernardo Bertolucci . Amelio analiza a su manera algunas de las secuencias que Bertolucci estaba rodando. También hay declaraciones de Sterling Hayden, de Dominique Sanda y del director. Producido...
    Portada
    La città del sole
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1973)
    Dirección: Gianni Amelio
    La historia de Tommaso Campanella, filósofo y revolucionario del siglo XVII, que describió su utopía en La Ciudad del Sol...
    Portada
    La fine del gioco
    Largometrajes de ficción. (Italia, 1970)
    Dirección: Gianni Amelio
    Dopo la visita a un riformatorio in Calabria per un'inchiesta sulla devianza minorile, un giornalista televisivo fa un viaggio in treno col dodicenne Leonardo, da lui scelto come rappresentante tipico della categoria. Non...

Nota Mar Jun 12, 2007 6:52 am
Excelente filmografia y una presentacion muy atractiva.

Gracias.

Salud.



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