Algunos comentarios de compañeros en DXC
Vertigo escribió:
Si no me equivoco éste documental se pasó hace algo más de un año en TV, con ocasión del 34 aniversario de la muerte del Che.
Como Ciro Bustos reside en Suecia es él uno de los principales protagonistas. Él cuenta su verdad: cargó como chivo expiatorio con la muerte de su paisano y líder guerrillero. Aunque el verdadero culpable, que se muestra reacio a aparecer ante las cámaras es el otrora admirado Regis Debray, quien con su poco agunte ante los rigores de la selva chaqueña de Bolivia, precipitó primero su caída y luego la del propio Guevara, cantando más que Los Tres Tenores juntos, en los interrogatorios de los milicos bolivianos.
El cobarde que ejecutó al Che y que no pudo ni mirarle a la cara, tampoco se atreve ahora a mirar a la cámara. En cambio ese cretino de espía de la Cía, al que no vale la pena ni nombrar, si que se marca el rollo patatero, de decir que hasta el Che le dio la mano... Serían las dos manos que le cortaron y que hoy se hayan aún vergonzosamente metidas en formol en Langley, en los cuarteles de la Cía.
Chacoterox escribió:
Aunque es un tanto escatologica la discusion, tenia entendido que las manos del Che se encontraban en Cuba, junto con el resto de su cuerpo hallado en un aeropuerto boliviano un par de años atrás.
En todo caso, me bajo el reportaje.
dersu-uzala escribió:
Subscribo todo lo escrito por Vertigo, la emitieron en la 2. Solo decir que no es el mejor documental sobre el Che que he visto, pero pone a Regis Debray y a Ciro Bustos en su sitio. (Creo recordar que el ejecutor del Che tenía en la culata de su pistola un mechón del Che; se retrata a si mismo en el documental.)
Vertigo escribió:
Citar:
Aunque es un tanto escatologica la discusion, tenia entendido que las manos del Che se encontraban en Cuba, junto con el resto de su cuerpo hallado en un aeropuerto boliviano un par de años atrás.
Chacoterox:
No creo que el tema tenga nada de escatológico, sino es porque te hacen vomitar los métodos fascistas de la Cía, que aún siguen hoy practocando con total impunidad en Irak, Guantánamo y otros sitios.
Cuando fue capturado el Che, fue la CIA quien dio la orden de que fuera ejecutado. Eso sí, como no había tiempo que perder le amputaron las manos para analizar en Virginia las huellas digitales. Uno de los numerosos estafadores bolivianos que viven de la memoria del guerrillero llamado Arguedas dijo que las tenía en su poder y las enseñaba a quien quería, previo pago de 50 pesos.
El amputado cadáver fue enterrado en un descampado y sólo la tenacidad y los conocimientos de unas pocas personas lograron hallarlo, analizarlo y exumarlo en 1997.
Esperemos que las dos nuevas películas sobre el médico guerrillero protagonizadas respectivamente por Eduardo Noriega y Benicio del Toro (esta última dirigida por Steven Soderbergh y con Javier Bardem) sean más fieles a la verdad histórica que las anteriores.
adelante