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MARTÍN PATINO, Basilio (1930-2017)

Aquí recopilamos toda clase de material relacionado con un tema o un director concretos.
Basilio Martín Patino


(Página personal | Wikipedia | IMDb)


Introducción

    [fuente] Nació el 29 de octubre de 1930 en Lumbrales (Salamanca). Sus padres, ambos profesores, eran de derechas y católicos y sus dos hermanos se dedicaron a la vida religiosa (su hermano José María, sacerdote, fue secretario del cardenal Tarancón y otra hermana es religiosa). Sin embargo, Basilio tomó un camino muy distinto, asumiendo posturas anarquistas que se verían reflejadas en su cine. Estudió en la Universidad de Salamanca, licenciándose en Filosofía y Letras, y posteriormente obtuvo el título de director-realizador por la Escuela Oficial de Cine de Madrid.

    Antes de dedicarse al cine realizó estudios literarios y escribió Calle Toro, antes Generalísimo, libro que fue finalista del Premio Biblioteca Breve, pero que el mismo autor no quiso publicar aunque se lo propusieron (por ejemplo, el historiador Manuel Tuñón de Lara lo quiso publicar en París). En sus comienzos, Martín Patino fue uno de los pioneros de la publicidad en España, pero su carácter independiente le hizo dedicarse a sus propios proyectos, siendo en 1953 cuando se acercó verdaderamente al cine, creando el cineclub de la Universidad de Salamanca y publicando la revista Cinema Universitario.

    En 1955 organizó en Salamanca las I Conversaciones sobre el Cine Español, conocidas como las Conversaciones de Salamanca, que habrían de tener gran resonancia en el futuro del cine del país. En el encuentro, cuyo cerebro fue Ricardo Muñoz Suay, se reunieron los mejores directores del cine español de la época.

    Tras dirigir varios cortometrajes, se licencia en la Escuela Oficial de Cine en 1961 con la película "Tarde de domingo". En 1963 realiza el cortometraje "Torerillos", que le supondría sus primeros problemas con la censura (el censor le pidió que retirara el humo de un tren argumentando que "ensuciaba el paisaje de Castilla-La Mancha ya de por sí feo"). Su gran éxito le llega tres años después con la película "Nueve cartas a Berta" (1966), que obtiene la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián; el encuentro con el público fue un éxito y la película estuvo en cartel, para asombro del propio Patino tras sus problemas con la censura, durante cien días.

    A partir de ese momento, Patino realiza una carrera alejada de los circuitos comerciales, destacando por los documentales "Canciones para después de una guerra" (1971), su obra de más éxito junto con "Nueve cartas a Berta" y en el que, mediante el uso de imágenes procedentes principalmente del NO-DO y canciones de la época ofrece un recorrido por la posguerra española; "Queridísimos verdugos" (1973), con entrevistas a varios verdugos de la época y a familiares de ajusticiados; y "Caudillo" (1974), sobre Franco. Estos dos últimos, como otras de sus obras, tuvieron que ser realizados de forma clandestina y sólo pudieron ser estrenados tras la muerte de Franco.

    Dentro de su militancia anarcosindicalista, participa en la Fundación Cultural de la Confederación Nacional del Trabajo.

    Su interés por la cinematografía de no ficción le lleva a explorar los territorios del falso documental, como el dedicado a la matanza de campesinos libertarios en Casas Viejas o "La seducción del caos" (1991), con Adolfo Marsillach. Destaca también su interés por las tecnologías audiovisuales, tanto las pioneras (posee una colección de zoótropos y linternas mágicas, instalada en la sede de la Filmoteca de Castilla y León) como las nuevas, lo que le lleva a investigar las posibilidades del vídeo desde su aparición, así como los recursos que la imagen en 3D, los videomuros o la edición informática pueden ofrecer al creador.

    En 2007 recibió el título de Doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca.

    En 2011 durante las revueltas ciudadanas del 15M inicia el rodaje de "Libre te quiero". Documental que se estrena en la Seminci de Valladolid en octubre de 2012 y que narra los acontecimientos ocurridos en Madrid durante mayo y octubre de 2011.

    En 2017 fallece en Madrid a la edad de 86 años tras una larga enfermedad degenerativa.

    Relacionados: "Martín Patino quiere regalar todas sus películas colgándolas en Internet", en Rebelión, 4 de mayo de 2007




FIlmografía

    :arrow: Imágenes sobre un retablo (1955)

    :arrow: Tarde de domingo (1960)

    :arrow: El noveno (1961)
    Portada
    Cine documental. (España, 1962)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Cortometraje sobre la vida y los sacrificios de los jóvenes maletillas que recorren incansablemente los caminos entre las dehesas salmantinas, donde pastan los toros bravos. Buscan una oportunidad para demostrar su valor en capeas y tentaderos...

    :arrow: Imágenes y versos de la navidad (1962)
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 1966)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Lorenzo es un estudiante salmantino, años 50, que acaba de pasar un verano en Inglaterra, donde ha descubierto otras formas de vida y otros horizontes, además de conocer a Berta, hija de un exiliado, por la que se siente atraído. A su regreso...

    :arrow: Rinconete y Cortadillo (1967)
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 1969)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    María pertenece a la alta burguesía y siempre lo ha tenido todo en la vida, hasta un marido brillante, culto; en definitiva, un intelectual de quien presumir...

    :arrow: Paseo por los letreros de Madrid (1968)
    Portada
    Cine documental. (España, 1971)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Radiografía implacable, emotiva, lúdica, de aquel tiempo, aquella posguerra. Una propuesta original, en complicidad con el espectador, juego de ritmos, imágenes y sonidos, sutiles asociaciones mentales, sin necesidad de recurrir a ninguna convención...
    Portada
    Cine documental. (España, 1977)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    De la mano de los tres verdugos existentes en la España de los primeros años setenta, se explora una zona particularmente oscura de la Dictadura. Más allá del alegato contra la pena capital, la película indaga en la historia personal de los tres...
    Portada
    Cine documental. (España, 1973)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Primer trabajo de montaje sobre el dictador. Desarrollando el método de trabajo puesto a punto en Canciones para después de una guerra, ahora ya en plena clandestinidad, el autor y su reducido equipo inician una intensa búsqueda de imágenes y sonidos...

    :arrow: Hombre y ciudad (1980)
    Portada
    Cine documental. (España, 1980)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Muestreo orientativo de la amplia gama de enfoques cinematográficos que contemplaron la guerra de España procurando en la manipulación de los materiales no ceder a la tentación de protagonizar nuevos efectos yuxtaponiendo, contrastando, omitiendo...
    Portada
    Cine documental. (España, 1982)
    Dirección: Basilio Martín Patino, José Luis García Sánchez
    Reflexiones en torno a una exposición sobre el Santo Oficio en España...

    :arrow: El nacimiento de un nuevo mundo (1982)

    :arrow: El horizonte ibérico (1983)
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 1985)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    La hija de un intelectual republicano muerto en el exilio regresa a su casa en un pueblo castellano para hacerse cargo del vasto legado cultural de su padre. Su vuelta supone el encuentro con una España diferente a lo que imaginaba. Los problemas...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 1987)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Hans, un realizador alemán, se encuentra en Madrid para hacer un programa de televisión sobre la capital y la guerra civil al cumplirse el cincuentenario de esta. Acompañado por Lucía, responsable del montaje, y por Goyo, su operador, recorre y graba...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, 1990)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Un crimen de apariencia pasional desencadena una investigación múltiple: mientras la policía trata de descubrir al culpable y los medios de comunicación dan a conocer diversos aspectos de la personalidad de los implicados, se reconstruye...
    Portada
    Cine documental. (España, 1996)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Falso documental que cuenta un reportaje sobre la preparación, a lo largo de todo un día, de un espectáculo/gala televisiva en homenaje a la poesía andaluza y la Generación del 27, que se emitirá en directo desde la abandonada Cartuja de Cazalla...
    Portada
    Cine documental. (España, 1996)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    La represión, por parte de las fuerzas del orden al servicio de la República, de una rebelión campesina de corte libertario en la pequeña localidad gaditana de Casas Viejas, en 1933, es reconstruida a partir de testimonios, documentos y películas...
    Portada
    Largometrajes de ficción. (España, Francia, 2002)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Rodrigo viaja a Lovaina en 1956 para estudiar Ciencias Políticas. Allí conoce al cura Camilo Torres, al que acompaña para reorganizar la guerrilla colombiana. Muerto Torres, y tras vicisitudes personales y políticas, Rodrigo se convierte en activista...

    :arrow: Homenaje a Madrid (2004)

    :arrow: Corredores de fondo (2005)

    :arrow: Fiesta (2005)

    :arrow: Capea (2005)

    :arrow: Espejos en la niebla (2008)

    Portada
    Cine documental. (España, 2012)
    Dirección: Basilio Martín Patino
    Arranca con la confluencia de los manifestantes del 15M en la Puerta del Sol (Madrid) y sigue la construcción de la Acampada Sol, una especie de ciudad paralela asamblearia. Después de dar fe de lo ocurrido, describe el final de la experiencia...

Nota Dom Ago 13, 2017 7:01 pm
Manuel Ligero, el 13 de agosto de 2017, en La Marea, escribió:Muere Martín Patino, cineasta de la juventud indignada
El director salmantino deja una filmografía que supo conectar, con medio siglo de diferencia, el hastío de los jóvenes antifranquistas con el movimiento del 15-M

Portada
Basilio Martín Patino durante el rodaje de 'Libre te quiero' . Foto: basiliomartinpatino.org

Basilio Martín Patino (Lumbrales, Salamanca, 1930) abrió y cerró su filmografía enlazando tres temas que serían los pilares artísticos de su obra: la poesía, España y la juventud. Nueve cartas a Berta (1966) empezaba con los versos del Españolito de Antonio Machado: “Ya hay un español que quiere/vivir y a vivir empieza”. Su primer largometraje contaba la historia de un joven que escribe cartas a su enamorada, hija de exiliados españoles en Inglaterra, explicándole cómo es el país que su familia dejó atrás. En 2011, con 81 años y tras una década de silencio, volvió a agarrar la cámara para rodar Libre te quiero, un documental sobre el movimiento del 15-M con los versos de Agustín García Calvo (y la voz de Amancio Prada) como leitmotiv: “Libre te quiero, como arroyo que brinca de peña en peña. Pero no mía”.

Su primera película hablaba del despertar de la conciencia del joven Lorenzo (Emilio Gutiérrez Caba), estudiante de Derecho en la Salamanca en los años cincuenta, y del revuelo que entre sus familiares provoca esta inesperada actitud. A través de una relación epistolar no correspondida, Lorenzo identifica el gran tabú (el hecho de que, efectivamente, hay dos Españas) y no puede comprender el conformismo de quienes le rodean en la vieja y tranquila ciudad de provincias. Ni tampoco el suyo propio: “Me entra la preocupación de no tener ninguna preocupación”. En el testamento cinematográfico de Martín Patino, ubicado geográfica y sentimentalmente en la Puerta del Sol durante la primavera de 2011, resuena el mismo descontento juvenil y el mismo anhelo: “Alta te quiero/como chopo que en el cielo/se despereza”.

Cineasta comprometido e inclasificable, Martín Patino ha muerto en su domicilio de Madrid tras luchar varios años contra la enfermedad de Alzheimer. Resulta paradójico y trágico que alguien que consagró buena parte de su obra a la preservación de la memoria histórica muriera perdiendo los recuerdos. Pero queda su cine, implacable y lúcido, para contarnos de dónde venimos, quiénes somos y adónde vamos. Todo ello quedó reflejado en su impresionante tríptico documental: Canciones para después de una guerra (1971), Queridísimos verdugos (1973) y Caudillo (1974). Aquel gran fresco de la España franquista sólo pudo estrenarse, lógicamente, tras la muerte del dictador. La exhibición de la primera fue programada en el Festival de San Sebastián y retirada antes del pase por la intervención del mismísimo Carrero Blanco. La otras dos las realizó en la más absoluta clandestinidad.

La trilogía sobre Franco, compuesta por canciones populares, entrevistas a los funcionarios del garrote vil e imágenes del NO-DO, desprendía una tristeza y una grisura escalofriantes. Eso éramos. O fuimos. O todavía somos, quién sabe. Una sociedad que canta sus desgracias en privado, que ve cómo son atropellados los derechos más básicos de sus vecinos, un pueblo instalado en el inmovilismo y el miedo a la violencia del Estado, a la porra, al paro y al exilio. Por eso resulta tan gratificante que, antes de ser golpeado por la enfermedad, Martín Patino rodara Libre te quiero.

“Filmar el 15-M significó fotografiar la alegría”, explicaba en una entrevista con eldiario.es. “Sol era una plenitud total, inesperada. Una propina de la vida. Había vivido algo parecido otras veces, pero no igual”, decía aquel joven octogenario, soñando seguramente con la posibilidad de otra España.

Como promotor de las Conversaciones de Salamanca (1955) demostró que otro cine, diferente del oficial en aquellos años, sí era posible. Su generación (Mario Camus, Carlos Saura, Miguel Picazo, Manolo Summers) fue una suerte de Nouvelle Vague a la española, artesanal, sin un París que los inspirase y anclada en la sórdida realidad española. Como militante, no tuvo reparos en estampar su firma en la Carta de los 102 intelectuales enviada en 1963 a Fraga, entonces ministro de Información y Turismo, para protestar por la represión y las torturas a las que estaban siendo sometidos los huelguistas de la minería asturiana. Su nombre figura en aquel documento como ejemplo de una generación que enlazaba la memoria republicana con la Transición democrática: Aleixandre, Bergamín, Buero Vallejo, López Aranguren, Gabriel Celaya, Salvador Espriu, los hermanos Goytisolo, Caballero Bonald, Gil de Biedma, Carlos Barral, Juan Marsé, Fernán Gómez, Paco Rabal, Román Gubern…

Quizás lo que distingue a Martín Patino entre todos ellos es que él fue joven hasta el final. Se movió al margen de la industria y presentó siempre apuestas audaces en el terreno artístico e intelectual, saltándose a menudo las convenciones que dividen realidad y ficción. Así lo hizo en Madrid (1987), la historia de un periodista extranjero que llega a la capital para rodar un documental sobre la Guerra Civil, y en Andalucía, un siglo de fascinación (1996), una serie sobre los mitos andaluces que tocaba, entre otros temas, el episodio de los Sucesos de Casas Viejas, en una narración que mezclaba los archivos reales con el falso documental. En este sentido, no se parecía a nadie. Hacía un cine ‘raro’ que, a la postre, terminó marginándolo a la hora de los premios. Aunque eso no parecía importarle. Siguió trabajando hasta sus últimos días de lucidez como lo había hecho siempre, de forma casi underground, con un equipo muy reducido de colaboradores, en la sala de montaje de su casa del Madrid de los Austrias, tomando el pulso de la calle, enamorado de la gente y, como buen anarquista, siendo incrédulo con el poder.


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