RebeldeMule

Balada triste de trompeta (Álex de la Iglesia, 2010)

Drama, comedia, suspense; a veces a caballo entre la ficción y la realidad, pero siempre cine para pensar con sentido crítico lo social.
Balada triste de trompeta
Álex de la Iglesia (España, 2010) [107 min]

Portada
IMDb
(wikipedia | filmaffinity)


Sinopsis:

    Año 1937. En plena guerra civil, tropas republicanas irrumpen en un circo, durante el espectáculo, para reclutar a sus empleados para luchar contra las tropas fascistas. Así da comienzo esta peripecia en que Javier (Carlos Areces) y Sergio (Antonio de la Torre), dos terroríficos y desfigurados payasos, se enfrentan a muerte por el ambiguo amor de una bailarina (Carolina Bang) durante la era del franquismo.

Comentario personal:

    Efectivamente, en una web de descarga directa he encontrado esta genial película, dirigida por Alex de la Iglesia y con un argumento y unas escenas SORPRENDENTES. Es todo un apocalipsis sobre la guerra civil y el franquismo, absolutamente recomendable. Soy nuevo en el foro, así que lo siento si he colgado mal las imágenes o algo, xd. Espero consejos y aportes, ¡saludos!

Libroscinecómic, en twitter, el 24 de julio de 2017, escribió:Tiene altibajos pero nadie le negará tener un estilo propio cargado de fetiches y referencias pop como "Kojak" o el homenaje final a "Spiderman".


Ficha técnica

    Guión: Álex de la Iglesia.
    Música: Roque Baños.
    Fotografía: Kiko de la Rica.

Reparto:

    Carlos Areces, Antonio de la Torre, Carolina Bang, Santiago Segura, Sancho Gracia, Manuel Tejada, Manuel Tallafé, Alejandro Tejería, Fernando Guillén Cuervo, Enrique Villén, Terele Pávez, José Manuel Cervino, Gracia Olayo, Luis Varela, Joaquín Climent, Juana Cordero, Raúl Arévalo, Fran Perea.




DVDRip VO - AVI
detalles técnicos u otros: mostrar contenido
Calidad: DVDRip (Fuente de un DVD)
Formato: DivX
Idioma: Español
Duración: 01:40:58
Dual: no
Bitrate: 223 kb/s
Códec Video: XviD
Contenedor: avi
Resolución: 680x288
Códec Audio: MP3 48000 Hz 128 kb/s
Framerate: 25.000 fps





DVDRip VO - AVI
detalles técnicos u otros: mostrar contenido
Datos del archivo:
Idioma: Español
Calidad: DVDrip
Resolución: 720x304
Formato: AVI
Tamaño: 1,16 GB





HDRip 720p VO - AVI
detalles técnicos u otros: mostrar contenido
Calidad: HDRip (Fuente de vídeo en Alta Definición)
Formato: DivX
Idioma: Español
Duración: 01:40:58
Dual: no
Bitrate: 2317 kb/s
Códec Video: XviD
Contenedor: avi
Resolución: 720x304
Códec Audio: AC3 5.1 48000 Hz 448 kb/s
Framerate: 25.000 fps





:str: Reproducción:



[ Add all 2 links to your ed2k client ]
La anarquía es la más alta expresión del orden.

¡Viva la anarquía!

Nota Dom Feb 20, 2011 10:17 pm
jokinm escribió:Soy nuevo en el foro, así que lo siento si he colgado mal las imágenes o algo, xd.

A decir verdad, tenemos una ley no escrita que pone reparos a los screeners de cualquier tipo, ni para el audio. Tampoco somos muy amigos de webs que ganan dinero con publicidad ofreciendo contenidos subidos por usuarios anónimos. Malas compañías :D

Bienvenido, jokinm, pero es pronto para la trompeta, ya caerá un DVDRip.

Nota Dom Feb 20, 2011 10:30 pm
Oki, siento los fallos, aunque acabo de verla entera y tiene el audio perfecto, ya que ademas es la copia que echaron para el pase de los goyas (pone que es una cinta para proyectar en la academia, xd) aunque otra vez tratare de no ser tan impaciente..

Siento lo de la web esa pero era solo para que no me acusen luego de aprovechar links de otros y tal, no volvera a ocurrir...

Gracias, a seguir publicando cine.
La anarquía es la más alta expresión del orden.

¡Viva la anarquía!

Nota Dom Feb 20, 2011 11:02 pm
Screener o no, aquí va un agradecimiento. Más adelante habrá oportunidad de renovar el enlace con otro de mejor calidad.

A decir verdad, tenemos una ley no escrita que pone reparos a los screeners de cualquier tipo, ni para el audio. Tampoco somos muy amigos de webs que ganan dinero con publicidad ofreciendo contenidos subidos por usuarios anónimos. Malas compañías :D

Ivanjoe... para que sea ley, tiene que estar escrita... ;) Habrá que ponerse con la redacción de algunas pautas que ayuden a los colaboradores a desenvolverse en la casa común.

Nota Lun Feb 21, 2011 1:05 am
:arrow: Ver: Tertulia 9 de La Tuerka: "La Guerra Civil en el cine. Una balada triste" (TeleK, 27 de enero de 2011)





fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/bala ... s-concavos



Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia

España, el franquismo y las tetas de Carolina Bang



Pablo Iglesias Turrión

Kaos en la Red | 2 de enero de 2011




[Este artículo contiene spoilers]



imagenEscribía esta mañana en mi muro de facebook un viejo amigo ácrata que le escandalizaba que los soldados de Líster que aparecen en esta película llevaran pañuelos rojinegros. Ayer, tras verla en los Princesa con algunos amigos de la facultad, se apuntaban otras carencias de documentación histórica como que se mencione la Audiencia Nacional en 1973 o como que Franco, ya muy debilitado por el parkinson en aquellas fechas, aparezca cazando con cierta destreza.

Lo que no termino de explicarme es por qué a mis amigos, después de ver a un payaso combatir a machetazos contra varios soldados del ejército de Franco, les cueste tanto encontrar una politicidad en el filme no sujeta a criterios de rigurosidad histórico-política. Pareciera como si el cine no pudiera ser político si no trata de ubicarse dignamente en el centro de debates políticos o historiográficos serios. Y aquí es donde envido a la mayor y digo que el cine más capaz de generar imaginarios políticos no es necesariamente el que pretende resultar verosímil a través de estéticas documentales o apariencias de rigurosidad histórica.

Si hay un director que en este país ha tratado “el problema de España” ese es Álex de la Iglesia. Que lo haya hecho además desde un estilo muy personal de comedia negra capaz de combinar lo mejor de las formas narrativas del cine hegemónico estadounidense (la road movie, el western, la ciencia ficción, etc.) con el esperpento valleinclanesco de los filmes de Buñuel, el sainete radicalizado de Berlanga y Azcona o el landismo de los 70, es precisamente lo que hace de de la Iglesia un director políticamente interesante.

La representación irónica de lo español como algo feo, cutre, provinciano y franquista es la clave de la estética grotesca del director vasco que preside la academia española de cine. A ello se le añade (con la excepción de “La Comunidad” donde se atreve a empoderar a una mujer) un tipo de masculinidad reprimida y pajillera, eminentemente hispánica, muy presente en sus filmes. En el que nos ocupa, los volúmenes exuberantes de Carolina Bang y su columna de trapecista pornográficamente arqueada (que acabará por romperse al caer de la cruz de los caídos), cumplen precisamente esa función de representar lo español como el deseo de dos tetas (no hace falta citar el conocido y castizo proverbio).

Partiendo de esta base constituida por el conjunto del cine del director bilbaíno (con excepción de “Los crímenes de Oxford”) es como podemos analizar lo que de político tiene "Balada triste", con sus virtudes y defectos.

Entre los segundos destacan el guión y los homenajes un tanto forzados a sí mismo y al cine español. Nos encontramos con una trama sencillamente infumable, incapaz de construir una coherencia narrativa mínima, imprescindible para que el cine sea cine, que no se compensa ni con los efectos especiales, ni con la violencia tarantiniana ni con las autoreferencias (sobre todo a la insuperable “El día de la bestia” y a “La comunidad”) o con los homenajes a filmes como “Los santos inocentes”, “Operación Ogro” o “La escopeta nacional”.

En términos políticos, la mayor crítica que entiendo puede merecer la película es el manido mensaje pesimista de las dos españas destinadas a la desgracia de enfrentarse y autodestruirse (“la culpa no es nuestra, es de este país”, dice uno de los personajes). Si en las, cobardes donde las haya, “La vaquilla” del finado Berlanga y “Soldados de Salamina” del menor de los Trueba, la patria es representada por la vaca muerta en medio del campo de batalla y por la mujer invisible con la que el soldado baila "Suspiros de España", en "Balada triste" no se va mucho más lejos y España se objetiva en la trapecista que interpreta la voluminosa (a la par que plana en el acting) Carolina Bang, cuya muerte sella la desgracia de los dos payasos, el triste y el malvado (las dos españas).

Sin embargo, si ignoramos la trama y la infame visión reconciliadora (los dos payasos llorando juntos al final) y nos permitimos disfrutar de ciertos pedazos del filme, nos encontramos con detalles políticamente muy valiosos.

Los primeros minutos son geniales. Ver a la XI división de Líster, en 1937, nada menos que intentando militarizar un circo (“no bastan cojones para ganar la guerra, hace falta disciplina”, dice el capitán del ejército popular interpretado por Fernando Guillén Cuervo), aporta, desde lo grotesco de la estética, mayores destellos de inteligencia sobre los debates en el bando antifascista durante la guerra civil que el maniqueísmo de Ken Loach en su magnifica “Tierra y Libertad” o en cualquier otro filme sobre nuestra guerra.

Si Ken Loach utilizaba el falso documental para dar verosimilitud a su orwelliana visión de la revolución española, de la Iglesia se atreve con el documento audiovisual real y vemos imágenes del Nodo que contribuyen con una eficacia digna de elogio al retrato esperpéntico de España. Los espejos cóncavos del callejón del gato aparecen en esta película como la televisión franquista vista por el espectador actual.

A Juan Carlos Monedero, en la discusión de anoche, le ofendía lo que juzgaba como un tratamiento irrespetuoso del horror de los prisioneros antifascistas en el Valle de los Caídos. No estoy de acuerdo. Se trata de la primera película de ficción en la que vemos a los perdedores construir el monumento de la vergüenza así como a un joven héroe (el niño que será el payaso triste) que lo ataca con dinamita. Si en algo hay que criticar a de la Iglesia en su tratamiento de la Cruz de los caídos es en que no nos da el placer de contemplar su destrucción, de verla caer (como en "El día de la bestia") sobre curas, caciques, grises y guardias civiles.

Otro gran momento de la película es la voladura de Carrero. De la Iglesia se atreve a cruzar a su payaso con el mítico comando de ETA quinta (“Y vosotros, ¿de qué circo sois?”). Si nos fijamos en la imagen fugaz del comando, vemos que la juventud y belleza de sus integrantes contrasta con el feísmo general de los personajes patrios, algo difícil de encontrar en cualquier representación contemporánea (por ficcionalizada que esté) de la lucha armada durante el tardofranquismo.

Destacaré por último la recuperación que hace de la Iglesia de un mito de la cultura franquista y postfranquista: Raphael. Su "Balada triste de trompeta", procedente de "Sin un adiós" de Vicente Escrivá, es la mejor manera de sintetizar en clave irónica la impronta del pesimismo regeneracionista en las visiones sobre el pasado de España. “Balada triste de trompeta por un pasado que murió, y que llora y que gime como yo... llorando recordando mi pasado”.

En definitiva, una película desigual, con una trama deficiente pero con momentos memorables que refuerzan la comedia negra de Álex de la Iglesia como lenguaje estético crucial, a medio camino entre el esperpento y el sainete del cine español y el ritmo hollywoodiense, para discutir y representar la identidad española.


---

Puntuación general: *** (sobre 5)
Interés político: **** (sobre 5)

Nota Lun Feb 21, 2011 1:48 am
fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/bala ... -trompetas



Balada airada de una triste película (sin trompetas)



Juan Carlos Monedero

Kaos en la Red | 4 de enero de 2011




imagen(Esta reseña contiene “spoilers”, esto es, te cuenta argumentos de la película que pueden estropearte la sorpresa si vas a verla)


Resulta difícil pensar en una película donde se hagan bromas con el gueto de Varsovia. Donde, por ejemplo, salga un rabino, o quizá también un payaso, bien maquillado y bien ridículo con, pongamos, una lanza, y transfigure su condición de poco talentoso payaso con la de asesino en serie, y en una secuencia de baile tipo MTV, asaetee nazis sin rostro a diestra y siniestra (sobre todo a siniestra). O una película sobre el fascismo en Yugoslavia, Italia o Francia, donde se repartan culpas entre la resistencia francesa y la Gestapo, porque se supone que unos y otros están genéticamente condenados a enfrentarse, que basta mirar la historia oficial, mientras la pobre Alemania (o Francia o Italia), representada por una matrona, o por una puta con mala conciencia (con o sin tetas gordas), sufre por la inconsciencia de sus hijos que no terminan de quererla como corresponde, aunque también queda abierto que su mala suerte puede tener que ver con su mala cabeza, o porque nos ha salido la madre un poco golfa, que ahí tampoco hay claridad.

Hay cosas que en otros pagos, con mayor conciencia cívica, no pasan, o sí pasan (pensemos en la Italia de Berlusconi), pero se monta un poco de cirio porque hay una porción de ciudadanos que lo son y no aguantan cualquier gilipollez, aunque venga de Berlusconi. Incluso Tarantino (Tarantino, ese que se hace unas risas porque a un matón se le escapa un tiro y le vuela a un negro los sesos y los desparrama por el salpicadero del coche), en "Malditos bastardos" (una referencia fallida y constante en esta sucesión de cortos mal hilados de Álex de la Iglesia) no reparte culpas entre los nazis y los aliados, respetando ese patrón que dice que los nazis fueron lo suficientemente bichos como para no hacer muchas bromas (¿o recordamos también "To be or no To be" de Lubitsch, como una manera de tocar el tema sin meter la pata?). Pero parece que el franquismo, ese que aún tiene a 120.000 demócratas enterrados en cunetas, es más fácil explicarlo con chanzas que con análisis. Pese a que aún esté pendiente la película sobre la guerra civil o sobre las razones de aquella guerra. La izquierda, con sus muertos en los caminos, decidió representar en el cine la reconciliación (con muy escasas salvedades, como "Canciones para después de una guerra" o "El largo verano del 36"), repite el esquema de los dos bandos condenados a enfrentarse y prefiere la comedia a la tragedia para ofrecer una explicación (¿recordamos también la patética "La vaquilla", del maestro Berlanga, un incomprensible manchón en su carrera?).

Pero que la película sea fallida en el tratamiento metafórico de las dos Españas (algo que, quizá, ni siquiera estuviera planteado, y sean los sesudos analistas quienes quieren ver más allá detrás, dejándose el director querer con el asunto), digo, más allá de que hubiera aquí una fallida voluntad de continuar el aserto de Larra (“Aquí yace media España víctima de la otra media”), el sumatorio de escenas que es esta "Balada triste de trompeta" tiene, cuando menos, una decena -una decena larga- de fallos que no la acreditan siquiera como película. Sin exhaustividad, y habiendo ido al cine a pasar un buen rato –lo que no fue el caso-, recuerdo los siguientes por si acaso sirviera para acrecentar ese conciencia cívica y esa manera de mirar el cine que nos puede hacer un poco más exigentes:

1. Los personajes no tienen consistencia. Cambian su carácter sin razón alguna, de manera que es imposible saber qué van a hacer en la siguiente escena. No es que sea cine fantástico o políticamente incorrecto o una exacerbación de caracteres hispanos (como en otras muy buenas películas de este director), sino que es un disparate de quien no respeta las reglas del cine (como un pintor que pintara sin pintura o un escritor que negase la sintaxis). Los personajes pueden –y así ocurre casi todo el rato- salir por peteneras. No hay nada que permita recomponer el relato ni seguir la trama (tal es la inverosimilitud), así que podría alguno de los payasos salir volando, hablar con Tutankamon, tomarse un vermú con Viriato o viajar a la luna. Y ser un ratito bueno y un ratito cabrón, como los personajes de Falcon Crest. Si tienes memoria de pez (que ni los peces la tienen), pues te olvidas cada cinco minutos de lo anterior y vas tirando. Pero, ¡ay si te da por pensar un poquito!

2. Y si los personajes no tienen consistencia, las situaciones tampoco. Resulta que al payaso triste le da una paliza el payaso gracioso con un martillo. Tal es la brutalidad, que lo llevan al hospital y le diagnostican hemorragia interna y varias costillas rotas. Uno, sensible ante los males del cuerpo, se descoloca cuando ve que el payaso en coma decide marcharse, arrancar los tubos y, con costillas rotas y todo, salta verjas, corre que te las pelas o cruza riachuelos camino de no se sabe bien dónde. Cuando no hay coherencia, es muy difícil establecer un diálogo con el espectador, a no ser que éste, voluntaria o involuntariamente, se lobotomice.

3. La estructura está hecha de cortos sin hilo alguno entre ellos (herencia, supongo, de los orígenes, esto es, de la magnífica "Mirindas asesinas" que, por fortuna, no pretendió convertir en un largo). Vistos en solitario, algunos, pocos de esos sketchs, pueden tener su gracia (como llevar a un accidentado al veterinario montado en un elefante asesino –animal extraño a semejanza del rinoceronte de Fellini-. O que unos payasos escalen la cruz del Valle de los Caídos detrás de una señora jamona. O que un tipo viva desnudo en el bosque. O que un payaso pregunte a los ejecutores de Carrero Blanco de qué circo son. Pero sigue faltando el hilo y la coherencia. Pretender que eso tiene algún sentido en el contexto de la España de 1973 es, muy al contrario, una falta de consideración. Y no funciona siquiera como retruécano. Sólo se ve algo cuando lo pone el espectador. ¿Y qué van a poner los que no nacieron en esa época? Algo que no pasa en "El laberinto del fauno" (los extranjeros interpretan mejor nuestra historia que nosotros mismos. Triste país que en 2011 aún sigue necesitando hispanistas), donde lo fantástico es una lectura paralela de lo real, y no una rayada anfetamínica. Seis cortos son seis cortos, no una película. Aunque pulpo, cuando eres presidente de lo que sea, sirve para interlocutor internauta, animal de compañía o cobrador del frac de la SGAE. Dudo bien mucho que a un primerizo le permitan estas desbarradas. Y tampoco se debieran permitir a quienes han hecho buen cine antes (como "El día de la bestia" o "La comunidad"). ¿Perdemos la perspectiva cuando nadie puede decirnos: te estás pasando?

4. Los anacronismos son constantes, al tiempo que se hace el truco fácil -usado por Loach en "Tierra y libertad"- de cruzar la película con documentales para dar sensación de verosimilitud. Llamar a los grises maderos, hablar de la Audiencia Nacional –como señala Pablo Iglesias-, que aún no había sido creada, usar armas que no son de la época, colocar a Franco en ese año de 1973 con la salud suficiente como para ir de cacería. ¿Y el Rey? Porque ya teníamos rey por esas fechas. ¿No encajaba bien entre tanto payaso, incluido un Franco viejito sentimental? Mira que Rey vestido de Rey da mucho juego… Pero en una película de payasos de fin del franquismo, mire usted, no sale el rey. ¿No es suficientemente payaso? Mira que sale con muchos modelitos diferentes en esas fechas (de marinero, de tierra, de negro, de frac). Pero igual si sale el rey no vas a los Oscar. Vamos, que de documentación cero, cuando, al mismo tiempo, está pidiendo al espectador durante toda la película que comparta algunas claves históricas (no se inventa una historia, sino que recrea hechos históricos e insiste en ello) sobre las cuales el mismo director hará las aclaraciones pertinentes, para al final saltarse las claves cuando le sale de la academia (haz una película de dibujos animados, pero no pidas complicidad para unas cosas y para otras te pasas los acuerdos por el arco de los Goya).

5. Es un insulto presentar al circo –esto es, a la cultura- como ajeno al conflicto entre el fascismo y la república en España. Uno de los payasos grita, después de un bombardeo franquista y cuando están a punto de entrar los fascistas en Madrid, que es un payaso y que no tiene nada que ver con la guerra. Mentira. O aparece un ridiculizado Líster, con maneras de fascista (y bien cicatriceado), reclutándoles a la fuerza y amenazándoles con pegarles un tiro, cuando la cultura se volcó con la República desde el primer momento sin necesidad de violencia. Presentar así a un personaje histórico de tanta relevancia durante la guerra civil es bien triste. ¿Necesitaba ponerle nombre y apellido? Vamos, que cuando quiere hacer algo, el director lo hace. Lo contrario sería engañarnos.

6. Es un insulto sacar a una mujer de las filas republicanas (en el reclutamiento del circo), cuando estuvieron, de mil maneras diferentes, combatiendo en el frente. Es consistente con el papel que se le entrega a la mujer en la película. En conclusión, se niega el papel de las miles de mujeres que murieron defendiendo Madrid en el frente, y todo por hacer un chiste malo sobre la mujer barbuda del circo a la que un miliciano ha confundido con un hombre. Gracia, ninguna.

7. Las obras del Valle de los Caídos se representan de manera ridícula. Y ni al Cela encubridor de La colmena se le hubiera ocurrido dejar libre a un miliciano que hubiera hecho bajas en el combate, como hace con el payaso Santiago Segura. O que un niño se pasee todo contento para arriba y para abajo. ¿O es que a los niños hijos de republicanos no les hicieron pagar el pecado de sus padres? ¿Recordamos también a las Trece Rosas?

8. Las mujeres en la película son, como decía, todas ridículas: maltratadas a las que les gusta que les peguen, traidoras, mujeres sometidas a sus maridos, mandonas encabronadas, en definitiva, malos bichos… Bueno, es la visión de Álex de la Iglesia que, supongo, le gustará a su amigo Santiago Segura. Cómo no recordar "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto". Pero las comparaciones son odiosas.

9. El sexo en la película tiene un tratamiento americano. ¡Cuidado con que se vea un pezón! Pura gringolandia. Puedes poner al macho follándose a ¿la puta? contra un cristal con toda la violencia que resiste la ventana, o al trasluz de una lona, pero, eso sí, que no se le vea un pezón que me la clasifican X y no voy a los Oscar. Un sexo con lascivia y violencia pero sin sexo. Casi creacionista. En cambio, malos tratos que no falten, patadas en el vientre incluidos. ¿Academia de cine? ¿De dónde, decías? Lo más coherente es Raphael, que, como es yerno de Bono, algo de rollito catolicón le presta al asunto.

10. Presentar la guerra civil como un conflicto genético es de lo más triste de la película. Pío Moa por lo menos tiene el coraje de decir que la culpa era de los rojos. Y encima, al final, cuando España muere, envuelta, cómo no, en el rojo de la bandera, no en el amarillo -aunque eso de que es España, insisto, lo tenemos que poner nosotros, que De la Iglesia no da muchas pistas y España no suele tener los ojos verdes-, las dos Españas enfrentadas, ante el cadáver de la patria, se reconcilian en el furgón de la policía (gran sitio para que se reconcilien las dos Españas). Vamos, váyase usted un poquito de paseo, Sr. De la Iglesia.

11. Las metáforas son vulgares y, si no lo pillas, la música te lo recuerda como si fueras un/una descerebrada (ahora te emocionas, ahora te asustas, ahora te excitas). Música para adolescentes que necesitan que les ayuden a entender las cosas. Las metáforas, digo, patéticas: como España está en ruinas, el circo –que se supone que está muy bien– actúa todo el rato en ciudades derruidas; los payasos, como las dos Españas, son muy feos y se agreden a sí mismos (¿así que la República, la edad de plata de la cultura española, con Lorca, Buñuel, Alberti, Altolaguirre, Juan Ramón, León Felipe, Ortega, María Zambrano, Victoria Kent, Miguel Hernández y mil más, se agredieron a sí mismos? Basura, Álex de la Iglesia, basura. Por eso, la España del fin del franquismo la sitúa en los puticlubs y no en las huelgas o las manifestaciones de estudiantes universitarios. Qué gran retrato…

12. La estética, la fotografía, la luz es de videoclip norteamericano. Para que lo cojamos fácil. ¿Y la España de los setenta? ¿Y lo rancio de la época? No hagamos preguntas estúpidas. Lo importante es el ritmo, los efectos especiales, el resultado catártico con los tiros, la sangre y la bulla. Vamos, para niños, pero niños, eso sí, que no sean muy listos.

En fin, que me he aburrido y, lo que es peor, me he sentido estafado. Un país que no sabe elaborar su memoria es un país que no sabrá elaborar su presente. Y la memoria, bien lo saben los nietos que están recuperándola junto a los restos de los abuelos de la democracia republicana, no hay que dejársela ni a fascistas, ni a mentirosos ni a payasos.

Muy acertada esta última reseña. Yo soy de los que la fui a ver al cine, y salí completamente disgustado. No sólo porque la película es MALA. Y no hay mayúsculas, negritas o subrayados para describir lo nefasto de algunos puntos de la última de Alex.
La metáfora es burda, mal contada, mal representada, la alegoría casi te la tienen que explicar cuando compras la entrada porque si no vas a estar constantemente preguntando "¿Pero esta mierda de qué va?". Las "dos Españas" no tienen ni pies ni cabeza, y la primera escena, muy divertida, tiene dos, tres o más gazapos importantes (de los que se habla por ahí) que invalidan toda la película de la cabeza a los pies, y encima resulta que es la mejor.
Puro absurdo, sin hilazón ninguna, como película es mala y como metáfora no es, porque no se entiende ni vale, ni es veraz ni acertada, ni es metáfora en definitiva, porque no identificas, salvo en partes muy muy concretas, a cada personaje con su función.
Y yo, que disfruté como un tonto hasta con Los Crímenes de Oxford, salí de esta película decepcionado. Vamos, que no, no la volvería a ver ni en screener ni en HD.

PD: La "regla no escrita" me parece un tanto tontada. El que la quiera ver sin ir al cine ahora, aquí la podrá encontrar, y cuando salga en mejor calidad, pues la tendremos más bonita. Si la película vale la pena (de esta película no sabría deciros) lo vale desde que sale, no desde que hay un buen DVD-Rip.
Cada duda es una bala, una barricada en cada respuesta
SEARCH AND DESTROY

Yo tengo un olfato especial para estas cosas que me sirve para ahorrarme disgustos como el que comenta KaOs. Ni cine, ni screener ni leches: no voy a perder mi tiempo viendo una colección de gags incoherentes sobre un tema que merece y pide una reflexión seria. Además, no me creo que la incoherencia sea inocente, sino producto de la opción por convivir con la bestia, por alimentarse de sus ubres.

Más que nada escribo para dejar constancia de que estoy de acuerdo con el párrafo final de Kaos. Yo no soy un purista de ninguna estética ni de ninguna técnica, ni creo que RebeldeMule lo deba ser. Aquí lo que prima es el interés político, servido lo mejor que se pueda: con un DVDRip cuando lo haya o con un screener cuando no quede más remedio.

Hola chic@s, la verdad todo estaba escrito desde el poster mismo, no sé ni qué pensar,,,, :cry: Tal vez les sucedió como a mí, te ves los trailers de las películas y aparentemente va a ser la mejor del año y te animas muchísimo pero cuando te la ves buuuu,,, resulta que era terrible... En serio prefiero ver las nominaciones o tener buenas recomendaciones y ahí sí,,, aunque estos premios a veces son injustos y hay comentarios acerca del racismo en el cine y cosas semejantes... Besos



Volver a Largometrajes de ficción

Antes de empezar, un par de cosas:

Puedes usar las redes sociales para enterarte de las novedades o ayudarnos a difundir lo que encuentres.
Si ahora no te apetece, puedes hacerlo cuando quieras con los botones de arriba.

Facebook Twitter
Telegram YouTube

Sí, usamos cookies. Puedes ver para qué las usamos y cómo quitarlas o simplemente puedes aceptarlo.