RebeldeMule

The Deep Blue Sea (Terence Davies, 2011)

Drama, comedia, suspense; a veces a caballo entre la ficción y la realidad, pero siempre cine para pensar con sentido crítico lo social.
The Deep Blue Sea
Terence Davies (Reino Unido, EE.UU. de América, 2011) [98 min]

Portada
IMDb
(Filmaffinity)


Sinopsis:

    En la puritana sociedad londinense de los años 50, Hester Collyer (Rachel Weisz), la esposa de un juez del Tribunal Supremo Sir William Collyer (Simon Russell Beale), lleva una vida privilegiada. Pero todo cambia cuando, para asombro de todos, decide dejar a su marido para irse a vivir con Freddie Page (Tom Hiddleston), un joven y apuesto ex piloto de la RAF del que ha caído profundamente enamorada.

Ficha técnica


Reparto:

    Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Russell Beale, Ann Mitchell, Harry Hadden-Paton, Sarah Kants, Steve Conway, Jolyon Coy.

Premios:

    2012: Globos de Oro: nominada a mejor actriz drama (Rachel Weisz).
    2011: Festival de San Sebastián: Sección oficial a concurso.
    2012: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Rachel Weisz).




DVDRip VE - AVI (XviD+AC3 2.0)





DVBRip Dual+S - AVI (XviD+AC3 2.0)





DVDRip Dual+S - AVI (XviD+AC3 2.0)





Relacionado:

    Portada
    Monografías. (Reino Unido)
    Guionista, cineasta y novelista. Como cineasta, Davies se caracteriza por temas recurrentes como la resistencia emocional (y a veces física), la influencia de la memoria en la vida cotidiana y los posibles efectos paralizantes de la religiosidad...


[ Add all 5 links to your ed2k client ]

Nota Sab Sep 24, 2011 6:26 am
A ver qué tal. Enlace: Terence Davies divide a la crítica con una cinta estética y fría sobre la pasión

La cuarta jornada de la sección oficial del Festival de San Sebastián 2011 se abre con The deep blue sea, un ejercicio estético del británico Terence Davies. Basada en la obra de teatro de Sir Terence Ratting de 1952, la película es una reflexión sobre la naturaleza de la pasión a través de un triángulo amoroso que interpretan Rachel Weisz, Tom Hiddleston y Simon Russel Beale. En el Londres de la posguerra, Weisz es una mujer casada con un juez del supremo, pero enamorada de un joven expiloto de la RAF.

Terence Davies, 65 años, derrocha ilusión y energía para explicar su creación: “El amor es ciego, ingenuo y nos lleva a lugares que no habíamos imaginado. Hacemos cosas maravillosas y horribles por conseguirlo”.

... Es un film sobre la pasión en un ambiente opresivo y desapacible. Planificado al detalle, el aroma clásico de la obra es amargo y el ritmo, pausado, excesivamente medido, diluye las agudezas del texto original. Con todo, The deep blue sea tiene una propuesta formal diferente. Si se conecta con ella, se agradecerá. Si no, quedan las interpretaciones de Weisz y Hiddleston y una fría inmersión por las penumbras del viejo Londres.

Nota Dom Oct 25, 2015 9:21 am
Davies saca de contexto canciones y bandas sonoras para revelar su valor intertextual, para reivindicar el modo en el que transforman rostros y viajes a los que no pertenecen… (Sergi Sánchez, sobre ‘The deep blue sea’, en: Cuadernos de cine, julio 2012).

Inscribir una película como ‘The deep blue sea’ en el marco de lo melodramático puede parecer una observación peyorativa, dado que se sigue menospreciando el valor y lugar de lo melodramático en el cine, a la vez que escasea la reflexión sobre un concepto tan rico y poliédrico como éste. Dos son los rasgos básicos de la concepción melodramática: su materia prima y su economía. La primera está situada en el territorio de los sentimientos; la segunda responde a la maximización de sus efectos (José Enrique Monterde, sobre ‘The deep blue sea’, en: Cuadernos de cine, julio 2012).

Hay momentos en que la película se decanta hacia un intento de narratividad... Pero otros se debaten en una penumbra que es a la vez literal y figurada, real y metafórica, el tormento de un alma en el purgatorio, en un limbo que ni siquiera puede soportar su imagen. (…) Hester es alguien que no está hecha para habitar en el fluir del presente, … que siempre está en lucha contra ese devenir inútil, a menudo a través de la música… (Carlos Losilla, sobre ‘The deep blue sea’, en: Cuadernos de cine, julio 2012).

Algo esencial en la poética de Terence Davies es el establecimiento de un contrapunto entre las imágenes de sus películas y la música que las acompaña. En esta ocasión, el acompañamiento del neorromántico ‘Concierto para violín y orquesta’, op. 14, de Samuel Barber, subraya, puntualmente, la acción interior del film. Pero será una música diegética la que, finalmente, permanezca en la memoria del espectador, la canción popular irlandesa ‘Molly Mallone’, entonada por la población civil en la estación de Aldwych durante un bombardeo de la guerra, da ocasión a un soberbio plano secuencia que supone todo un rosselliniano paso por la colectividad del matrimonio Collier, tanto más solidario en cuanto que de él no se desprende redención conyugal alguna (Juan Miguel Company, sobre ‘The deep blue sea’, en: Cuadernos de cine, julio 2012).

Terence Davies es prácticamente el cineasta británico más clásico que todavía hace películas: los encuadres y la iluminación son siempre exquisitos, los decorados emotivamente evocadores; donde debería haber un corte, lo hay, y donde no, normalmente habrá un fundido (Nick James, sobre ‘The deep blue sea’, en: Cuadernos de cine, julio de 2012).

"Quiero que la película tenga buen aspecto, pero no sólo para crear bonitas estampas. Si sólo son bonitas estampas, eso no es cine. El encuadre tiene que ser auténtico. Creo que las personas, aunque no sean cineastas, saben cuándo algo es falso" (Terence Davies).

http://www.rtve.es/.../dias-cine-the-de ... a/1522215/


Volver a Largometrajes de ficción

Antes de empezar, un par de cosas:

Puedes usar las redes sociales para enterarte de las novedades o ayudarnos a difundir lo que encuentres.
Si ahora no te apetece, puedes hacerlo cuando quieras con los botones de arriba.

Facebook Twitter
Telegram YouTube

Sí, usamos cookies. Puedes ver para qué las usamos y cómo quitarlas o simplemente puedes aceptarlo.