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Archivos sonoros de los sucesos de Gasteiz 03/03/1976

Podcasts, programas de radio analógicos, audiolibros y otros inventos para escuchar.


Vitoria-Gasteiz, 30 años de infamia.
Por Anonim@ el Mar, 2006-02-28 13:29 | Historia

El 3 de marzo de 1976 fuerzas policiales atacaban a metralleta la Asamblea Obrera que estaba teniendo lugar en la iglesia de San Francisco de Vitoria, resultando muertos cinco trabajadores, y ningún responsable ha pagado por ello (Adolfo Suarez, Martín Villa, Fraga Iribarren...) pasados 30 años de "los sucesos".

Francisco Aznar Clemente 18 años trabajador de Panificadora Vitoriana un disparo, Pedro María Martínez Ocio 37 años trabajador de Forjas Alavesas 3 disparos, Romualdo Barroso Chaparro 19 años trabajador de Agrator, José Luis Castillo García 32 años trabajador de Basa y Bienvenido Perea.

El pueblo trabajador de Vitoria, unido en torno a las reivindicaciones laborales de reduccion horaria y aumento de sueldo, continúo y desarrolló las experiencias organizativas autónomas, mediante asambleas generales.

En palabras de un trabajador:

"Por todo esto, por la lucha desarrollada de esta forma, por el nivel de conciencia y organización alcanzado, es por lo que actualmente estamos en esta situación y por lo que nos han ametrallado y matado. Lo de ayer no tiene explicación si no es tras una comprensión de nuestra lucha y de la postura adoptada por nosotros y por la patronal y su gobierno a lo largo de todos estos 60 días de paro."

ÁLAVA
vitoria
La Asociación de Víctimas del 3 de Marzo no acudirá a la imposición de la Medalla de Álava
Consideran que es un acto "hipócrita, de cara a la ciudadanía" por parte del diputado general, Ramón Rabanera

EFE / VITORIA
La Asociación de Víctimas del 3 de Marzo no acudirá a la imposición de la Medalla de Álava
Familiares de las víctimas del 3 de Marzo, en la convocatoria de esta mañana./ Jon Rodríguez
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Los representantes de la Asociación de Víctimas del 3 de Marzo de Vitoria no acudirán a la imposición de la Medalla de Alava, otorgada por la Diputación, al considerarlo un acto "hipócrita, de cara a la ciudadanía" por parte del diputado general, Ramón Rabanera (PP).
La Diputación de Alava concedió en septiembre la Medalla de Alava correspondiente a 2005 a dicha asociación como reconocimiento a su labor.
El colectivo reivindica reconocimiento y justicia para las cinco personas que murieron el 3 de marzo de 1976 en una iglesia de Vitoria, tiroteados por la policía.
El portavoz de la asociación, Andoni Chasco, explicó que el colectivo "acepta la Medalla con honor y agradece su concesión" pero no participará en el acto de imposición de la misma porque el mismo está protagonizado por el diputado general de Alava (PP), Ramón Rabanera.
"No vamos a participar en un acto que nos parece hipócrita y de cara a la ciudadanía para lavar su imagen", explicó.
La asociación ha enviado una carta a la institución foral en la que recuerda que el PP "obstaculiza" la investigación de los hechos de 1976, y destaca que Ramón Rabanera pertenece al mismo partido que Manuel Fraga, al que responsabilizan de aquellos hechos.
La Medalla de Alava es impuesta cada año por el diputado general de Alava como máximo responsable del Territorio, y ha sido otorgada a personas como el socialista Fernando Buesa, a la Asociación de Donantes de Sangre o la afición del Baskonia.

Nota Sab Mar 10, 2007 1:06 am
Los Sucesos de Vitoria se refieren a los acontecimientos ocurridos el 3 de marzo de 1976 en la ciudad alavesa de Vitoria, en el País Vasco, durante la Transición Española y en los cuales el enfrentamiento de la Policía Armada con trabajadores refugiados en al Iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio de Zaramaga, durante unas jornadas de huelga resultó en la muerte de muerte de 5 de ellos y causó heridas de bala a un total de 150.

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Historia

Durante el mes de enero de 1976 unos seis mil trabajadores iniciaban una huelga en contra del decreto de topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Dos meses después convocaban por tercera vez una huelga general que fue masivamente seguida el día 3 de marzo. Ese mismo día la policía armada entró en la Iglesia San Francisco de Vitoria, en la que estaba previsto realizar una asamblea de trabajadores y, haciendo caso omiso de la decisión del párroco y del contenido del Concordato, conminó al desalojo. Apenas unos segundos después disparaban gases lacrimógenos en un recinto cerrado y abarrotado de gente creando indignación y sobre todo pánico. Los que salieron por delante medio asfixiados y con pañuelos en la boca fueron apaleados por los flancos y a los del frente les dispararon con metralletas y pistolas.

La policía resolvió la situación que habían creado a tiro limpio, asesinando a Pedro María Martínez Ocio, trabajador de Forjas Alavesas, de 27 años, Francisco Aznar Clemente, operario de panaderías y estudiante, de 17 años, Romualdo Barroso Chaparro, de Agrator, de 19 años, José Castillo, de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, de 32 años. Dos meses después moriría Bienvenido Pereda, trabajador de Grupos Diferenciales, con 30 años. Dos obreros asesinados directamente en el lugar de los hechos, cuatro heridos muy graves de los cuales tres morirían, más de sesenta heridos graves, la mitad con heridas de bala, y cientos de heridos leves.

El sábado, Manuel Fraga Iribarne entonces Ministro de la Gobernación junto con Rodolfo Martín Villa, Ministro de Relaciones Sindicales y el General Campano, director de la Guardia Civil, intentaban, visitando a los heridos, reducir el impacto de su decisión. Aquel jueves el Secretario General del SPD de Alemania cancelaba la entrevista con Fraga que participaba en una campaña diplomática para vender internacionalmente una reforma avalada por la monarquía.

Todavía prohibidos los derechos de reunión, manifestación y de huelga, los sindicatos, ilegales también, en enero convocan huelgas en toda España. Tuvieron especial importancia en el cinturón industrial madrileño y en Vitoria. La respuesta del gobierno fue la habitual represión policial, que en Vitoria produjo cuatro manifestantes muertos y varios centenares de heridos el 9 de marzo durante una carga antidisturbios. En vez de solucionar el conflicto, los altercados se multiplicaron y las huelgas generales de protesta se sucedieron durante varios meses.

Consecuencias

Estos incidentes aceleran la acción de la oposición democrática, y su unidad de acción. La Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia se fusionan en la Coordinación Democrática o Platajunta el 26 de marzo. Esta nueva junta ejerce mayor presión política sobre el gobierno, exigiendo amnistía, libertad sindical, democracia y rechaza las leyes reformistas.

Se considera responsables a Manuel Fraga Iribarne y hombre clave en los últimos años del franquismo, y a Martín Villa, a pesar de que ambos eran considerados "reformistas" dentro del aparato franquista.

Este hecho muestra la divergencia de la nueva Iglesia con el franquismo desde 1965. Y es que si bien en los primeros años hizo oídos sordos a los lloros de la posguerra justificando la cruzada anticomunista, tras el Concilio Vaticano II se acercó a los trabajadores debido al cambio generacional, como había sucedido en el proletariado, mucho más agresivo que sus ascendientes (a los cuales se les consideraba el sustento pasivo fundamental del Régimen franquista por aquello de los "estómagos agradecidos").



31 años y los asesinos siguen sueltos.


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