Duarte escribió:
Simplemente jugar no existe. La no-ideología, tampoco. Nuestro mundo social, red de relaciones, está proyectado, construido, dirigido, programado, mediado según un interés translúcido (se palpa, pero no se ve). Los videojuegos, forma organizada de ocio en el capitalismo avanzado, son tan ideológicos como cualquier otra mercancía.
Por eso no cabe atribuirles inocuidad. No me estoy refiriendo a los trastornos en los usuarios, sino a que la lógica del videojuego ya está trastornada, ya es síntoma, de una nueva forma de socialización basada en la atomización, en la fragmentación, en la individualización.
Depende
Duarte, como en cualquier medio de expresión cultural de masas, hay de todo.
Hay videojuegos con una carga ideológica bien definida, a veces bajo premisas de la CIA, ganas si eres el individualista mas cabrón del videojuego, si el enemigo es un zombie, o un nazi, o un extraterrestre, o la policía o las bandas rivales carece de importancia, la premisa es sobrevivir. O salvar a la pobre y necesitada mujercita de las garras de... (Tomb Raiders aparte).
Está claro el modelo social que propugnan estos videojuegos, pero tampoco hay que olvidar que hay follones cíclicos porque en el GTA te lías a tiros en medio de la calle, unos follones que nunca aparecen a causa de los tiros reales en los que se basa el videojuego.
Alarmismo, hipocresía.
Éste es uno de esos frentes, no empatizas con la empresa que gana un dineral y tampoco con la asociación de padres preocupados.
Pero hay también juegos que no tienen nada de violentos, los de estrategia (también según cual), los deportivos, los "de coches", las plataformas, los puzzles... Hay más cera de la que arde.